lunes, 28 de mayo de 2012

¿Qué pasaría si ingieres comida para gatos?

Salud, energía y buen aspecto son tres características de una mascota, que dependen en gran medida de su alimentación, que debe estar bien balanceada y cubrir los requerimientos básicos de cada animal en función de su edad, tamaño y el grado de actividad que realiza.

Lejos han quedado los días en que era común destinar los sobrantes de la comida familiar al perro o al gato; en la actualidad las mascotas pueden consumir alimentos comerciales, cuya variedad ha crecido en los últimos tiempos y que se caracterizan por estar especialmente formulados para cachorros, adultos, hembras en etapa de gestación, etcétera.

Ahora bien… ¿qué pasaría si te comes el alimento para gato?

Echemos un vistazo a los ingredientes de una típica lata de comida para gatos: subproductos de la carne, pollo y pavo, ceniza y taurina. Nada demasiado horrible, pero, en general, tampoco algo deseable para la dieta humana, afirma Jackson Blatner, dietista registrado en la Asociación Dietética Americana. «Dicho esto, estoy plenamente convencido de que nuestro cuerpo puede tolerar la comida para gatos.»

El hígado, los riñones y la piel juegan un papel imprescindible en la eliminación de sustancias extrañas en el cuerpo, especialmente las que están presentes en la comida para gatos. «Técnicamente, se podría digerir una pelota de béisbol», dice Blatner. Pero eso no significa que debamos hacerlo. Quizá el peor inconveniente de la comida para gatos sea el alto contenido en minerales de la ceniza, aunque el cuerpo los eliminarla rápidamente.

… y no, yo no he comido de eso (que yo sepa).

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada