lunes, 13 de enero de 2014

Cómo hacerse pato y vivir de la gorra

El sueño de todo paria (la cantidad de estos individuos es impresionante) es obtener todo sin tener que sacar un centavo de su bolsa. Y aunque diferentes investigaciones han demostrado que esto es virtualmente imposible; tenemos algunas técnicas infalibles que, con un poco de práctica, te ahorrarán una considerable cantidad de dinero. Sólo hay un inconveniente: ya no tendrás amigos. ¿Eso a quién le importa?

En un restaurante

Para consumar tu obra ahorrativa, es importante que invites de tres a cinco amigos a la mesa, de preferencia con un poder adquisitivo alto. No te límites y propón el lugar más exclusivo de México (¡Hey! , tú te lo mereces). Después de haber peinado el menú y la carta de vinos, y cantar La marcha a Zacatecas con eructos de satisfacción, pide la cuenta como el gran señor que eres. Al momento en que ésta llegue, párate discretamente y dirígete al baño. La paciencia no es una virtud, por lo que tus amigos se cansarán de esperarte y, con el dolor de su corazón, liquidarán la cuenta. Trata de buscar lugares con sanitarios limpios, pues para que funcione el truco deberás aguantar las flatulencias durante 40 minutos.

Boletos de concierto, cine o teatro

Sondea entre tus conocidos quién asistirá al reencuentro de tu grupo de los 80s favorito. Acto seguido, pídele con ojitos de borrego a medio morir que por favor te preste para las entradas, porque "tienes que comprar las medicinas de tu bisabuela enferma". El individuo en cuestión se conmoverá tanto que a la voz de "no te preocupes, yo invito", tendrás tus boletos de forma gratuita. Si no es así y te presta el dinero, escoge a una persona que hayas visto una vez, así tendrá tanta pena de cobrarte que se resignará a perder.

Transporte público

Consigue un billete de 500 pesos. Al momento en que le digas al chofer tu destino y te cobre dos pesos, muéstrale orgulloso tu papel moneda. Una de dos: puede dejarte pasar porque es una persona que comprende que no tienes cambio, o puede echarte de su unidad. En cualquiera de las dos evitarás el pago. Esto se aplica en taxis, trolebús y calandrias. En el metro ni lo intentes, ahí siempre tienen cambio.

Coperacha

Nunca falta el imbécil que propone, después de una cascarita sabatina, que se haga una cooperación para comprar refrescos, tortas o cualquier bebida de carácter embriagante. Aunque es más difícil escaparse, siempre hay una puerta trasera. Para evitar pagar, junta tú mismo el dinero y pide, a cada uno de tus amigotes, la tan ansiada morralla. Como es lógico, faltará tu parte. ¿Qué hacer? Ponte histérico y reclámales que alguien falta de dar; en la confusión, y para evitar que llames al policía de la esquina, todos volverán a mocharse. Practica los gestos de indignado, estreñido, tarado o loco.

Espectáculos culturales

La parte más noble de la gorra. Además de cultivarte en exposiciones en casas de cultura, museos, explanadas o delegaciones (y uno que otro baile popular), tendrás la oportunidad de ingerir buen vino, canapés o cualquier chuchería. Recuerda, la gorra es de quien la trabaja.

¿Cuáles trucos conoces tu?

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada