viernes, 13 de julio de 2012

¿De dónde salió la costumbre de comer palomitas de maíz en el cine?

Hacia 1880, muy cerca de la invención del cine, las palomitas de maíz ya se habían convertido en una golosina popular en los parques, exhibiciones y centros de diversión de Estados Unidos. Cuando comenzaron a establecerse las primeras salas formales para proyectar películas (en la década de los veintes del siglo XX ), fue natural que ofrecieran la botana de moda. No por casualidad en la época de la Gran Depresión económica, que azotó a ese país en los años treinta, del siglo XX. En ese entonces, prepararlas era uno de los pocos negocios prósperos por su bajo costo y por ser ese país el principal productor de ese cultivo.

Las bolsas costaban de cinco a diez centavos de dólar y eran de los pocos lujos que las familias podían permitirse. Se cuenta que un granjero había recuperado tres ranchos que había perdido, gracias a los benéficos obtenidos por su venta.

Todo coincidió para hacer de las palomitas y del cine la pareja ideal de la época. La costumbre de comerlas durante la exhibición de una película persiste hasta nuestros días, a pesar del precio tan elevado, principalmente porque es un alimento que casi no hace ruido al masticarlo, lo que permite escuchar claramente y... porque no venden muchas mas cosas.

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