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5 Consejos para escribir tus memorias

Escribe tus memorias, no una autobiografía.

Una autobiografía es el relato de toda una vida; una memoria es un recuerdo sobre esa vida. Sólo puedes llegar a escribir una autobiografía, pero puedes narrar muchas memorias. Si lo concibes así, resulta un proyecto menos intimidante.

Haz un diagrama de tu vida.

Algunas personas sólo tienen una historia que les parece valiosa o digna de contar, y otras no logran recordar ninguna. Tristine Rainer, autora de Your Life as Story, aconseja hacer un diagrama de vivencias para ver las cosas en perspectiva. Rememora tu pasado, pide ayuda a un amigo o a tu pareja e identifica los seis momentos más relevantes de tu vida. Si haces esto a conciencia y con honestidad, sin duda te vendrá a la memoria algún suceso que dejó huella en ti por su importancia, encanto o misterio. Si no recuerdas ninguno, no te preocupes: hay muchas formas de diagramar una vida. Intenta dividir la tuya por decisiones críticas, personas influyentes, conflictos, creencias, lecciones e incluso errores. Experimenta hasta que encuentres la historia que deseas contar, la experiencia que te marcó.

No empieces por el principio.

Evita contar tu historia cronológicamente; es un estilo demasiado predecible. Piensa en tus libros favoritos: la mayoría no empiezan por el principio, sino que te atrapan con intrigas y acciones inmediatas. Un buen comienzo es el que ofrece a los lectores suficiente acción para cautivarlos, sin revelar el desenlace; después, introduce el relato cronológico y enriquécelo con detalles coloridos y relevantes.

Usa todos tus sentidos.

Los mejores escritores crean mundos fascinantes para que los lectores se apropien de ellos y los habiten; en cambio, quienes escriben memorias por primera vez suelen producir borradores planos. Para transportar a los lectores (y a ti mismo), escribe con detalles vívidos. Esto se logra usando todos los sentidos para recrear con exactitud tus experiencias. Puedes aprender a hacerlo sin necesidad de tomar clases. La próxima vez que esperes en un restaurante, un consultorio médico o incluso en el tráfico, pon atención a las imágenes, los sonidos, los olores y las texturas. Esto es lo que hacen los escritores, tanto en la realidad como en sus narraciones.

Ejercítate escribiendo.

La práctica hace al maestro. Proponte escribir 200, 500 o 1,000 palabras al día, a una hora fija (por ejemplo, por la mañana), y sé disciplinado. No te preocupes por redactar perfectamente; sólo concéntrate en relatar la historia (después podrás pulirla). Relájate. Las memorias son el tipo de literatura más fácil de escribir. Ya hiciste la investigación y estás familiarizado con los personajes; sólo necesitas contarlo.


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¿Cómo se forma el agua que está dentro de los cocos?

El agua es producida por la propia palmera a partir de los líquidos que absorbe del suelo donde se encuentra plantada y la humedad que captó del ambiente. La procesan las plantas mayores de cinco meses de edad. Cada coco contiene hasta dos tazas de este líquido dulce y cristalino. Es tan puro y estéril que en la época de la Segunda Guerra Mundial, cuando no había a la mano una solución glucosa, se inyectaba directamente en las venas de los heridos a la manera de suero.
Está compuesta básicamente por agua, azúcares, proteínas y carbohidratos. A la hora de adquirir cocos vale la pena agitarlos para escuchar si tienen líquido en el interior. Si no suenan es porque no han madurado o porque ya son demasiado viejos. Desde tiempos inmemorables el agua de coco ha sido empleada como bebida refrescante y hoy forma parte fundamental de la coctelería.


Cómo leer las líneas de la mano

Primero identifica las líneas: 1 – Vida, 2 – Cabeza, 3 – Corazón, 4 – Cinturón de venus, 5 – Del Sol, 6 – De Mercurio, 7 – Del destino.

Aunque no se ha determinado el origen de la quiromancia (lectura de manos), se cree que se practica en la India y China desde el año 3000 a.C. Considerada una pseudociencia por carecer de un método que compruebe sus resultados es, sin embargo, uno de los métodos adivinatorios más populares. Éste lo lleva a cabo un quiromántico, que 'analiza' ambas palmas de las manos, tanto las líneas como los múltiples detalles que se hallan en esta área de piel.
En las personas diestras, la mano izquierda corresponde a las predisposiciones heredadas (más no genéticas), y la derecha a todos aquellos rasgos únicos del individuo que permiten sugerir el futuro (en el caso de los zurdos es al revés). Aunque se ha relacionado la forma de la mano y la textura de las huellas digitales con algunos síndromes, no se ha comprobado relación entre la conformación de esta…