Ir al contenido principal

El arte de engañarse a sí mismo

Y hablando de la dialéctica de la distorsión, no conviene olvidar que, probablemente, la persona que más fácilmente cae en el engaño propio es precisamente uno mismo. Ya sea por comodidad, por autoprotección, por miedo o por falta de confianza, a lo largo de la historia ni siquiera la ciencia ha escapado de caer ocasionalmente en las garras de la poderosa autosugestión.

Como relataba el singular físico Richard Feynman al hablar del principio de integridad científica o de honradez a ultranza, no siempre es fácil dar la totalidad de la información y no engañarse a sí mismo. El caso que ponía como ejemplo era el de la medición de la carga del electrón.

El 1909, Robert Millikan ideó y llevo a cabo un famoso experimento que le permitió medir la carga eléctrica de esta partícula subatómica. Hoy se sabe que el valor que obtuvo no era totalmente exacto y se apartaba un ligeramente del verdadero porque el valor de la viscosidad del aire era incorrecto. Ello no le quita valor al experimento de Millikan, cuyos méritos le valieron el Premio Nobel de Física de 1923.

La curiosa historia de autoengaños tiene que ver con los experimentos y mediciones posteriores a la suya, tal y como describen las propias palabras de Feynman (que también recibió dicho galardón varias décadas después):

"[...] Resulta interesante examinar la historia de las mediciones de la carga del electrón posteriores a la de Millikan. Si uno va representándolas gráficamente en función del tiempo, se observa que cada una es algo mayor que la de Millikan, y la siguiente, un poquito mayor que ésta, y la siguiente, un poquito mayor todavía, hasta que finalmente se estabilizan en un valor más alto que el primitivo.
¿Por qué no se descubrió inmediatamente que el valor correcto era superior al de Millikan? Es una cuestión que avergüenza a los científicos —hablo de esta historia particular— porque salta a la vista que la gente hizo cosas como las que voy a explicar: cuando obtenían un valor que estaba demasiado por encima del de Millikan, pensaban que habían cometido algún error, y buscaban hasta dar con algo que les parecía que pudiera estar mal. En cambio, cuando obtenían un valor más cercano al de Millikan, no examinaban los resultados con tanta minuciosidad. De este modo fueron eliminando los valores que se desviaban demasiado y otras cosas por el estilo. Hoy ya nos sabemos estos trucos y no padecemos ese tipo de enfermedad.

Pero esta larga historia de aprender a no engañarnos a nosotros mismos —de integridad científica a ultranza— es algo que, siento decirlo, no hemos incluido específicamente en ningún curso concreto del que yo tenga noticia. Nos limitamos a confiar en que sea adquirida por ósmosis."

Comentarios

Tal vez te interese:

Mapa de la República Mexicana con nombres y división política

Haz click sobre la imagen para descargar el mapa en un tamaño mayor.
¿Necesitas algún material escolar? No dudes en pedirlo al correo pulsodigital@gmail.com
Te invito a que te suscribas a la pagina de Pulso Digital en Facebook, para estar al día con lo aquí publicado. 

¿Cómo se forma el agua que está dentro de los cocos?

El agua es producida por la propia palmera a partir de los líquidos que absorbe del suelo donde se encuentra plantada y la humedad que captó del ambiente. La procesan las plantas mayores de cinco meses de edad. Cada coco contiene hasta dos tazas de este líquido dulce y cristalino. Es tan puro y estéril que en la época de la Segunda Guerra Mundial, cuando no había a la mano una solución glucosa, se inyectaba directamente en las venas de los heridos a la manera de suero.
Está compuesta básicamente por agua, azúcares, proteínas y carbohidratos. A la hora de adquirir cocos vale la pena agitarlos para escuchar si tienen líquido en el interior. Si no suenan es porque no han madurado o porque ya son demasiado viejos. Desde tiempos inmemorables el agua de coco ha sido empleada como bebida refrescante y hoy forma parte fundamental de la coctelería.


Cómo leer las líneas de la mano

Primero identifica las líneas: 1 – Vida, 2 – Cabeza, 3 – Corazón, 4 – Cinturón de venus, 5 – Del Sol, 6 – De Mercurio, 7 – Del destino.

Aunque no se ha determinado el origen de la quiromancia (lectura de manos), se cree que se practica en la India y China desde el año 3000 a.C. Considerada una pseudociencia por carecer de un método que compruebe sus resultados es, sin embargo, uno de los métodos adivinatorios más populares. Éste lo lleva a cabo un quiromántico, que 'analiza' ambas palmas de las manos, tanto las líneas como los múltiples detalles que se hallan en esta área de piel.
En las personas diestras, la mano izquierda corresponde a las predisposiciones heredadas (más no genéticas), y la derecha a todos aquellos rasgos únicos del individuo que permiten sugerir el futuro (en el caso de los zurdos es al revés). Aunque se ha relacionado la forma de la mano y la textura de las huellas digitales con algunos síndromes, no se ha comprobado relación entre la conformación de esta…