viernes, 28 de octubre de 2011

¿Con dinero suficiente podrías comprar un país?

No, de acuerdo con las formas de gobierno, leyes y tratados internacionales vigentes. Un país es una organización política compuesta de distintos elementos como el territorio, los habitantes, el gobierno, la propiedad pública y privada y no tiene dueño que pueda venderlo. Se han dado casos de ventas territoriales, como ocurrió en México durante el gobierno de Santa Anna, o cuando los Estados Unidos compro Alaska a Rusia.

Sin embargo, ninguno de ellos existe genuino traslado de soberanía nacional, auténtico factor de identidad y cohesión. En la época actual, cuando la mayor parte de la economía se encuentra en manos de intereses y capitales privados, puede decirse metafóricamente que una nación le pertenece a determinado inversionista, pero no es en realidad su dueño.

Debemos reconocer sin embargo, que de facto los capitales privados tienden a adquirir cada vez mayor influencia en las decisiones y normas de los países, y que es indispensable un gobierno fuerte que represente la voluntad de su pueblo.

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