sábado, 13 de abril de 2013

Temen a la piratería por el auge de las impresoras 3D

Tengo una pieza de mi vehículo la cual, al ser un plástico de mala calidad, apenas el auto era nuevo y ya se estaba destartalando. Y seguido le pasa eso al vehículo, no se si tenga que ver que así es el plástico de Brasil. Y no voy a citar a la compañía que me lo vendió, pero hasta donde se, a toda la gama de sus vehículos les sucede lo mismo. Como son piezas pequeñas, no me venden sólo lo que necesito en la agencia, sino todo el componente, lo cual ni necesito y se me hace un costo muy elevado. Así que, se me ocurrió imprimirla en una máquina 3D… ¿pero qué creen? No pude conseguir ni una en donde vivo.

Hoy, con las impresoras 3D es posible reproducir cualquier objeto que se adapte a las dimensiones y formatos requeridos por este tipo de impresoras de venta al público, principalmente en países desarrollados. Este hecho ha comenzado a generar alarma entre algunas empresas, pues ninguna ley impide la reproducción de objetos que cuenten con derechos de autor.

El diseñador Fernando Sosa fabricó docks para iPhone con la figura del trono de hierro del programa televisivo Games of Thrones, producido por el canal de entretenimiento HBO. La compañía solicitó a Sosa que cesara la producción y comercialización del artículo argumentando que posee los derechos de la serie y de todo lo que aparece en pantalla. Sosa accedió.

Carlos Escobar, cofundador de Impresoras3d.com, reconoció que se están usando impresoras 3D para reproducir objetos protegidos con propiedad intelectual.

"Las impresoras 3D son fascinantes. Pero seamos realistas, tienen también la capacidad de ser una fuente inagotable de piratería. Hablamos de poder replicar casi cualquier objeto, aunque no contemos con el permiso de su autor para hacerlo", aseguró Escobar.

Las leyes serán necesarias, estima, pero el especialista recomienda a industrias adaptarse a nuevas formas de producción, como lo hiciera la industria del entretenimiento con la distribución de contenidos digitales.
"En la práctica será difícil controlar el uso doméstico que la gente haga de esos diseños", dijo Escobar.
Para Richard Ma, cofundador de la empresa dedicada a la impresión en 3D, Magicfirm, las leyes tendrán que contemplar este tipo de violación de derechos de autor, así como definir qué tipo de objetos se podrán replicar libremente o no, y quién sería culpable de piratería.

Tal es el caso de DefenseDist, grupo que impulsa la impresión 3D casera de armas y que distribuye gratuitamente los modelos de impresión.

En el congreso de Estados Unidos legisladores como Steve Israel impulsan una iniciativa que regule qué modelos de impresión de qué objetos son lícitos y cuáles no.

"La legislación es inevitable y de algún modo necesaria, pero creo que es mucho más urgente vigilar qué tipo de cosas permitirán imprimir. Sería terrible que un niño comprara por internet el diseño de un arma y pudiera imprimirla en casa", estimó Ma.

¿QUÉ SON LAS IMPRESORAS 3D?

Objetos como juguetes, refacciones, herramientas, zapatos, implantes, esculturas y automóviles, entre muchos otros, actualmente son replicados a partir de archivos electrónicos en impresoras 3D, con plástico como materia prima.

Durante la década en curso, esta tecnología será tan común como las impresoras de inyección de tinta, según pronósticos de Global Intelligence Alliance. Entonces, cualquiera fabricará en casa sus propias llaves de tuercas, tazas, marcos de fotos, vasos para licuadoras, recipientes y una gran variedad de cosas. Por esa razón, se estima que el mercado de impresión 3D tendrá un valor de 3 mil millones de dólares en 2018.
imaginen reproducir todas las piezas de las naves de Star Wars, o porta objetos a la medida, o bases para laptop, o… en fin, ustedes me entienden.

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