viernes, 26 de septiembre de 2014

¿Por qué late con más fuerza el corazón cuando estamos excitados (o enamorados)?

El mecanismo es idéntico al del miedo: corazón desbocado, rodillas flojas, sensación peculiar en la boca del estómago. Todo ello depende del sistema nervioso vegetativo, el que rige las funciones corporales que no dependen de nuestra voluntad, como precisamente el ritmo y la intensidad del latido cardíaco.

Cuando el cerebro como «elemento pensante» detecta una amenaza, o en el caso del individuo enamorado, la presencia del objeto de sus deseos, se desencadena un conjunto de reacciones encaminadas a poner el cuerpo en condiciones de atención y velocidad de reacción máximas. Se envía la alarma al hipotálamo, y éste dispone la secreción urgente de hormonas del estrés, sobre todo la adrenalina. Al mismo tiempo, determinados haces nerviosos transmiten al corazón la orden de estar preparado para cualquier eventualidad.

En eso se parecen el miedo y el amor, tan diferentes por lo demás: ambos ponen al organismo en disposición de realizar un esfuerzo extremo.