miércoles, 20 de febrero de 2013

Este año los Oscar se llamarán... los Oscar

Por primera vez el domingo los Premios de la Academia abandonan su nombre oficial, ese mismo, y se denominan los Oscar. Sí, porque Oscar es el apelativo popular, pero la gala se bautizaba hasta ahora con su número de edición y ese término: es decir, este domingo se celebra la 85º Premios de la Academia. Porque hasta ahora la Academia de las Artes y de las Ciencias cinematográficas dejaba claro en su nomenclatura que una cosa era la ceremonia y otra cada uno de sus premios, los oscar. Es más, esa noche no se entregan únicamente oscars. También, no siempre, el galardón humanitario Jean Hersholt. Sin embargo, uno de los coproductores de la gala, Neil Meron, ya ha confirmado que al menos este año se saltan la oficialidad y se denominarán los Oscar 2013. O sencillamente, los Oscar: “Como los Grammys. Ellos no tienen número… pues tampoco los Oscar”, cuenta en el blog The wrap. Lo que no quiere decir que sea una decisión inamovible: Teni Melidonian, una de las portavoces de la Academia ha confirmado que sí, que este año, pero que ya veremos en 2014. Y en 2015.

El cambio de nombre es otro movimiento de la Academia en pos de rejuvenecer su audiencia. Movimientos que no han acabado de cuajar: ¿nadie recuerda el desastre como maestro de ceremonias de James Franco, que arrastró en su debacle a su compañera de tareas, Anne Hathaway? ¿O ese aumento de candidatos a mejor película, que llegó a incluir diez títulos para que así tuvieran su oportunidad los filmes más taquilleros como El caballero oscuro o Spiderman? Finalmente en la categoría principal se usa una extraña regla de porcentajes que hace variar el número de seleccionados, este año nueve, y lo que ha aumentado ha sido el número de producciones indies que se han beneficiado de esa apertura.

El nombre se le ocurrió en 1931 a Margaret Herrick, la bibliotecaria de la Academia, que comentó al ver la estatuilla: "¡Vaya, se parece a mi tío Oscar!", un tal Oscar Pierce. Herrick llegó a ser Directora Ejecutiva de la Academia, pero para la Historia su nombre ha quedado solo ligado a su ocurrencia.