martes, 1 de abril de 2014

31 Días para tomar mejores fotografías – Inicio [Día 1]

No hay fotos en este artículo. Quizás sea el único de la serie en lo que suceda tal cosa. Es quizás extraño que el primero de una serie de artículos sobre fotografía no tenga ninguna imagen.

En donde vivo no hay muchos lugares turísticos, ni flores hermosas en cada calle, ni casas pintadas de colores vivos, el cielo no tiene nubes de vainilla y no podemos ver la puesta de sol en el horizonte bajo al vivir cerca de la sierra. También les he de contar que no siempre he sido aficionado a la fotografía. El pasatiempo nació una vez que me enteré de que mi bebé, mi niña nacería, y me propuse a documentar todos y cada uno de los días de su gestación.

Compre una cámara muy simple, de apenas 2 MB, a crédito, sin sonido y con capacidad de video de apenas VGA. Se me cayó y dañó en un punto justo un día antes de nacer ella. Por lo que tuve que ingeniármelas siempre para que el punto negro que aparece en todas las fotos quedara en una área en la que no se notase.

La fotografíe miles y miles de ocasiones. Y mientras lo hacía me daba cuenta de la carencia de calidad, de mi falta de pericia y de lo escasos de mis recursos fotográficos. Busqué un curso, leí manuales y revistas y poco a poco cambiaba de cámara. Es justo decir que aún no tengo una DSRL, pero con las que posee me divierto bastante. Siempre hay algo que aprender.

Con el paso del tiempo, al revisar esas imágenes, me doy cuenta de que poseo algunos temas recurrentes, como lugares atractivos de mi localidad, comida, insectos… y también noto que no me fotografío a mi mismo y que prefiero los colores oscuros a los claros.

A mi familia le agrada revivir los momentos que parecían insignificantes. Y es una delicia encontrar una imagen de algún evento ya olvidado, pero que nos resultó muy divertido. Cada foto nos cuenta una historia, y cada uno cuenta su propia versión. Las fotos poseen magia, nos guardan un pedacito de tiempo, irrecuperable, congelado.

Valoro mis fotos, mis hijos también practican la fotografía y el video. Mi esposa ha aprendido a modelar para las fotos de perfil y en mi hija es natural sus gestos simpáticos antes el lente (toda su vida ha pasado ante mi cámara).

Ya he asistido a cursos, leo revistas, pertenezco a grupos de Facebook con tal temática, me gusta ver tips en Youtube, hago experimentos con mis equipos, y ya me conocen en varios de mis círculos sociales como “el que toma fotos”… no he escuchado a nadie decir “el fotógrafo”, jajajajaja.

Aún así me falta mucho por aprender, y quisiera que lo hiciéramos juntos.

Lo que quiero decir es, no importa que tan buen fotógrafo seas, ni el equipo, ni el tiempo, ni el lugar en el que te encuentres, lo que capturas puede ser tan bello como las ganas que le pongas a aprender a fotografiar. Lo que más importa es lo que capturas y dejas como un recuerdo en formato JPG. La vida está en constante movimiento y ese niño crecerá, ese atardecer pasará, ese viaje terminará, ese coche se venderá, ese vestido de princesa ya no le quedará, pero tu siempre podrás disfrutarlos con una fotografía.

Por lo tanto, la lección del día uno es: Toma una foto siempre, siempre… siempre, nunca tendrás una segunda oportunidad.

¿Verdad que es simple? ¿Cuántas veces quisiste tomar una foto pero no lo hiciste?

Quiero que me dejes un comentario…  ¿Cuándo te diste cuenta de que amabas tomar fotografías?

Te invito a mi grupo de fotografías en Facebook:

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