lunes, 4 de agosto de 2014

La mejor cámara es la que llevas contigo... aunque sea la del teléfono

A los puristas de Ia fotografía se les ponen los pelos de punta cada vez que escuchan hablar de conceptos como la 'moviIgrafía' o “telefonografía” o, lo que es lo mismo, cualquier cosa que haga referencia al hecho de hacer fotografías, de cierto mérito, con el teléfono móvil.

Está claro que las cámaras integradas en smartphones y tablets todavía tienen mucho camino por recorrer, y que no se encuentran todavía en disposición de convertirse en la cámara principal para unas vacaciones o evento importante. Pero también es innegable su gran valor para poder inmortalizar, en imágenes o vídeos, esos momentos espontáneos que antes se perdían en el limbo.

Sinceramente creo que no hay que ser tan radical, e Incluso le otorgo mucho mérito a aquellos que son capaces —dadas sus muchas limitaciones técnicas de realizar fotos artísticas de cierta calidad con la cámara de un smartphone.

Si quieres lograr fotografías más convincentes y “profesionales” con la diminuta cámara de tu teléfono, lo que tienes que hacer es: conocer las funciones, saber sus limitantes, hacer muchas fotos de práctica, pedir consejos y aceptar las críticas. 

Lo que yo digo es… la mejor cámara es la que llevas contigo.