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¿Cómo escribir ciencia ficción?

Si tienes talento y ganas de escribir, estos consejos te pueden ayudar para hacer un buen cuento del género.

Lo primero que se debe pensar al momento de escribir es que con este esfuerzo intentas captar la atención del lector y darle una recompensa por el tiempo que invertirá en tu texto. Debemos partir de una idea central creativa con un planteamiento novedoso, para lo que sirve exagerar un rasgo de la tendencia social, tecnológica o económica. Dado que se trata de ciencia ficción, el entorno debe ser nuevo o diferente, donde algunos aspectos de la sociedad sean discapacitantes, haya seres extraños y otras costumbres. Se debe tener una noción de lo maravilloso para sorprender a quien nos lea. Los personajes serán nuestro vehículo para la dramatización de la idea y se debe pretender una identificación con el lector o propiciar atracción o repulsión. Luego, ellos deben detectar el problema y buscarle solución. Tienen que cambiar como consecuencia de lo que sucede; si no es así, la historia o las aventuras deben ser muy importantes —caso Blade Runner—; algo de misterio e incertidumbre sirve para darle interés. Debe planearse bien el clímax que resuelva la historia y los personajes deben reaccionar de manera distinta a la resolución del problema principal. Es útil pensar que si se trata de un relato corto, lo que pesa más es la idea principal, si es largo todas las situaciones deben nutrir la historia.

¿Cómo podía Beethoven tocar el piano estando sordo?

Aquejado -como no habría de comprobarse sino hasta años más tarde- de una severa otoesclerosis del oído interno, Ludwig van Beethoven (1770-1827) comenzó a perder el oído en 1796, a la edad de 26 años. Su hipoacusia se acentuaría gravemente a lo largo de la década siguiente, y en los últimos ocho años de su vida la sordera fue total. Para trabajar, el genial compositor se ayudaba de una varilla de madera que sostenía entre los dientes, cuyo extremo colocaba sobre la tapa del piano para captar las vibraciones producidas por las notas. En los años de sordera absoluta siguió tocando y era capaz de leer sus composiciones como si se tratara de un libro, por pura asociación sensopsíquica entre la imagen musical y la auditiva.

¿Porfirio Díaz peleó en la batalla de Puebla?

Hubo un general de apellido Díaz en la batalla del 5 de mayo de 1862. Fue el hermano de don Porfirio (1830-1915), Félix, quien participó en la justa militar. Ha sido un error en el que con frecuencia caen algunos historiadores. Por el contrario, Porfirio en la década de 1840 se convirtió en un activista que luchó contra el régimen dictatorial de Antonio López de Santa Ana y participó en el conflicto armado denominado 'La guerra de Reforma', en el que ayudó a la ocupación del estado de Oaxaca en 1858. En abril de ese año se convirtió en comandante y gobernador del Departamento de Tehuantepec.

¿Cuál fue el verdadero nombre de Platón?

Aristocles. Sin embargo, desde su adolescencia comenzaron a llamarlo 'Platón', vocablo griego que en español significa "de espalda ancha", debido a su robustez. Él nació en el seno de una familia aristocrática en Atenas, Grecia; fue hijo de Aristón, un hombre descendiente en línea directa de los primeros reyes de Atenas, mientras que su madre, Perictione, descendía de Dropides, la familia de Solón, el legislador del siglo VI a.C. En su vida adulta, Platón fue discípulo de Sócrates, aceptó su filosofía y su forma dialéctica de debate: la obtención de la verdad mediante preguntas y respuestas.

¿Por qué razón los estadounidenses usan medidas diferentes? ¿Qué beneficio les trae?

Son inexactas con respecto a las nuestras, el sistema métrico decimal, oficializado en México por el presidente Ignacio Comonfort, pero son exactas de acuerdo con su propia y extraña lógica. Los términos onza, pulgada, libra y milla proceden de la adopción romana de antiguas medidas de unidad de otras culturas. El sistema romano persistió en la Edad Media en Europa, pero había gran diversidad de estándares. Varios gobiernos nacionales trataron de normar y ajustar sus sistemas provocando una terrible confusión. Los sistemas de medición estadounidense y británico son dos de los más complicados y ni siquiera éstos coinciden entre sí (es el caso del galón, la pinta y el bushel). Los conservan por el hábito. En Estados Unidos el uso del sistema métrico decimal (adoptado originalmente en Francia desde 1795, mucho más internacional y preciso) fue legalizado desde 1876, pero es poco común.

Si el primer día de la semana es lunes, ¿por qué en los calendarios el domingo aparece primero?

Popularmente, se cree que la semana comienza el lunes, por ser el primer día hábil, pero esa creencia es incorrecta, ya que empieza el domingo; tan es así que en portugués el lunes se llama segunda feira, o segundo día. Recordemos que, de cualquier forma, la semana es un periodo de siete días diseñado artificialmente, sin base astronómica. Su origen se asocia con el relato judío de la creación, que aparece en el Génesis, según el cual Dios creó el mundo en seis días y luego descansó. El moderno orden y nomenclatura fueron fijados por el emperador Constantino en el año 321 d. C., quien determinó que el domingo era el primer día de la semana. Convertido al cristianismo, indicó que debía dedicarse al descanso y la adoración de Dios. Como vestigio de ello, hasta la fecha y según la religión católica, es obligatorio acudir a misa ese día. Sin embargo, es curioso que muchos de los nombres de los días se deriven de antiguos dioses paganos.

5 Genios musicales que usaban drogas

Sexo, droga y rock and roll.Tres conceptos mágicos que se han encargado de perpetuar por años músicos, poetas, pintores y escultores, y que forman parte del culto al exceso. Dicen que las leyendas nacen cuando el hombre muere, y el cementerio del rock tiene entre sus lápidas a la mayoría de ellas.

Desde sus inicios, este género fue uno de los más criticados por considerara sus músicos como sucios, rebeldes, inadaptados y, por si fuera poco, promotores de las drogas. Siempre se han relacionado las sustancias prohibidas con el rock , ya que además de elevar el mito de los músicos, es una buena estrategia publicitaria para vender más discos': A continuación presentamos una lista de aquellos que fueron reconocidos por su genialidad y que se hicieron aún más famosos por el uso declarado de sustancias no permitidas.

John Lennon.
Le encantaba meterse… LSD, anfetaminas y marihuana,

Fundador y líder del grupo más influyente de todos los tiempos, The Beatles, Lennon destacó por sus letras llenas de metáforas y laberintos líricos, realizadas en su mayoría bajo el efecto de drogas fuertes. Tras su separación del grupo en 1970, inicia una carrera como solista al lado de su esposa Yoko Ono, convirtiéndose también en un importante activista político.
Su muerte (1980) no tuvo que ver directamente con las drogas, sino con una gran cantidad de plomo, cortesía de Mark David Chapman, quien fuera encarcelado repetidas ocasiones por posesión de drogas y fichado por la DEA y el FBI.

Jim Morrison.
Le encantaba meterse… LSD, peyote y alcohol

Poeta, loco y rebelde, el prototipo perfecto del rockero. El Rey Lagarto destacó por sus letras llenas de poesía y profundidad, además de una increíble presencia escénica. Aunque sus conocimientos musicales no eran muy profundos, su genio literario llevó a The Doors a ser considerado como grupo de culto y a Morrison como uno de los compositores más grandes de la historia del rock.
Aunque su muerte se dio en situaciones muy extrañas, investigaciones han revelado que el ataque cardiaco sufrido por Morrison en la bañera de su casa se debió a una sobredosis y no —como se había especulado— a problemas físicos.

Janis Joplin.
Le encantaba meterse… Speed, heroína y alcohol
Aunque nunca fue una belleza, Janis se convirtió en la diva por excelencia del rock. Siempre con un semblante triste y retraído, esta texana alcanzó la cumbre de su carrera después de su participación en el Monterey Pop Festival en San Francisco, gracias a su potente voz y letras llenas de melancolía y soledad.

No pudo manejar la fama y terminó su vida por medio de una sobredosis de heroína en Los Ángeles, California, el 4 de octubre de 1970.

Bob Marley.
Le encantaba meterse… Marihuana y alcohol

Robert Nesta Marley, nacido el 6 de febrero de 1945, en Nine Mile, Jamaica, se convirtió en uno de los iconos del mundo musical. Inspirado en los rastafaris y, en un agudo sentido político y social, encabezó uno de los movimiento musicales más importantes a través del reggae.
La versión oficial dicta que falleció en 1981 a causa de cáncer pulmonar y cerebral, pero se especula que la DEA tuvo que ver directamente con su muerte por asuntos de droga.

Jimi Hendrix.
Le encantaba meterse… Barbitúricos, LSD y alcohol

Después de Eric Clapton, el mejor guitarrista que ha dado el rock. Hendrix saltó a la fama por su inusual forma de tocar el instrumento de seis cuerdas, sacándole las notas inclusive con los dientes. Se consagró en el festival Woodstock 69.
Las presiones de las giras y las actuaciones llevaron a Hendrix a la muerte el 18 de septiembre de 1970, día en que falleció ahogado víctima de su propio vómito por una sobredosis de barbitúricos.

Kurt Cobain.
 Le encantaba meterse… Alcohol y heroína

Para muchos, la última estrella que dio el rock and roll. Melancolía, furia y mucho resentimiento fue la médula de inspiración en las canciones del líder de Nirvana. Así. Kurt Cobain y su Smells Like Teen Spirit se convirtieron inmediatamente en los estandartes de la desencantada generación grunge.

Se dijo que tue un suicidio, pero se demostró que era imposible que Kurt levantara la escopeta con tanta heroína en la sangre. Actualmente se ha manejado la versión de que Courtney Love, su esposa lo mandó asesinar


Genios musicales

La química del matrimonio feliz

¿Puede la estrecha convivencia mantener siempre fuerte y armoniosa la relación de una pareja o, por el contrario, deteriorarla y provocar la ruptura? Los últimos hallazgos en el campo de la química cerebral indican que ambas cosas son posibles. Si una pareja no logra superar los escollos de las distintas etapas del matrimonio, quizá acabe por separarse. A menudo la ruptura es predecible porque el cerebro dicta una serie de reacciones naturales durante cada fase de la relación. De la manera como se afronten esas etapas depende que el matrimonio dure o se termine.

Llevo 20 años estudiando cómo la química cerebral de hombres y mujeres influye en el matrimonio, desde la etapa del enamoramiento hasta la de consolidación de la vida en pareja. Comprender las diferencias conductuales que existen entre el varón y la mujer puede ser la clave para que el amor perdure toda la vida.

Enamoramiento

Cuando dos personas se enamoran, ocurren cambios en su cerebro. Aumenta mucho su secreción de feromonas (sustancias que actúan como señales sobre los sentidos), así que cuando se huelen o miran, es como si sus mentes se fusionaran. La alta concentración de la hormona oxitocina puede hacer que soslayen o no se percaten de sus respectivas conductas molestas, pero al final la pasión disminuye y la relación pasa a otra etapa.

Desencanto

Al cabo de unos meses, la química cerebral y hormonal empieza a cambiar, y la parte "pensante" del cerebro —la corteza— comienza a percibir los defectos de la pareja. Entonces sentimos mutuo enojo, irritación e incluso cierto temor. Si nos casamos durante la etapa 1, en la segunda etapa podemos empezar a poner reparos. Mientras el marido se apoltrona frente a la televisión en vez de conversar con su esposa, ella quizá comience a preguntarse: ¿En qué estará pensando? Se siente rechazada, sobre todo porque él ha dejado de revelarle sus emociones y sentimientos.

Por su parte, él no entiende por qué su mujer ha empezado a criticarlo por "pequeñeces". Llevan unos años de casados y quizá ya tengan un hijo. ¿Qué más quiere ella? Aunque él sabe que está fallando en algo, no se le ocurre cómo remediarlo.

Se han disipado las sustancias cerebrales que prevalecían en la etapa del cortejo y el enamoramiento, y la pareja siente desilusión. En ese momento resulta fácil atribuir la falla a nuestro cónyuge y pensar: No es la misma persona con quien me casé.

Con todo, es normal pasar por este periodo de confusión, de merma de sustancias químicas en el cerebro de ambos. Es también un paso indispensable para que sus mentes tan disímiles "se fusionen" y empiecen a funcionar coordinadamente.

Lucha de poder

La pareja que experimenta el desencanto suele enfrascarse luego en una lucha de poder. Ambos contrarrestan la merma química tratando de lograr que el otro vuelva a ser como era (o creían que era) en la etapa de enamoramiento. Mientras dura esta lucha, afrontan la dificultad adicional de ser neurológicamente "distintos", ya que su respectivo cerebro los hace pensar, comportarse e incluso amar de manera muy diferente.

Se trata de un periodo doloroso, y por estar enfrascada en la lucha de poder, la pareja no se percata de que sus diferencias cerebrales en realidad pueden ser la clave para que su matrimonio dure toda la vida.

Mientras se encuentra en esta etapa, el hombre quizá desee realizar más actividades independientes, y la mujer, tener más contacto con sus amistades. Aunque esta tendencia se origina en conductas y funciones de género aprendidas, las diferencias se acentúan por efecto de hormonas como la testosterona y los estrógenos. ¿Cómo repercute esto en el matrimonio? Una de las principales razones por las cuales las parejas se atacan despiadadamente durante la etapa de lucha de poder son las actitudes que hombres y mujeres tenemos respecto a la independencia conyugal. No resulta sorprendente que muchos matrimonios que acaban en divorcio duren entre siete y ocho años, en promedio: el mismo tiempo que cada persona invierte en tratar de que su pareja "cambie".

Sin embargo, la naturaleza no nos permite dar marcha atrás al reloj químico y neurológico, y el ciclo de vida sigue su curso. Una nueva etapa de la relación comienza cuando ambos cónyuges se descubren por fin como hombre y mujer y como amantes. Para ello es necesario que los dos cobren conciencia de ciertos elementos que habían permanecido ocultos bajo la superficie.

Despertar

Lo que muchas parejas no consiguen entender es que, antes de asumir cierta independencia en su relación, hay un paso previo que les pasa inadvertido a ambos. Durante las tres primeras etapas del matrimonio, los esposos mantienen una convivencia muy estrecha, lo que anula sus respectivas individualidades. Un hombre puede considerar una pérdida de tiempo las emociones de su mujer, así como su necesidad de comunicación, sus deseos sexuales e incluso su actitud hacia las tareas domésticas. A su vez, ella puede percibir como egoístas o amenazadores los hábitos, pasatiempos, preocupaciones de trabajo y la necesidad de independencia de su marido. Durante la cuarta etapa, la pareja "despierta": cobra conciencia de que la estrecha cercanía en que han vivido no es tan saludable y que ahora deben separarse en un sentido psicológico. Esta separación no implica divorciarse: significa comprensión recíproca. Durante el despertar, la parte pensante del cerebro prevalece y contrarresta las reacciones emocionales que podrían generar conflictos y una sensación de pesadumbre por la pérdida o disminución de la pasión.

Así, cuando la mujer hace algo que molesta al marido, éste quizá se contenga, guarde silencio y se limite a pasar por alto el asunto. A su vez, cuando él hace algo que a su esposa le resulta enfadoso, ella podría decir comprensivamente: "Ahora entiendo de qué se trata esto".

Al final, los hombres se dan cuenta de que las mujeres tienen razón: si no hay suficiente cercanía, lo más probable es que la relación se vaya a pique. Pero también los hombres están en lo correcto: si no se goza de suficiente independencia, es muy probable que ocurra lo mismo.

Cuando nos alejamos demasiado de nuestro cónyuge, se va extinguiendo el amor de que disfrutamos al principio, más la relación tampoco sobrevivirá si hay tal cercanía que uno de los dos impida que el otro se sienta libre. La clave del éxito estriba en comprender las ventajas de la química cerebral masculina y femenina.

Consolidación

El equilibrio entre las formas prototípicas de relación entre hombre y mujer constituye un estado de amor equilibrado al que yo llamo "independencia íntima". La lucha de poder se termina, y la pareja adopta las estrategias del amor maduro, que fomentan la independencia y la intimidad al mismo tiempo. Los esposos ahora conviven, crían a sus hijos y dan y reciben amor, pero no porque se hayan vuelto iguales, sino porque han aprendido a ser felizmente distintos.
Cómo fomentar la intimidad

Las parejas felices:
  • Establecen ritos de apego, como salir solos a cenar, llamarse por teléfono o enviarse mensajes electrónicos cuando alguno de los dos sale de viaje. Tales hábitos se convierten en los pilares que sostienen la relación, pero cada momento del matrimonio no tiene que ser íntimo siempre: ambos saben que esos ritos mantienen la fuerza del amor cuando la vida se vuelve complicada y estresante.
  • Se tratan con amabilidad y respeto en por lo menos 95 por ciento de sus interacciones. Aunque solemos creer que nadie merece un mejor trato que nuestra pareja, cuando nos enfrascamos en la lucha de poder pensamos más bien que debe ser nuestro blanco para desfogar el estrés. Los lóbulos frontales de nuestro cerebro cumplen su función con madurez cuando nos damos cuenta de que la amabilidad es fundamental para tener un matrimonio feliz.
  • Resuelven sus desavenencias en vez de dejar que la situación empeore. Es cierto que se enojan y discuten, pero se ofrecen disculpas por su mal genio y procuran solucionar los conflictos. En caso necesario, acuden a sus familiares y amigos o a especialistas en busca de ayuda.
Cómo defender la independencia

Las parejas felices:
  • Respetan sus excentricidades y diferencias, sobre todo las de género. Si el marido acapara el control remoto cuando ven televisión, la mujer, en vez de enojarse, lo tolera de buen grado. Y cuando ella quiere hablar sobre sus sentimientos, él sabe lo importante que es esto para su esposa y se da tiempo para escucharla.
  • Mantienen su círculo personal de amigos (por lo común mujeres en el caso de ella y hombres en el de él) y se alientan para conservar esas amistades. Con el tiempo llegan a descubrir que, aunque su cónyuge es su mejor amigo, aún satisfacen muchas de sus necesidades emocionales a través de otras personas.
  • Se conceden distintos dominios conyugales. Si para uno es muy importante una actividad especial, pasatiempo, deporte o cierta forma de socializar, el otro lo respeta y alienta. Así, cada uno tiene espacios, tiempos y actividades propios que le brindan libertad e independencia.
Es fundamental tener conciencia de que los sentimientos que existen entre los dos tal vez cambien con el paso de los años y que ese cambio es normal. La química cerebral determina en parte que esto ocurra, así que resulta inútil tratar de evitarlo. Es mejor dejar que la biología lo guíe a uno hacia la comprensión y hacia un amor natural y perdurable. A fin de cuentas todos los seres humanos somos criaturas de la naturaleza, y ella sin duda es muy sabia.

5 Grandes hazañas olímpicas

Melbourne 1956. Semifinales de waterpolo. Pocas semanas después de que los tanques rusos entraran en Budapest, Hungría y la URSS disputaron el partido más violento de la historia de este deporte. Los magiares, que al final se colgarían el oro, aprovecharon su superioridad en el agua (ganaron 4-0) para mofarse de los soviéticos y vengarse así de la ocupación. La cosa acabó a puñetazo limpio y la piscina se tiño de rojo. La instantánea de Ervin Zador con el ojo destrozado dio la vuelta al mundo.

Salt Lake City 2002. Juegos Olímpicos de invierno. El esquiador de fondo Juanito Muehlegg (era alemán, pero se había nacionalizado) gana en apenas unos días tres medallas de oro, convirtiéndose de golpe en el mejor deportista español de toda la historia. Poco después, sin embargo, da positivo en el control antidóping y pasa a ser Johann El tramposo. De héroe a villano en una semana.

Los Ángeles 1984. Final femenina de los 3.000 metros. Mary Decker era la gran favorita, la rubia americana, el ídolo local; su rival, Zola Budd, una sudafricana que corría descalza. Un extraño encontronazo entre ambas a mitad de carrera (el jurado de la IAAF culparía más tarde a Decker) acabó con la norteamericana por los suelos. El público, colérico, abucheó tanto a Budd que acabó desfondada en séptimo lugar. Las dos nunca se perdonaron, ninguna de ellas ganó jamás una medalla.

Montreal 1976. Gimnasia femenina. Con sólo 14 años, una menuda rumana de 150 cm. de estatura -Nadia Comaneci conseguía el primer 10 de la historia de la gimnasia con una actuación perfecta en las paralelas asimétricas. El marcador no estaba preparado para registrar cuatro cifras (10,00), así que apareció un enigmático 1,00. A su regreso, el régimen de Ceaucescu la nombró "Héroe socialista del trabajo". En 1989, huyó del Telón de acero y pidió asilo político en EE UU.

Múnich 1972. Final de baloncesto. EE UU contra la URSS. Guerra Fría. El partido terminó 49-50 a favor de los americanos, pero los árbitros decidieron que aún quedaban tres segundos por jugar. Los rusos sacaron de fondo a la desesperada, con un pase bombeado que recorrió toda la cancha; Alexander Belov lo cazó en el aire y encestó. La locura. Hasta entonces, los estadounidenses eran invencibles. Tan mosqueados estaban, que no quisieron ni recoger su medalla de plata.

¿De dónde salió la costumbre de comer palomitas de maíz en el cine?

Hacia 1880, muy cerca de la invención del cine, las palomitas de maíz ya se habían convertido en una golosina popular en los parques, exhibiciones y centros de diversión de Estados Unidos. Cuando comenzaron a establecerse las primeras salas formales para proyectar películas (en la década de los veintes del siglo XX ), fue natural que ofrecieran la botana de moda. No por casualidad en la época de la Gran Depresión económica, que azotó a ese país en los años treinta, del siglo XX. En ese entonces, prepararlas era uno de los pocos negocios prósperos por su bajo costo y por ser ese país el principal productor de ese cultivo.

Las bolsas costaban de cinco a diez centavos de dólar y eran de los pocos lujos que las familias podían permitirse. Se cuenta que un granjero había recuperado tres ranchos que había perdido, gracias a los benéficos obtenidos por su venta.

Todo coincidió para hacer de las palomitas y del cine la pareja ideal de la época. La costumbre de comerlas durante la exhibición de una película persiste hasta nuestros días, a pesar del precio tan elevado, principalmente porque es un alimento que casi no hace ruido al masticarlo, lo que permite escuchar claramente y... porque no venden muchas mas cosas.

¿Recuerdas cómo era la vida sin Internet? (… SOPA ha muerto… viva el ACTA)

Hace poco la noticia del bosón de Higgs estaba en boca de todos y como los bien enterados que somos, una vez que ya cada quien comprendió de que se trataba hemos cambiado nuestra atención al ACTA. No, no el acta de nacimiento ni el acta de buena conducta. Mas bien, está relacionada con la SOPA, no la que odia Mafalda sino la que odian los internautas (nombre ya en desuso para los que navegan por la red), ya que es la legislación que se encargará de tomar las medidas necesarias para proteger la propiedad intelectual de las obras que circulan como el aire por el ciberespacio (otro término anacrónico y por cierto, debería llamarse ciberdespacio, gracias a TELMEX).

En 1984 (el libro, no el año) Emmanuel Goldstein era la figura que todos debían odiar ya que era la encarnación de la amenaza al sistema vigente que regía a esa sociedad. En México, lindo y querido, se trata de igual manera a Felipe Calderón... que, haciendo lo que tiene que hacer, apoyó la firma de la ACTA para proteger los derechos de aquellos que ostentan como suyo un trabajo que les ha costado - su trabajo - y que cualquiera puede copiar sin pagar nada por ello con unos pocos clicks. Es decir, quiere combatir la piratería estableciendo reglas para el uso de Internet; tal como se hace en las carreteras, en las filas del banco, en la caja del super.

Estas leyes están siendo impulsadas principalmente por Hollywood y las cadenas televisoras de los Estados Unidos, que producen contenido que se ven por Internet sin pagar derechos, pero al mismo tiempo, se usa de pretextos para establecer una censura como la hay en China, y evitar lo que ocurrió en algunos países, como en nuestro, donde la red contribuyó a la crítica del gobierno establecido, léase Egipto allá lejos y los del 132 más pa'aca. La protesta contra la SOPA y ahora el ACTA fue encabezada por Wikipedia.

Y te pregunto nuevamente... ¿Recuerdas como el mundo sin Internet? Te puedo asegurar que no, y en los comentarios me alegas si es lo contrario. Para muchos, sobre todo para nuestros hijos, es como si Internet siempre hubiese estado ahí. Yo si recuerdo que iba seguido a la Biblioteca a consultar horas y horas los libros que contenían datos ya viejos, revistas de meses y meses atrás, y enciclopedias que por obvias razones no decían nada de ATARI, Los Picapiedra ni de Aerosmith, por mencionar rubros que si existen en la Wikipedia.

Antes, para indagar algo se debían consultar diversas fuentes, pasando por el índice y leyendo y releyendo cosas que no importaban pero que eran necesarias para encontrar ese dato preciso que se necesitaba. Comunicarse a distancia era extremadamente caro, horas y horas pasé al teléfono con mi esposa y los recibos llegaban cada vez más gordos. Eso fue en tiempos del servicio medido (el cual sigue vigente pero ya le damos poca importancia). Declararse el amor por la red telefónica era oneroso... y más con los "cuelga tu primero" interminables.

Tomabas pocas fotos, pero cada una estaba muy bien tomada.... ahora tomas miles y todas son una porquería. Y las subimos a nuestras redes sociales sin meditar las consecuencias a largo plazo de dar tanta información personal.

Pero me estoy desviando... Volviendo a la frivolidad de mi relato.

Hoy las búsquedas en Internet no son sólo interesantes sino que hasta son milagrosas. En un par de segundos encontramos lo que antes requería horas, semanas, meses, incluso nunca se encontraba. Las bibliografías que se mencionan en los libros del pasado eran meras referencias jeroglíficas, ya que nunca conseguías lo libros que otro autor mencionaba. Por eso Internet debe ser dinámica y libre, no sujeta a censura. Por eso la protesta de los usuario contra el control que ahora se quiere ejercer sobre la misma, pero los autores que tienen sus obres registradas tienen derechos, y también hay que protegerlos, aunque no nos guste.
En todo caso... ¿has escuchado hablar de las licencias Creative Commons?

La nostalgia por los Sugus (… o, a que no puedes comer sólo una)

Ayer fui a la cineteca con mi esposa y como ahí si dejan meter dulces, refrescos y botana, pues nos llevamos los remanentes de la piñata anterior con la que celebramos el cumpleaños de nuestra heredera. La tarde estaba tibia y llevábamos prisa ya que tuvimos que aventar, es decir, encargar a nuestros chamacos con mi papá para poder ir a gusto a disfrutar la película de Almodovar (obvio, no apta para menores… por eso de las chiches y pujidos que abundan en su obra).

Ya instalados en el lugar más cómodo y seleccionado de acuerdo a los criterios de Sheldon (De la teoría del Big Bang), abro la bolsita de dulces y lo primero que saco de la tómbola de chucherías es nada más ni nada menos que un paquete de algo que se parece a unos SUGUS. ¿Te acuerdas de ellos? Aún recuerdo la textura aquella como a cera chiclosa, aunque siempre eran de un gusto discreto y de varios colores pastel. Los Sugus… interruptores que encienden los recuerdos de la infancia, aquella en la que Chabelo nos repetía que eran deliciosos mientras se comía uno y regalaba otro al niño que tenía a un lado.

Y los Sugus jalan a la memoria reciente a los chiclosos, esos dulces cafés que se pegaban al paladar y tenías que arrancarlos con la lengua como por media hora. Y luego recuerdo que el Carlos V era más sabroso que ahora y no se si yo crecí, o si el Carlos V se miniaturizó. El Quik de fresa… al Chocomilk de Pancho pantera que sabía mal pero según era porque tenía las vitaminas que necesitábamos para crecer… y yo creo que no sirvió de mucho, ya que aunque no soy chaparro, alto tampoco.

Los chicles de yerbabuena que hacían bombas grandotototas. El Gansito que sabía rico pero no tenía nada de nutritivo… las papas fritas eran más saladas y no podíamos comer sólo una, los Chiclets Adams micro miniaturas, las lunetas en cucurucho… el pan Bimbo nunca fue esponjadito pero antes no llegaba a la ciudad tan duro como ahora… y lo se porque probé el recién hecho en Monterrey. Los Sugus crean un efecto de nostalgia. Hacen recordar productos buenos, tan buenos que los slogans siguen en la mente igual que aquel anuncio de ¡AMANDA… CIEEERRALE!

Y todo eso ya no está… la tele jode y jode todo el día con productos médicos cuasi milagrosos y con que tenemos que ir a votar… Si, entre el IFE y los pseudo doctores ocupan todos los canales, todas las estaciones… todas las revistas.

Como no recordar con cariños los sabores de las “cocas” desaparecidos… ahora siempre pedimos refrescos de dieta, burdas imitaciones de los sabores originales. El Tang era el polvo por excelencia para preparar agua de sabores… Curioso es que las de sabor limón tenga sabor artificial y el lavatrastes tenga jugo de limón natural. Recuerdo el sabor de las hamburguesas Burger Boy, en ese entonces los candidatos hacían sus campañas a gusto y no existía el compló.

Si, aún recuerdo comer sugus los dormingos por la mañana, viendo el cine de matiné presentado por el Tío Gamboín.