jueves, 26 de diciembre de 2013

El aprendizaje del oficio

Mignon Eberhart, escritora de novelas de misterio, afirma que los literatos aprenden su oficio escuchando, observando y meditando, a veces sin esfuerzo consciente. Como ejemplo de este fenómeno refiere el episodio siguiente:

Un joven chino que aspiraba a ser una autoridad en objetos de jade fue a aprender de un erudito maestro, hombre ya de edad avanzada. Este caballero puso al muchacho un pedazo de jade en la mano, diciéndole que lo apretara con fuerza. En seguida comenzó a hablarle de filosofía, de los hombres, de las mujeres, del Sol, de casi todo lo que este astro alumbra. Trascurrida una hora le quitó la piedra y lo mandó a su casa. El procedimiento se repitió durante varias semanas. El joven se sentía frustrado (¿cuándo le hablaría del jade el anciano?) pero era demasiado cortés para interrumpir al venerable profesor. Llegó un día, sin embargo, en que, al ponerle el maestro una simple piedra en la mano, el discípulo exclamó: "¡Esto no es jade!"

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