miércoles, 8 de enero de 2014

¿Qué pasaría si pudieras entrar en un estado de animación suspendida?

¿Por animación suspendida te refieres a estar dormido durante un gran periodo de tiempo? Esa sería una buena manera de escaparse del invierno. La animación suspendida es más que un estado del sueño, ya que las mayoría de las funciones del cuerpo serían puestas en “pausa”. Lo más cercano a ello a lo que ha llegado la naturaleza es cuando pone a hibernar a osos y otras criaturas durante el invierno.

¿Sabemos cómo hibernan los osos?

En realidad no… lo que sí sabemos es que antes de hibernar aumentan de peso almacenando decenas de kilos de grasa en sus cuerpos, lo que los mantiene vivos en los meses de inviernos mientras duermen, De hecho, las hembras de oso dan a luz mientras están dormidas.
¿Cómo? ¿Sin dolor? ¡Suertudotas!

Y no es por ser indiscreto pero, es de suponer que al despertar se encontrarán un montón de sus excrementos y orines… Pues no… no sabemos cómo pero el cuerpo de éstos animales descompone los desechos internos, convirtiéndolos de nuevo en proteínas.

Entonces ¿Cuáles serían algunos de los usos que le daríamos a la animación suspendida en caso de aprender a dominarla en humanos?

El uso más obvio sería para los viajes espaciales, a través de las vastas distancias que nos separan de los cuerpos celestes. A donde ningún hombre ha ido antes. [Coloque aquí la música introductoria de Viaje a las Estrellas]

Por ejemplo, con la tecnología actual, según nos dice NASA (bueno, es según la física pero si no dice la Agencia Espacial Norteamericana suena no sólo más creíble sino también más interesante)... continuando con la frivolidad de mi relato… según NASA, El viaje a nuestro planeta vecino Marte dura unos siete meses, un poco más de lo que los astronautas permanecer actualmente en la Estación Espacial Internacional. La duración exacta de cada viaje depende del momento en que se toma. Debido a que las órbitas de Marte y de la Tierra no son perfectamente circulares, el tiempo que se necesita para viajar entre ellos varía entre seis y ocho meses.

Meses en los que hay que darles de comer, beber, reciclar recursos e incluso entretener a los viajeros interplanetarios. El viajar en animación suspendida pudiera ser una alternativa mucho más atractiva y menos costosa, por lo tanto, mucho más viable de llevar a cabo con éxito.

Aunque… no me gustaría saber que hay una máquina llamada HAL cuidando mi letargo.

¿Qué otros usos podríamos darle a la animación suspendida?

Quizás algunos contra-hipsters desearían saber la manera en la que se desarrolla el drama humano en el futuro. A manera de viajeros en el tiempo, quizás estos viajeros temporales deseen entrar en animación suspendida durante un número considerable de años, y en lo que sería un momento para ellos, enterarse de cómo sería el futuro de la humanidad en un santiamén (¿Pero quién usa la palabra santiamén en éstos días? Quizás lo aprendí de una revista de Archie… en fin)

Por supuesto, hay algunas diferencias entre éste tipo de viajes en el tiempo y uno… digamos… un viaje en el tiempo real… como los que hace McFly en Volver al futuro… jajajaja!!! Ok, no. Pero la idea es esa.
¿Cómo cuáles diferencias?

En primer lugar, si entraste en animación suspendida mediante, digamos, por la congelación de tu cuerpo, el viaje en el tiempo sería sólo al futuro y sin la posibilidad de volver. Por lo que si no te gusta lo que encuentres, no habría manera de regresar al tiempo de partida… no habría vuelta atrás.

En segundo lugar, si las cosas en el futuro van mal, quizás no haya nadie quien te libere de esa animación suspendida. O quizás si no somos tan dramáticos, pudiera ser que la empresa que se encargó de congelarte vaya a quiebra y te desenchufen del congelador sin más razón que las económicas. Ya ha ocurrido… créeme.

Pero los viajes espaciales y los viajes al futuro quizás no sean las causas principales por las que la gente desearía entrar en animación suspendida.


¿Cuál podría ser una motivación seria?

Algunas personas diagnosticadas con enfermedades incurables, actualmente pueden ser congeladas para a su vez, ser descongelados cuando los científicos descubran o una cura eficiente al mal que los aqueja. Este procedimiento es legal sólo después de que la persona muera… por lo que los científicos además tienen que descubrir la manera de regresar a éstas personas a la vida.

Y como actualmente ya existen personas congeladas ¿Cuál es el principal reto al que se enfrentan los científicos para descongelarlos?

El problema parece ser el proceso de descongelación, durante el cual se produce una gran cantidad de daño celular. Aunque para ello, los científicos investigan a una rana que se congela durante el invierno, y se descongela en primaver sin daño aparente.

El negocio de congelar cuerpos para ser despertados por los científicos del futuro parece la trama de una película de terror y ciencia ficción… y suele ser bastante caro.

Hay quienes eligen no congelar todo su cuerpo… sólo la cabeza, o partes, o casi todo el cuerpo, pero no el cuerpo completo. Además de ser más barato, tienen la esperanza que la tecnología de órganos del futuro sea tan avanzada que los pueda dotar de las piezas faltantes de manera artificial.

Supongo que hay quienes como yo, desean aferrarse a cualquier posibilidad de inmortalidad que exista… por pequeña que ésta sea.

Quizás baste congelar un mechón de mi cabello y dejar encargado que me dupliquen con un clon en el futuro… como lo hacen en Jurassic Park con los dinosaurios…

O mejor aún… está el asunto de tener hijos.

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