jueves, 1 de enero de 2015

¿De qué sirve un propósito sin fuerza de voluntad?

A diferencia de años pasados, este inicio de 2015 no pasé mucho tiempo pensando en cuáles serían mis propósitos de año nuevo. Se debe principalmente a que lo tengo muy claro, tengo sólo una meta y se trata simple y llanamente de vanidad: quiero y me propongo bajar de peso, no una, sino dos tallas. 

Quien mucho abarca poco aprieta, y aunque sí dedicaré tiempo a aprender francés o italiano, a bailar como se debe, al Tai Cho... lo que realmente ocupará mi tiempo libre será correr. Correr para bajar de peso, cuidando mi alimentación y dejando de lado las bebidas con gas o azucaradas. Y digo con gas ya que incluyo en ese grupo a las mal denominadas Light. 

Quiero verme y sentirme bien.

Ya en Septiembre de 2014 inicie una prueba de voluntad, deje de tomar 100 días Coca Cola. Ahora decidí dejar en lo posible las tortillas y el pan. Y miren que semejante idea parece una locura teniendo en cuenta la gastronomía mexicana. Pero si se puede, cómo carajos no. 

Hoy a pesar de la flojera y del frío de 6 grados, y de la llovizna, salí a correr. Bueno, correr a ratos y caminar a ratos. Aproveche para tomar algunas fotografías las cuales servirán para mi grupo de fotos en Facebook. 

Antes de arrancar, instalé de nuevo la aplicación de Nike para el seguimiento de la carrera. Trae dos opciones nuevas que no le conocía: ahora comparte datos con Google Fit y al hacer "click" dos veces en la pantalla indica los datos estadísticos que solía dar únicamente cuando se completaba cada kilómetro. 

No llevé agua ya que el frío sólo haría queda dieran ganas de ir al baño. Regularmente realizaba carreras de 5 kilómetros, pero en ésta ocasión decidí recorrer hasta donde el cansancio, el agua y la lluvia me permitieran ir. 

Así qué me enfilé al HEB, que es donde hay una de esas básculas que imprimen un ticket con la altura y los kilos propios por la cantidad de $5.00 pesos. Quiero llevar el seguimiento correcto, por lo cual una vez al mes iré por mi papelito para que me diga cómo va la cosa. 

Me tomé una "selfie", a modo de "Antes", para compararla con el futuro "después"; idea que vi en las revista Men's Health, donde tipos ex panzones cuentan su historia de éxito y dan algunos detalles de cómo consiguieron bajar de peso y de paso ponerse en forma. 

Pienso que es la envidia y no el amor lo que mueve al mundo, y envidio a aquellos que se ponen ropa a la medida. 

¿Cuánto tiempo me llevará? No lo se, espero y no sea mucho. Al menos ya inicié y eso es el primer paso. 
 
Y en eso consiste mi propósito. No incluyo el escribir en éste blog ni el asunto de la fotografía. 

P. D.  No quiero leer mis propios post sobre mis propósitos de años pasados. 

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