martes, 11 de octubre de 2011

¿Cómo superar el estrés que te causa estar en la oficina?

¿Cansado? ¿Estresado? ¿Harto de estar mirando el reloj cada cinco minutos? He aquí 11 tácticas infalibles para deshacerte de esa pesadez mental que te ataca en la oficina.

BASQUETBOL DE BASURA

Reúne todo el correo chatarra en un montón denominado "papeles inútiles" a un lado de tu escritorio. Cuando la tensión acumulada sea excesiva, coloca el cesto de papeles en el punto más distante de tu oficina o cubículo. Haz bola cada papel inútil que tengas a mano e intenta encestar en tiros a la "canasta". Ponte de pie y recoge los papeles que no hayan entrado en el cesto, y vuelve a intentarlo. El objetivo final es que distraigas tu mente, camines un poco (al levantarte por los papeles que no entraron) y reactives tu energía.

CAMINATAS HIDRATANTES

La mayoría de las personas acostumbra llenar un gran bidón de agua que lleva junto a su lugar de trabajo para hidratarse durante el día. Haz lo mismo, pero compra una pequeña botella de plástico para que te levantes varias veces (en vez de una sola) a llenarla. Más actividad, menos estrés y los beneficios del agua en un solo consejo.

EQUILIBRA LA MONEDA

No nos referimos a tu postulación para la Secretaría de Hacienda. Toma todas las monedas de tus bolsillos, e intenta pararlas de canto sobre la superficie del escritorio. Esto requiere de concentración y maña, pero también de respirar profundamente al intentarlo, lo que te ayuda a oxigenarte y tranquilizarte aún más.

MARATÓN TELEFÓNICO

Cuando una larga llamada telefónica te esté poniendo los nervios de punta, discúlpate momentáneamente con tu interlocutor (dile que está entrando una llamada de larga distancia, o del jefe), y pídele que te espere un par de minutos en la línea. En cuanto acceda, deja el teléfono en paz y da una vuelta caminando, a paso veloz, por todo el piso de la oficina y regresa a tu escritorio. Si te es difícil salir, cambia esto por diez sentadillas o lagartijas. El secreto es canalizar esa energía negativa mediante un poco de ejercicio de impacto moderado.

HAZ CONTACTO CON EL SUELO

Cuando te sientas presionado, quítate los zapatos y haz un intento consciente por colocar toda la planta de ambos pies en la alfombra. El estiramiento requerido para lograr esta labor relaja notablemente. Una variante: rueda algún objeto redondo (una botella de plástico, algún cilindro de metal) con los pies descalzos. Al parecer la presión en la planta del pie alivia la tensión nerviosa.

ESCAPISMO DE POSTAL

Llévate a la oficina una tarjeta postal o una fotografía de algún sitio vacacional de tu predilección. Si el estrés aumenta, reserva unos minutos para intentar transportarte mentalmente al sitio en cuestión. No sólo analices el objeto principal de la foto, fíjate en todos los detalles a su alrededor. Intenta recrear los olores y sonidos propios de ese sitio. Al poco tiempo estarás más relajado que nunca.

SIESTAS SIN SUEÑO

Seguramente has escuchado de los beneficios para la productividad y la salud de las "siestas de poder". La clave aquí es cerrar los ojos y aislarte del ruido circundante (si es necesario, usa tapones para los oídos). No tienes siquiera que quedarte dormido, sólo debes "desconectarte" del ambiente regular y dejar que tus presiones escapen por la vía del silencio y la paz. Y recuerda, si el jefe te sorprende en esta peculiar actitud, haz como si estuvieras rezando.

TOCANDO EL CIELO

Una táctica común para relajar los músculos durante vuelos largos, también sirve para la oficina. Sin ponerte de pie de tu silla, extiende un brazo lo más que puedas, como si quisieras tocar el techo con la punta de los dedos (si logras tocarlo, renuncia a tu trabajo y dedícate al basquetbol profesional). Al mismo tiempo, estira ambas piernas y eleva los talones hasta que estén a unos diez centímetros del suelo. Mantén esa posición durante diez segundos, respira profundo y vuelve a la posición inicial (sentado). Cambia de brazo y repite. En menos de un minuto has reactivado tu circulación en las extremidades.

SÓLO CON TU PAREJA

A la hora que estés más estresado, llama por teléfono a tu pareja y háblale de cosas eróticas… ¿Es necesario decir más?

DESPEJA TU ESCRITORIO

¿Sabes cuál es un detonador de estrés adicional que no necesitas añadir a tu vida? El desorden de tu escritorio. No puedes concentrarte en los problemas externos si tienes una piedrita en el zapato que te está afectando constantemente. No tienes que arreglarlo todo de una sola vez, pero reserva espacios de cinco a diez minutos para clasificar y despapelar, y al término del día tendrás un escritorio digno de un empleado eficiente, en vez de ese puesto de mercado folclórico sobre el que pretendes "trabajar".

NO SEAS ESCLAVO DEL E-MAIL

Algunas personas saltan como perros entrenados cada vez que el notificador de correo electrónico se enciende en la pantalla de la computadora. Desactiva esas alertas constantes y reserva dos o tres veces al día para revisar tu correo. Verás que eliminas una preocupación innecesaria y puedes atender mejor los pendientes auténticos en menos tiempo.

Por último, no olvides que sólo tú puedes decirte qué es lo que te relaja y qué es lo que te provoca más estrés. Lo que funciona para unos puede orillar a otros a la histeria, pero sólo ensayando lograrás encontrar tu "monje zen interno" y así erradicar el estrés de la oficina. 0 al menos dejarás de comerte las uñas y buscarte una gastritis gratuita

¿Cómo superar el estrés que te causa estar en la oficina?
¿Cómo superar el estrés que te causa estar en la oficina?

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