domingo, 1 de enero de 2012

Proyecto 365 (toma dos). Cómo tomar una foto diariamente y ver tu vida de otra manera

A veces las personas cuentan que toda su vida pasó rápidamente ante sus ojos mientras experimentaban un suceso traumático. A mi me sucedió tal cosa mientras donaba sangre para un tío al que iban a operar del corazón; y aunque parezca algo mórbido, me pareció algo increíble.
Desde hace un poco más de 6 años comencé a tomar fotos diariamente, descansando de tal actividad cada tanto, algunas veces no fue por gusto, ya que me robaron una cámara, los niños estropearon otra y una más se descompuso porque su tiempo de vida útil fue superado con creces. Tal actividad me ayuda a recordar momento que de otro modo se perdería como lagrimas en la lluvia (por supuesto que es una frase de Blade Runner), así como ayuda a entender que es lo importante en mi vida de manera gráfica.
Ya sea por asuntos de índole familiar, por cuestiones de trabajo, por vanidad… tomar fotos todos los días permite recrear la historia de tu vida… ¿pero que caso tiene hacerlo?
Imagina poder echar una mirada a cualquier día, de cualquier año y visualizar lo que estabas haciendo, ver a quien conociste, qué fue lo que aprendiste, que lugares visitaste. A veces se nos olvida lo que hicimos ayer, y no que decir que fue lo que hicimos hace un año. Tu foto álbum, ya sea digital o analógico (el de papel y plástico que está entre los libros) siempre será una magnífica manera de documentar tus logros, tus cortes de cabello y tus relaciones sociales.

El tiempo pasa increíblemente rápido.

Tomar una foto diaria te hará un mejor fotógrafo. El utilizar tu cámara constantemente te ayudará a conocer sus límites y todas sus funciones. Conseguirás mejores composiciones, tendrás más atención a las condiciones de luz y, eventualmente, serás más creativo conforme te obligues a intentar cosas nuevas.

¿Y qué es lo que hay que hacer?  Lleva tu cámara a todas partes.

Si señor, a todas partes, haciendo de ello un hábito. Fotografía en el supermercado, en el restaurante, en las fiestas, en el trabajo, en la escuela… cuando se te olvide la cámara, haz gala de ingenio y usa la del teléfono celular; con esa ya no te queda excusa, y a pesar de que no es el mejor sustituto, una foto de un megabyte es mejor que ninguna foto en lo absoluto.

Publícalas fácilmente.

No te quiebres la cabeza con un servicio o un método complicado al momento de querer compartir tus fotos. Facebook, Twitter, Blogger… cualquier servicio gratuito que no pida más de dos minutos de tu tiempo para subir fotos será el adecuado. Si el asunto es fácil y rápido a la larga te resultará mucho más divertido.

Varía las temáticas. Separa una foto de lo que consideres y fue el evento principal del día, prueba con la fotografía experimental, toma una foto de cada persona que conozcas, de lo que comiste, en fin… hay tantos temas… tu sabrás que es lo que mejor se te acomoda. Toma fotos de lo que te hace sonreír, de lo que te hace pensar, de lo que vas a tirar a la basura. ¡Ah! Y no olvides tomarte una foto a ti mismo tan frecuentemente como te sea posible, para que aprecies cómo vas cambiando poco a poco.

Cuanta una historia.

Usa un post del blog o imprime esa foto y escribe en la parte de atrás lo que estaba sucediendo el momento de tomar la imagen. ¿Qué tan buena estaba esa cena? ¿Qué fue lo que te hizo capturar la silueta de aquel extraño? Llevar a cabo éste ejercicio sirve para apreciar mejor las cosas y a las personas. No necesitas escribir demasiado; únicamente lo necesario para que al que la vea le resulte esclarecedor.

No lo dejes de hacer.

Éste quizás sea el consejo más importante de todos. Tarde o tempano te cansarás hasta llegado el momento que quieras renunciar a continuar; y es comprensible que te des una pausa de vez en cuando. Después de todo, y según un cuento de Jorge Bucay, no se puede cortar la misma cantidad de árboles con el hacha sin filo. ¿Cómo que no hay leído a Bucay? En fin, lo que quiero decir es que el proyecto 365 sería perfecto si no te falta ni un solo día… pero de no ser así, no pasa nada; descansa un rato y reinicia con más ganas.
Y su a pesar de no tener ganas quieres continuar con tal de no dejar ni un espacio en blanco, puedes hacer esto: tómale fotos a lo que sea que tengas a la mano, tu taza, tu ropa, tu auto… y dile a tus amigos que es lo que te propones. Al igual que con las dietas, si le cuentas a los demás en qué te has metido, de seguro te impulsarán a que continúes aún y cuando ya no quieras hacerlo.

Publica frecuentemente.

Ok, no es necesario que subas a la red cada hora una foto; de hecho, puedes hacerlo al menos una vez a la semana… la cuestión es que no dejar que se te acumule el trabajo para que no te sientas abrumado. Lo ideal sería que publicaras diario o un día si y el otro no. Y de nuevo, procura utilizar el servicio que te resulte más simple y rápido… si vieras que eso hace una gran diferencia.

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