miércoles, 5 de noviembre de 2014

Las palomitas azules del Whatsapp... o ya valió madres la mentira



Aleander Graham Bell, inventor del teléfono, no adaptaba la tecnología que él mismo inventó; decía que el sonido del timbre no le permitía trabajar, por lo que se negó a tener uno de esos aparatos infernales en su estudio.

"Remember, remember, the Fifth of November: the gunpowder treason and plot. I know of no reason why the gunpowder treason should ever be forgot". – V de Vendetta.

El día de hoy, 5 de Noviembre, aparece una actualización en Whattsapp (o el Güasap, para los amigos), dicha mejora consiste en presentar un par de palomitas (“thick” en Inglés… Inglés en mayúscula), la cual nos indica que el mensaje que le enviamos al grupo de la primaria, a papá, a la novia, a la amiga, a la amante, a la suegra, a la hija, a la comadre, al primo, al vecino… ha sido leído. No, la palomita doble gris de antes no significaba que el mensaje había sido leído, tan sólo recibido.
Ahora son dos palomitas azules, azules como el mar, azules como el blues, azul pintado de azul. ¿Por qué azules y no verdes? Pues porque han de recordar que el susodicho Whatsapp le pertenece en cuerpo virtual y alma digital al Facebook… Si, esa otra red social de la cual corre más tinta por sus problemas que por sus beneficios. Y pues… la resistencia es futil, como dicen los Borg. Imagino que paulatinamente la aplicación se pintará de azul Facebook.

¿Es bueno o malo que sepan si tus mensajes han sido leídos?

Depende… de pendejos no nos bajarán con eso de que no será ya posible ni plausible la excusa esa de “… recibí tu mensaje pero no lo leí”. Carajo… ¿en dónde queda la privicidad y el derecho humano de mandar a la chingada a otro ser humano si uno no anda de ganas’. Porque la verdad, la tecnología de la comunicación ya no nos deja espacio para respirar y gritar; una vez que alguien tiene instalado el Whatsapp es como cargar una larga cadena con una cámara de vigilancia siempre atenta.

No tenemos más alternativa que atenernos a la verdad… “Si… si leí tu mensaje pero me valió madres lo que me decías, te ignoré… ¿y qué, y qué, y qué?

Tiopentato de sodio

El tiopentato de sodio es una droga derivada del ácido barbitúrico, más conocida por el nombre de pentotal sódico, amital sódico o trapanal. Está clasificado como barbitúrico de acción ultracorta porque el efecto hipnótico en pequeñas dosis del fármaco desaparece en pocos minutos. Es el único barbitúrico que se sigue utilizando como anestésico.

¿A qué viene lo anterior? Pues que el Tiopentato de sodio es el mal llamado “Suero de la verdad”. La verdad, la verdad es que no te quise contestar porque estaba enojado contigo… la verdad.

Punto número uno: Ahora si vas a estar 100% seguro de que te ignoran.
Punto número dos: No fue penal.
Punto número tres: Las palomitas que me gustan son las del cine, lástima que sean tan caras.
Punto número cuatro: Si no te gusta... elimina la aplicación.
Punto número cinco: Si te vas a divorciar por causa de las palomitas, conozco a una abogada que cobra lo justo por los trámites.

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