domingo, 4 de enero de 2015

La nostálgia vende

Cada tanto me pega la nostalgía y me da por ver con mis hijos anuncios comerciales en Youtube de productos promocionados durante mi infancia; algunos ya no existen, otros aun se venden pero no saben igual, o quizás yo los recuerdo de manera diferente.

También les cuento de los juguete que alguna vez tuve. Me pregunto cual habrá sido el destino de todos mis monos de Star Wars (monos = figuras de acción).
Una nave espacial en particular me gustaba por entre todas las demás, su parte trasera se abria en forma de visor de tal modo que se podía poner la vista como si se estuviera dentro de la cabina, era mi nave preferida. Tal que la mentada nave un día desaparecio… tuvo que pasar más de una década para que en una plástica inocente supera cual fue su destino. Mi mamá un día la tiró a la basura, pensando que era un juguete ya no apto para mi edad (debería decir nuestra, porque mi hermano menor también jugaba con aquella nave.

¡Ay madre!

Otro bonche de juguetes terminó como relleno de los espacios huecos entre los muros de las partes más nuevas de la casa. Ahi yacen piezas de He Man y de las Tortugas Ninja, entre otros.  Supongo que lo puedo ver de manera romantica como una cápsula del tiempo. Dije cápsula, no máquina del tiempo… no es lo mismo.

Ahora bien, una vez que las impresoras 3D sean mas populares que las paletas Tutsi Pop, soy capaz de abrir un boquete en aquellas paredes para armar, reconstruir, reponer y poner a punto aquellos juguetes, asi com hicieron con Woody en Toy Story 2.

Por supuesto que no los venderia en Mercado Libre, me los quedaria para mi contemplacion y se los heredaria a mis nietos.

Cuantas y cuantas armas de stormtrooper perdí el mismo día que abrí aquellos empaques que ahora, de haberlos dejado intactos valdrían hoy una fortuna. ¿Cuantos juguetes me habrá tirado a la basura m amá?

Uy y si les cuento que también me tiraba mis comics.


La nostálgia vende
La nostálgia vende