martes, 28 de febrero de 2012

¿Qué significa el Unicornio en Blade Runner?

Creo que al menos hay cinco versiones de Blade Runner. Si, yo fui al cine a ver la original con la voz en OFF. En esa no estaba muy claro el concetpto del Unicornio,; sin embargo, ya en las versiones más recientes dice mucho más sobre Decker de lo que nos imaginábamos.

Según Fancher y Peoples, los guionistas de Blade Runner, la idea del unicornio fue desarrollada por completo por Ridley Scott.  En el Director´s Cut, el unicornio aparece dos veces en el transcurso de la película. La primera se corresponde con el sueño de Deckard y la segunda, al final, cuando Rachael roza la figura de origami con el pie al ir hacia el ascensor.

unicorn

El unicornio era un animal mitológico que no podía ser mantenido en cautividad ya que moría. Un significado podría vincularse al hecho de la libertad. Los replicantes buscan alargar su vida, romper las cadenas de su programa interno que les esclaviza y somete al látigo de los hombres.

2un

El sueño de Deckard nos aporta la posibilidad de que él sea un replicante. Gaff crea la figura del unicornio porque él, como policía, podría haber investigado los expedientes de los sueños de los replicantes. Gaff conoce los implantes de Deckard, por eso sabe que sueña con el unicornio y se lo demuestra al crear la figura de origami.

gaff3

De ahí que, al ver la figura, Deckard fija la vista en el infinito y asiente con la cabeza, ya que en ese preciso momento se da cuenta de que él es también un replicante.

1du

Gaff, al llevar la figura hasta el piso de Deckard, donde duerme indefensa Rachael, hace ver a Deckard que perdona la vida de ésta. Gaff desconoce el hecho de que Rachael no tiene fecha de terminación y así se lo muestra a Deckard.

Por otro lado, Gaff quiere que Deckard se marche de la unidad Blade Runner, ya que su presencia podría retrasar su añorado ascenso. Perdonando la vida de Rachael, Gaff consigue dar un aliciente a Deckard para que abandone la ciudad.

3un

El unicornio, animal fabuloso, símbolo de virginidad y de religión, que los autores romanos y griegos citan como originario de la India, y que, según la leyenda y las tradiciones, tenía forma de caballo y un sólo cuerno, largo y puntiagudo en la frente, el cuerpo blanco, la cabeza roja, los ojos azules y se distinguía por su fuerza, agilidad y fiereza.

Plinio es uno de los primeros que hablaron del unicornio, monoceronte, y lo describre como "fiera con cuerpo de caballo, cabeza de ciervo, patas de elefante y cola de jabalí, con un cuerno de dos codos de longitud y que mugía espantablemente".

La descripción de Ctesias le pinta con un asno salvaje blanco, y de extraordinaria ligereza, que ostentaba en su frente un cuerno de 1,5 codos de longitud, con el que los indios fabricaban vasos que tenían la virtud de preservar de todo envenenamiento al que en ellos bebía. Ctesias escribió de él hacia el año 400 a.C., cuando ocupaba el cargo de médico en la corte de Artajerjes Mnernón.

Aristóteles, en dos lugares de sus obras, había también de dos clases de animales que tenían un solo cuerno: el órix, especie de antílope, y el llamado asno de la India. Algunos viajeros afirmaban haberlo visto, pero nadie pudo dar pruebas concretas de su existencia.

Por todo ello, entre los animales fabulosos ninguno a preocupado tanto a los eruditos como el unicornio: su existencia fue seriamente discutida durante largo tiempo, y hoy está fuera de toda duda que en el caso del unicornio, como en el de los demás animales fantásticos, la fábula tuvo una realidad por fundamento. Gracias a los adelantos de las Ciencias Naturales a desaparecido la creencia en los animales fabulosos y se ha desechado en absoluto la que se referiría a la existencia del unicornio.

El origen de las afirmaciones de los autores citados y de los viajeros que aseguraban la existencia del monstruo parecen fundarse, en parte en el rinoceronte, muy conocido de los antiguos y, en parte, en el narval, de cuyo colmillo los viajeros y navegantes pudieron mostrar algún ejemplar de sus correrías marítimas.

Desde el s. XIV la mayor parte de los cuernos de unicornio que se vendían en Europa eran traídos por navegantes, que los encontraban en las costas de los mares del Norte. Por mucho tiempo los propios marineros creyeron haber dado con la pista del misterioso animal; pero, como el unicornio de leyenda, al decir de los viajeros antiguos, vivía en las cálidas llanuras de la India y Etiopía, hubo que considerar a este de los mares árticos como un ser diferente. Así la ciencia demostró que el famoso monoceronte del norte era en realidad un cetáceo. El cuerno no era sino el diente del narval, mamífero marino de la familia de los delfines, que ofrece la particularidad de no tener mas que dos dientes, uno de los cuales queda atrofiado, mientras que el otro se prolonga 1 o 2 metros fuera de la boca, amanera de pico.

La concepción medieval de unicornio como de animal dotado de gran fuerza y fiereza, pudo ser debida, en gran parte, a que, en ciertos pasajes del Antiguo Testamento, la palabra hebrea R´em la tradujeron los Setenta por monókeros y a la Vulgata por unicornis o rhinoceros. Los escritores cristianos no tardaron en completar la leyenda comenzada por los sabios griegos y romanos. Son siempre interesantes especialmente los datos aportados por San Gregorio y San Isidro, que, entre otras cosas, dicen que el animal moría de tristeza si se le tenía en cautividad, que era muy feroz y peligroso en alto grado; que sentía marcada inclinación por las palomas, hasta el extremo que gustaba reposar al pie de los árboles en que anidaban aquellas aves.

1bp

Su cuerno era un arma terrible, tan aguda y dura, que nada podía resistirlo. Según Plinio, el unicornio, cuando se aprestaba a luchar con el elefante, contra el que sentía una gran animadversión, aguzaba el cuerno en una piedra y bajando luego la cabeza acometía al paquidermo, clavándole el arma en el vientre e infiriéndole una herida mortal.

En la Edad Media, los reyes y príncipes, siempre temerosos de ser envenenados, se procuraban a precio de oro vasos de cuerno fabricados con el del unicornio, porque el vino bebido en estos vasos neutralizaba los efectos del veneno. Los mangos de los cuchillos fabricados con estos cuernos trasudaban un licor sutil si los manjares estaban envenenados y el cuerno se ennegrecía al contacto de cualquier sustancia tóxica. Hacia finales del s. XIV es cuando se generalizó su uso en el servicio de mesa, y si en Europa Occidental apenas pasó del siglo XVI, en Rusia y Polonia alcanzó hasta finales del siglo XVII.

Cervantes habla de polvos de unicornio empleados como antídoto, y en Francia, hasta 1789, figuraba en el ceremonial de la corte la prueba de los manjares, bebidas y utensilios de mesa con la ayuda del cuerno de unicornio.

Otra de las creencias supersticiosas de los antiguos referentes al unicornio, era que no podía ser cazado más que por una virgen, atribuyéndose rara habilidad para distinguir la pureza de la corrupción. El monstruo, que desafiaba a los más atrevidos cazadores, se rendía dócilmente a una casta doncella, sin que esta precisara otra arma que su propia inocencia. Pero el castigo que infringía a la mujer era terrible si había perdido la condición exigida para dominar al unicornio, pues éste, al que le era imposible engañar, la atravesaba con la aguzada asta de su cuerno. Esta maravillosa propiedad fue satirizada por Quevedo en su romance .

¿Qué no estaba hablando de Blade Runner?

jueves, 23 de febrero de 2012

¿Quién inventó el gel para cabello?

Ustedes no están para saberlo, ni yo para contarlo, pero les he de confesar algo… toda la vida he tenido que usar gel para el cabello; por la simple razón de que no nací con una cabellera “peinable”. Si no uso gel a mi cabello le da por andar de un lado para otro sin forma, y he probado muchos productos, con tal de no sufrir mucho daño y que no se me caiga el pelo. ¿Y a quien debo agradecer tan buen invento?

Resulta que los antecedentes más remotos datan de la época de Moisés, quien dio al pueblo judío una serie de normas estrictas y detales sobre la higiene corporal. De acuerdo a la Biblia, los israelitas empleaban una mezcla de cenizas y aceite para acondicionar su peinado.

En la Edad Media y el Renacimiento se emplearon otras sustancias afines para perfumar y moldear el cabello. Muchas personas emplearon vaselina (entre ellas mi abuelo, aunque claro que en época más reciente), cerveza y azúcar para mantenerlo en su lugar. No obstante , el verdadero auge del gel se dio hasta los años sesenta cuando los científicos buscaron nuevas opciones para el procesamiento de los derivados del petróleo.

El gel que se comercia actualmente es un polímero, una especie de plástico que se aplica para dar forma y es hidrosolubre. Hay muchísimos tipos, y debes considerar muy bien cual adquirir, ya que hay para ofrecer “fuerza” (no, no es la fuerza de Star Wars), humedad, resistencia y duración sin dañar el cabello.
Algo que he podido comprobar, es que las marcas más caras no necesariamente ofrecen los mejores resultados. Ojo… se trata de tu cabello.

miércoles, 22 de febrero de 2012

¿Por qué somos supersticiosos?

Hecha sal sobre tu hombro, toca madera, ahuyenta al gato negro y olvídate de leer esto de debajo de una escalera.

Todos somos supersticiosos: puedes ser del tipo que señalas a las personas que cuelgan ajos en el marco de la puerta “por si las moscas” evita pasar debajo de una escalera; o eres de los que prefiere caminar una cuadra más con tal de no cruzarte con el gato negro que toma el sol en la acera. O mejor aún: te parece ridículo tirar sal por encima de tu hombro, pero si por casualidad la habitación del hotel que reservaste está en el piso 13, pides un cambio de nivel o aún mejor, buscas otro lugar. Es innegable que forman parte de nuestra cotidianidad pero, ¿nacemos supersticiosos o desarrollamos un gusto particular por el entorno en que vivimos?

Los psicólogos Jaime Ernesto Vargas Mendoza y Everardo Aguilar, coeditores del portal de divulgación psicológica científica conductitlan.net, así lo definen: “La superstición es un comportamiento no funcional manifiesto en algún animal o persona que no tiene como objetivo principal satisfacer una necesidad. Además, obedece a interacciones ambientales de naturaleza social.” Es decir, esta es una conducta que depende del “aprendizaje observacional”. “Si una persona observa a otro hacer o decir algo con intención de lograr un efecto positivo o negativo, copia esa conducta y la replica; más aún por obra de una coincidencia, sin que haya una relación causa y efecto, ocurre el efecto deseado, Dice Vargas Mendoza.

¿Cuántas veces nos hemos visto en ritos previos al cobro correcto de un penalti o un jonrón en el deporte profesional y lo imitamos con la intención que funcione también para nosotros? Asimismo existe la posibilidad de ajustar nuestro comportamiento a los que aprendemos de las generaciones anteriores. Desde muy pequeños escuchamos reglas que nos dicen que para algo tenemos que comportarnos de alguna manera, pero si esas reglas tienen un fundamento empírico o casual, dice Aguilar. Como mencionamos anteriormente, las supersticiones son comunes entre animales: el psicólogo Burrhus F. Skinner observó que al proporcionar trozos de comida a un grupo de palomas por intervalos fijos de tiempo, estas realizaban una especie de ritual previo al momento en que caía la comida. Eso también es una conducta supersticiosa, comenta Vargas Mendoza. Años después los médicos Staddon y Simmelhag destilaron esta misma teoría: “explicaron que la manera como la conducta animal [si, la humana también] se modifica por la intromisión de un estímulo”, dice Aguilar, “aunque nuevas teorías de psicólogos ecológicos y biólogos evolutivos apuntan a que esto se trata de más bien un mecanismo adaptativo con valor de supervivencia.”

Por último, la conducta obsesiva y casi enfermiza de algunas personas con la relación a las supersticiones podría ser mucho más compleja que los casos anteriores: “la neurociencia ha decretado que ciertas disfunciones del lóbulo temporal medio del cerebro, particularmente en el hipocampo, que son particularmente responsables del condicionamiento supersticioso”, afirma Vargas Mendoza. “La explicación sugerida es un mecanismo de transmisión excesiva de dopamina. Dicha estimulación produce alucinaciones y distorsiones en el pensamiento, similares a los condicionamientos supersticiosas”, explica Aguilar.

Las supersticiones más comunes y su posible origen.

Siéntete tranquilo: eso que tus enemigos juzgan como la ignorancia, podría ser para ti puro placer. Eres como un puerco hedonista, pero con buena suerte.

Abrir un paraguas en casa.

Esta superstición es reciente, pues hasta el siglo XVII aparecieron en Europa los primeros paraguas. Abrirlo dentro de casa representa una provocación doble: ofendes la dignidad de los dioses al rechazar su protección (porque el paraguas te cubre) y alteras el curso del reino de la luz.

Romper un espejo.

Los pueblos primitivos consideraban que la imagen del espejo es la del alma. Por lo tanto, si lo rompes, pones en riesgo la vida misma. Los años de maldición corresponden a los cambios del cuerpo, suceden cada siete años: a los siete la niñez, a los 14 la pubertad y a los 21 la edad adulta.

Gatos negros.

Las brujas medievales adoptaron la adoración egipcia por los gatos y la relacionaron con sus rituales, de manera que muchos pensaban que los felinos eran su forma de transformación favorita. Con el tiempo se convirtieron en un símbolo de brujería y las practicas paganas. De ahí el temor que al verte pasar te caiga un hechizo.

El trébol de cuatro hojas

Los cristianos de la Edad Media lo consideraban una reducción natural de la cruz de Cristo. Además, se dice que fue lo único que se llevó Eva al salir expulsada del jardín del Edén.

Herradura en la puerta.

Los griegos atribuían al hierro el poder de ahuyentar el mal y lo introdujeron a la cultura occidental en el siglo IV. Es considerado el más universal de los símbolos de buena suerte, pues además su forma de media luna se asocia con la fertilidad y la fortuna.

Caminar debajo de una escalera.

Debido a que la santísima trinidad también se representa con un triángulo, pasar por debajo de la figura que forma una escalera en la pared es sinónimo de ruptura con lo divino, además, los criminales condenados a muerte eran obligados a pasar por debajo de una escalera antes de su ejecución.

Derramar sal.

Debido a que durante siglos fue el condimento más preciado, desperdiciarla tiene por consecuencia el desencadenamiento de malos augurios, y mucho sufrimiento. Para contrarrestar el efecto se dibujaba con ella un círculo mágico que, de paso, protege contra el diablo.

Llevar consigo una pata de conejo.

En la Europa medieval se organizaban cacerías de brujas y liebres porque se creía que las hechiceras se convertían en estos animalitos para refugiarse en las casas de los campesinos. De ahí que después se les atribuyeron poderes mágicos. La única culpa de los conejos fue parecerse a las liebres.

Tocar madera.

Para los antiguos celtas, los árboles representaban lo divino en la Tierra. Les conferían el poder de atrapar los espíritus malignos, lo que dio origen a la creencia de tocar madera rompe una cadena de mala suerte. También se le atribuye poderes contra el mal, porque con ella se fabricó la cruz donde murió Jesús.

Políticamente supersticioso, y tu ni enterado.


  • El origen de la costumbre de taparte la boca al bostezar no es de buen gusto ni la higiene: es para que no se te meta el diablo.
  • Vestir de negro en un funeral no sólo es una manifestación de respeto, en realidad obedece al miedo ancestral de que un espíritu te posea, pues en la oscuridad permanece camuflado y libre de almas errantes.
  • Los antropólogos coinciden que decir ¡salud! cuando alguien estornuda da surgimiento en Roma (591 d.C.), pues las víctimas de la peste estornudaban sin parar antes de morir. De ahí también las encomiendas religiosas.
  • Llevar flores a los difuntos es más un símbolo de duelo: la corona de flores representa encerrar al espíritu para evitar que regrese.

lunes, 13 de febrero de 2012

¿Qué es el hueso vómer?

Es un hueso pequeño que se une a los etmoides para formar el tabique de las fosas nasales de los animales vertebrados. Es un hueso membranoso que en la parte superior se articula con los palatinos y en la parte inferior con los maxilares. En el ser humano el tabique nasal separa las fosas, cavidades alargadas que se ubican una a cada lado de la cara, con dos aberturas, una al frente y otra detrás. La superficie de las fosas se forma de cornetes y meatos, que comunican a los senos nasales.

domingo, 12 de febrero de 2012

¿Por qué los seres humanos generan pequeñas descargas eléctricas?

La pregunta se refiere a lo que comúnmente llamamos “toques”, esa curiosa sensación que experimentamos cuando le damos la mano a alguien o tomamos algún objeto. Su nombre correcto es descarga electrostática y sucede cuando dos objetos con diferentes potenciales eléctricos están tan cerca uno del otro como para crear una chispa (invisible bajo la luz natural) en el espacio que los separa. El cuerpo humano, con su estructura compleja, genera electricidad que interactúa con los objetos circundantes. En apariencia, las descargas no tienen mayores consecuencias; sin embargo, en la actualidad los especialistas consideran que las corrientes imperceptibles podrían tener efectos significativos en la grasa subcutánea, los músculos y la médula ósea. Uno de estos podría ser ciertos casos de leucemia infantil, aunque aún no se ha comprobado nada con exactitud.

miércoles, 8 de febrero de 2012

Inexplicables coincidencias

Vivimos en un mundo más misterioso y travieso de lo que nos imaginamos, donde todo es posible.


POR SYLVIA FRASER
La novelista Adele Wiseman, oriunda de Winnipeg, Canadá, iba en su coche de Montreal a Toronto por la carretera 401 cuando vio una señal que anunciaba la salida hacia Odessa y Yarker, dos ciudades de Ontario. Tiempo después escribió una obra de teatro y, recordando aquel letrero, a uno de los personajes le puso el caprichoso nombre de Odessa Yarker. Antes de publicar y estrenar la obra, se mudó a la región de Toronto, donde conoció a la novelista Marian Engel, quien acababa de terminar un libro para niños titulado My Name Is Not Odessa Yarker ("No me llamo Odessa Yarker" Marian había visto el mismo letrero y se le había ocurido la misma idea.

Mientras ordenaba los recuerdos familiares de su marido, Bettina Kuypers, cartógrafa de Toronto, se sorprendió al encontrar una foto que le pareció conocida: en ella aparecía el esposo a lmismo.tro años de edad, sentado en el regazo de Santa Claus. También a ella le habían tomado una foto a los cuatro años sentada en el regazo del mismo Santa Claus de Toronto y en la misma Navidad.

La pintora Helen Lucas, oriunda de Saskatoon, Canadá, contemplaba con satisfacción tres cuadros que había pintado durante un fin de semana de intenso trabajo cuando sonó el teléfono.

—¿Helen? ¡Hola! Soy Sue. —La desconocida añadió unas palabras en griego y luego continuó'-: Como estabas enferma, tu marido me pidió que rezara por ti.
Sorprendida de que la mujer le hubiera hablado en su lengua materna, Helen objetó:
—Pero yo no estoy casada.
Tras explicar que trabajaba en el programa religioso de televisión "100 Huntley Street" ("Calle Huntley 100"), la mujer se dio cuenta de que había invertido dos dígitos, y dijo:
—Debe de haber sido la voluntad de Dios que usted y yo habláramos.

Inspirada por este extraño suceso, Helen publicó una nota para buscar esposo en un periódico de anuncios personales. Entre las primeras respuestas figuraba la de un hombre con el cual acabó casándose. Vivía en la calle Huntley.

Una noche fui a una fiesta en las afueras de Toronto junto con un cineasta y su esposa, a quienes llamaré Bob y Betty. Nos acompañaba un curandero indio muy venerado en su país, al que la pareja había invitado a Canadá para que tratara a un amigo suyo que padecía cáncer.

A la mañana siguiente me sorprendió ver en el recibo de la compañía telefónica un cargo por una llamada a Nueva Delhi. Aunque sabía que era absurdo, pensé: Apuesto a que ésta es la llamada que Betty hizo al curandero. Como no conocía bien a la pareja, llamé a la anfitriona de la fiesta para pedirle su número telefónico, que resultó ser igual al mío, salvo el último dígito. Tras hacer indagaciones, confirmé que la llamada telefónica había sido la invitación hecha al curandero. Más adelante me enteré de que la persona que contestó el teléfono en la Alta Comisión Canadiense, en Nueva Delhi, era mi amiga Carol, quien casualmente se encontraba de visita en la India.

Estas anécdotas demuestran por qué los científicos ortodoxos restan importancia a las coincidencias considerándolas meras obras del azar: porque contravienen todas las leyes de causa y efecto, de espacio y de tiempo. Sin embargo, es precisamente su naturaleza caprichosa lo que suscita curiosidad. El psiquiatra Carl Gustav Jung creía que descartarlas como carentes de sentido era menospreciar su peculiaridad y su significado personal.

Algunos casos clásicos están tan bien documentados que no es posible pasarlos por alto. En 1838 Edgar Allan Poe publicó El relato de Arthur Gordon Pym, en el que tres náufragos, a la deriva en una lancha en alta mar, matan a un grumete llamado Richard Parker y se lo comen. Cuarenta y seis años después, el 28 de octubre de 1884, el Times de Londres publicó el caso de tres marineros británicos que, rescatados de una lancha tras haber naufragado, fueron llevados ante los tribunales de su país por haber matado y devorado a un grumete. ¿Su nombre? Richard Parker.

En 1898 el escritor estadounidense Morgan Robertson escribió una obra de ficción titulada Futility: or The Wreck of the Titan ("Futilidad, o el naufragio del Titán"), sobre un trasatlántico de lujo, supuestamente inhundible, que chocaba contra un iceberg en el Atlántico Norte durante su viaje inaugural, en un mes de abril, con gran pérdida de vidas humanas. En abril de 1912, el Titanic chocó contra un iceberg en el Atlántico Norte durante su viaje inaugural, con gran pérdida de vidas humanas.

Muchos investigadores modernos se limitan a recopilar y clasificar las coincidencias, y dejan a los físicos la tarea de determinar cómo ocurren y a los psicólogos la de explicar qué significan. En mi categoría de "Palomas mensajeras" —así la he llamado por la persistencia de los objetos perdidos para volver a sus dueños—, abundan las anotaciones curiosas.

Poco después de mudarse a Calgary, Marilyn Trites perdió su libreta de direcciones. Seis meses después llegó a su casa una invitada mostrándole una libreta que acababa de encontrar en el taxi en que había llegado.
—¡Es increíble! —exclamó—. Está llena de conocidos nuestros.
Era la libreta perdida de Trites.

En 1972, apunta Alan Vaughan en su libro Incredible Coincidence ("Coincidencias increíbles"), el actor Anthony Hopkins se pasó un día registrando en vano las librerías londinenses en busca
de un ejemplar de The Girl From Petrovka ("La chica de Petrovka"), novela en la que se basaría su siguiente película. De vuelta a casa vio un libro colocado boca abajo sobre un banco de la estación de Leicester Square; lo volteó y... era The Girl From Petrovka. Como tenía muchas correcciones hechas a mano, Hopkins se lo comentó al autor del libro, George Feifer, cuando se reunieron después en Viena para rodar la película. Feifer se quedó estupefacto. Era una versión preliminar que se le había perdido un año antes de que Hopkins la encontrara.

En la categoría de "Accidentes felices" tengo anotada una ocurrencia que me relaciona con Shannon Brown, una pintora de 28 años. Cuando nos conocimos, en abril de 1995, Shannon me contó que tenía lastimada la rodilla a causa de un accidente de bicicleta.

—No estaba satisfecha con lo que hacía, y ese accidente me impulsó a profundizar más en mi pintura.
Su relato me tocó en lo vivo.

—Yo me fracturé la rodilla andando en bicicleta la primavera pasada —le dije—, y también fue una experiencia positiva porque me llevó a pensar y a sentir con más profundidad.

Nuestros accidentes no sólo habían ocurrido el mismo día, 17 de junio de 1994, sino que Shannon se cayó en el cruce que está enfrente de mi casa. Las coincidencias abren una ventana a un universo más misterioso de lo que nos imaginamos, y nos ponen en sintonía con los ecos de la risa cósmica.

1996 POR SYLVIA FRASER. CONDENSADO DE (OCTUBRE DE 1996), DE TORONTO, CANADÁ.

lunes, 6 de febrero de 2012

¿Cuáles son los tipos de noticias?

Una noticia es un contenido difundido por algún medio de comunicación social que informa sobre un hecho atípico y novedoso que, por ser de interés público, merece ser conocido por una determinada comunidad.
Las noticias de acuerdo a su contenido y redacción pueden clasificarse en los siguientes tipos:

De futuro: a través de este tipo de noticias se anuncia algún acontecimiento que se sabe que ocurrirá o bien, algún cambio que se diagnostica, por ejemplo, el anuncio de algún acto, como por ejemplo elecciones políticas o bien, alguna estimación como un futuro incremento del desempleo.

Inmediatas: estas son las noticias que narran los hechos más recientes, en el caso del diario, implicarán los acontecimientos del día anterior, mientras que en la televisión y radio su difusión puede ser con mayor inmediatez.

De efemérides: por medio de estas noticias se aborda algún tema que corresponda a la vida personal de algún personaje importante o a una determinada comunidad y que el día en que se publica representa su aniversario, por ejemplo, la fecha de nacimiento o muerte de algún personaje, el centenario de un país o una conmemoración.

Cronológicas: esta clase de noticias se caracterizan por narrar los hechos noticiables en el orden que ocurrieron. No todas las noticias se redactan de esta manera, puesto que el lector debe leerlas enteras para comprender el hecho ocurrido. Hay otras noticias, en cambio, que se escriben en orden de importancia y donde lo esencial se condensa en su primer párrafo, lo que permite, con sólo leerlo, comprender lo esencial del hecho. Las cronológicas son recurrentes para conflictos bélicos. A partir de una narración ordenada del mismo, permite al lector comprenderlo con mayor facilidad. También, se utilizan estas noticias para narrar la biografía de alguna personalidad fallecida, haciendo un recorrido cronológico de los momentos más importantes de su vida.

De interés humano: por medio de estas noticias el periodista apela directamente a las emociones del receptor. Un ejemplo sería cómo es la vida de un niño que perdió su hogar y  su familia luego de un terremoto.

De servicio: estas noticias transmiten información que resulta útil para los receptores. Se caracterizan por ser cortas e incluso sin redacción, tal es el ejemplo de la agenda cultural, el clima, la cartelera de cine, entre otras.

Complementarias: como su nombre indica, estas noticias complementan a otras que suelen ser de importancia. En el caso de los diarios, se las coloca en la misma página que la principal, mientras que en radio y televisión van una detrás de la otra. Generalmente, la noticia complementaria se centra en algún dato de color, anecdótico, o bien, en alguna personalidad involucrada en el hecho u otros hechos relacionados con el noticioso.

Especiales: estas noticias abordan hechos que se han desarrollado simultáneamente en distintos espacios físicos pero que guardan relaciones entre sí. Tal es el caso por ejemplo de los Juegos Olímpicos, en el que se desempeñan varios certámenes a la vez en distintos lugares y de distintos juegos. Una noticia especial podría hacer un abordaje de lo más importante del día anterior, incluyendo resultados y análisis de las distintas competencias.

De situación: este tipo de noticias, redactados en forma de informe, no tienen que abordar un hecho inmediato. Muchas veces se toman temas que resultan  interesantes para la sociedad y que tienen una permanencia en el tiempo, como por ejemplo, el uso de drogas, el trabajo infantil o el desempleo. Estas noticias agregan nuevos datos a la cuestión y se establecen los puntos más importantes del hecho que permiten al lector analizarlo y sacar sus propias conclusiones.

jueves, 2 de febrero de 2012

¿Por qué las "Galletas Marías" tienen ese nombre?

Las consideradas "reinas de las galletas" no son de origen mexicano, como muchos pensamos de éstos elementos que hoy forman parte de la gastronomía internacional. En 1875, la duquesa María de Rusia contrajo matrimonio con el duque Felipe de Edimburgo, en un acontecimiento que cautivó a toda Inglaterra. Una pequeña panadera elaboró una galleta conmemorativa que llevaba calado el nombre de la duquesa. Su popularidad se extendió, llegó a Europa continental y tuvo especial éxito en España. En ese país, al término de la Guerra Civil, se producían grandes cantidades de trigo para evitar la escasez que había sufrido durante el conflicto. El excedente se empleo para hacer galletas "Marías", las cuales simbolizan así la recuperación y la abundancia.

miércoles, 1 de febrero de 2012

¿Qué son las Guerras Púbicas?

En 1969 la revista Penthouse publicó por vez primera a una modelo mostrando el vello púbico. El hecho derivó en una supuesta guerra entre el fundador de ésta , Bob Guccione, y el dueño de la revista Playboy, Hugh Hefner. Las imágenes provocaron una especie de revolución que medró las ventas de la publicación del conejo. Para recuperarse, Hefner alegó que sus ediciones anteriores a la famosa del 69, aparecía el vello genital. De hecho, Melodye Prentiss, Miss julio 1969, mostró efectivamente su área genital. Así, en enero de 1971 Hefner publicó fotos de Liv Lindeland con el pubis completamente expuesto. A partir de esa edición ambas revistas compitieron con fotos de modelos con mucho vello púbico. Cuanto más mostraron, mejores fueron las ventas. En los años noventa comenzó otra moda, la de enseñar las vulvas depiladas y en situaciones sexuales explícitas.

¿Por qué desayunamos huevos?

En México la costumbre se adoptó gracias al contacto con los europeos. Con respecto a cómo y por qué ellos adquirieron tal hábito, la teoría es que procede del mundo rural, en una época en que las personas criaban sus propias aves de corral y, en consecuencia, tenían huevos disponibles. En las pequeñas granjas, hasta la fecha, éstos se recogen temprano, cuando amanece y los campesinos inician sus actividades; ellos advirtieron que entre más frescos tenían mejor sabor. Consumirlos de inmediato ofrecía una ventaja adicional, pues no era necesario almacenarlos. Otro factor práctico se sumo a esos beneficios: en su versión más sencilla (estrellados o revueltos) son muy fáciles de cocinar.


¿Es bueno trabajar?

Resulta necesario por cuestiones que nos son claras. Eso no significa que sea bueno en sí mismo y algunos filósofos lo han criticado. Karl Marx (1818-1883 consideró que el trabajo, tal como lo concibe la economía capitalista, hace que las personas se conviertan en "cosas". Les quita su capacidad de tomar decisiones y hacerse a sí mismos, dos tareas necesarias para alcanzar la plenitud.

El filósofo inglés Bertrand Russell (1872-1970) sostenía que nuestra actitud con respecto al trabajo es irracional, pues asumimos que es bueno en sí mismo y valoramos de distinta manera los tipos de trabajo, perspectivas que conducen a la infelicidad. Por lo tanto, debemos reconer que trabajo vale la pena y sólo hacer ese.

Trabajando menos, sostiene, seremos más felices.