martes, 10 de abril de 2012

El dilema de darles o no un celular a los menores de edad

Uno de mis hijos, desde muy pequeño, me ha pedido un teléfono de los mal llamados "smartphones". Tal y como la ropa quedada de los hermanos, a él siempre le tocaba recibir los teléfonos que los demás miembros de la casa desechábamos cuando los aparatos ya no funcionaban, o al actualizarlo por alguna versión mejorada. 

Por supuesto que ha disfrutado tanto de un PSP como de un Nintendo DS, pero él lo que siempre pide es un teléfono con capacidad de acceder a Facebook, con una cámara digital decente y juegos que no sean como el Tetris. Y... por nuestra parte, no lo obtuvo; fue mi hermana, la cual es su madrina, la que se lo regalara. Y ahora anda muy contento tomando fotos y video, jugando noche y día y escribiendo en el mismo gadget para su blog. 

Si tu hijo aún no tiene celular, seguro quiere un smartphone. Y si ya tiene uno, querrá uno más nuevo. Antes de que como papá o mamá tomes una decisión, conoce la respuestas a las preguntas que seguramente ya pasan por tu mente. 

¿Lo quiere sólo por capricho? 

Si bien es cierto que un teléfono inteligente puede ser muy provechoso si se explotan sus capacidades, algunos jóvenes sólo usarán la cámara fotográfica y el acceso a internet nada más para chatear y ver videos. 
La banalización de esta tecnología y su fácil acceso lo ha convertido en un juguete. Antes los adolescentes jugaban con el Nintendo. Ahora (los chicos ) no juegan con Mario Bros., sino con el amigo en el chat". 

Esto da lugar a que se convierta en un capricho, porque si es visto como un juguete, también se le trata y se le desea como tal, agrega. 
El problema surge de la falta de límites de los padres hacia los hijos. Deben limitar un poco más a los niños para que empiecen a valorar lo que tienen. Un error que estamos cometiendo los padres es darle a nuestros hijos cosas que no están valorando. 

¿Te odiará por ello? 

Decir "no" a un hijo adolescente cuando éste exige algo puede hacer surgir una frase rebelde que ningún padre quiere escuchar: "Te odio". Pero es importante que los papás estén conscientes de que aunque en ese momento parezca que lo dicen en serio, en realidad es sólo un impulso, y que ante ello deben mantenerse fuertes para desempeñar correctamente su papel como formadores. 

De pronto pareciera que los papás sólo tienen que hacer todo lo que el adolescente les pida, pero los padres están para guiar, ayudar al hijo a ir creciendo y a que sea una persona productiva, de bien.  En ocasiones, cuando un padre o madre le da todo lo que pide al hijo, suele ser un intento por compensar algo, son progenitores ausentes por el trabajo o que se encuentran en una situación de divorcio, pero eso sólo empeora las cosas. 

Los papás se ponen en una situación en la que son sólo proveedores, en donde el hijo adolescente no tiene que hacer ningún esfuerzo y donde el amor de sus padres depende de lo que le dan. 

¿Estarán mejor comunicados? 

Uno de los argumentos favoritos de los chicos para convencer a sus papás de comprarles un smartphone es asegurarles que con el gadget estarán mejor comunicados. Y en efecto, este tipo de celulares tienen la ventaja de ampliar la gama de comunicación al chat y correo electrónico; sin embargo, ¿de qué sirven si los padres no saben usarlos? 

Como padres hemos subvalorado el uso diversificado de este tipo de aparatos. Nosotros ignoramos todos los beneficios que nos pueden aportar. Por lo tanto, antes de considerar bajo esa premisa comprarle a tu hijo uno de estos aparatos, debes tomar en cuenta que no sólo debes tener tú también un celular compatible, sino que debes aprender a usarlo. 

¿Y estará preparado? 

No existe una regla sobre la edad recomendada para darle a un hijo su primer celular, los padres deben tomar esa decisión en base al contexto y desarrollo del menor. Es algo que se debe hablar en pareja: ¿para qué lo va a usar?, ¿de qué le va a servir?, ¿cuáles son los costos?, porque una tecnología de ésas tampoco es económica, representa un gasto también. 

Comprarle un celular a un menor implica una responsabilidad, por lo que hay que preguntarse: ¿está listo para cuidarlo?, ¿lo sabrá manejar con prudencia? Para muchos padres la decisión de comprarle o no un celular a sus hijos puede no ser el dilema, sino elegir un plan, que brinda al usuario un límite de crédito, o comprar un celular que funcione a base de saldo, ya sea en tarjeta o vía electrónica. 

Con el saldo se le está dando al adolescente la posibilidad de que él mismo vaya desarrollando cierta responsabilidad. Los papás le están dando algo, pero mantenerlo es su responsabilidad.  Sin embargo, en el contexto de inseguridad que vive la Ciudad, hay quienes se sienten más tranquilos de que sus hijos tengan una forma de comunicarse a todas horas sin preocuparse si tienen o no saldo. 

¿Juguete o teléfono?, ¿moda o necesidad?, ¿promover en los hijos el esfuerzo de ganarse algo o darlo todo y sin medida? Al igual que en estos aparatos, lo esencial es ser inteligente.

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