lunes, 19 de enero de 2015

¿Qué es una fotografía?

Desde un punto de vista técnico (1) recurro a la definición de Fontcuberta: (2) "La fotografía es un procedimiento de fijación de trazos luminosos sobre una superficie preparada para tal efecto." Se trata entonces de un proceso fotoquímico: la luz incide sobre una sustancia o emulsión fotosensible y provoca una reacción de ennegrecimiento de las sales de plata (3) que serán, al final de cuentas, las formadoras de la imagen.

Ya que la luz es la materia básica de la fotografía, daré algunos conceptos físicos para comprenderla mejor; por ejemplo, la luz es una forma de energía electromagnética que se propaga por ondas, en línea recta, a una velocidad en el vacío de 300 000 km/s aproximadamente.

Por ser una onda electromagnética, encontraremos que presenta un espectro que incluye las ondas de radio y de radar, el calor, la luz infrarroja, la luz visible, la luz ultravioleta, los rayos x y los rayos gamma, siendo el espectro visible las radiaciones que capta nuestra retina y que identificamos comúnmente como "luz". (4)

Pero además de la luz, existen sustancias sensibles a ella y reciben el nombre de sustratos o emulsiones fotosensibles. Dichas sustancias pueden cambiar algunas de sus propiedades por la acción de la luz, produciendo entonces lo que conocemos como imagen fotográfica y una gran diversidad de procesos que se exponen en el cuadro I.

1 Aunque existen otras definiciones filosóficas o semiológicas, como la de Roland Barthes, Walter Benjamin y Umberto Eco, por citar sólo a algunos autores.
2 Joan Fontcuberta, Fotografío: conceptos y procedimientos, Gustavo Gill, Barcelona, 1990, p. 21.
3 Se habla de sales de plata por ser el proceso más común, pero existen otras posibilidades, por ejemplo, el uso de sales de fierro o gomas bicromatadas.
4 Fontcuberta, op. cit., 32.

Cuadro I. Procesos fotográficos
Cuadro I. Procesos fotográficos

En general, una pieza fotográfica consta de tres elementos: soporte, sustrato y agente fotosensible (véase el cuadro 2).

El soporte es la base sólida (papel, acetato, metal, cerámica, cuero, etcétera) sobre el cual se deposita el sustrato (medio coloidal como lo son la gelatina, la albúmina o el colodión, en el cual encontraremos al agente fotosensible.

Las sales de plata son uno de los principales y más utilizados agentes fotosensibles en fotografía, aunque también podemos encontrar imágenes realizadas con sales de platino, fierro, carbón, pigmentos y tintes.
Preservar, restaurar y conservar

Preservar, restaurar y conservar

A partir de la década de los ochenta, la conservación de materiales fotográficos ha tenido una importancia significativa para el rescate de piezas fotográficas, por ser éstas, para la gran mayoría de investigadores sociales, historiadores y estudiosos del arte, la memoria gráfica de las sociedades. De ahí que exista una mayor consciencia de la importancia de preservarlas, lo que ha derivado en el desarrollo de una plataforma de investigación, cuyo fin es mejorar el conocimiento de su manejo y conservación.

A diferencia de las tareas de preservación, en las cuales el objetivo principal es prevenir o retardar la acción de deterioro de una pieza, y de los trabajos de restauración, cuyo fin central es la corrección del deterioro ocurrido en ellas, la conservación fotográfica se ocupa desde el proceso original que da lugar a una fotografía, hasta su almacenaje, pasando por los procesos a los que fue sometida la pieza al paso del tiempo (fotos 1 y 2).

De tal suerte que la permanencia de una fotografía está en función de:

a) La estabilidad de los materiales procesados.
b) Un correcto proceso de archivo y del control de las variables que actúan durante y después del mismo.
c) El efecto de los tratamientos posteriores a los que fue sometida la pieza, tales como el retoque, el virado, la texturización, etcétera.
d) El tipo de iluminación y tiempo de exhibición al que será sometida la pieza fotográfica.
e) El tipo de almacenaje, materiales de guarda y al control de las variables ambientales del lugar de almacenaje.
f) El control de agentes biológicos considerados como plaga.
g) El control de gases y humos dañinos del ambiente en el lugar de almacenaje.
h) Los materiales y tipo de montaje, con los cuales se expondrá al público.
i) Los efectos colaterales de un proceso inadecuado de restauración.

Cuadro 2. Papeles fotográficos
Cuadro 2. Papeles fotográficos

De ahí la necesidad de establecer en archivos y colecciones fotográficas, particulares o institucionales, una política de conservación fotográfica para resolver los problemas de las diversas colecciones fotográficas, que permita, en primera instancia, prevenir cualquier efecto dañino sobre las piezas, y posteriormente, corregir el deterioro presente en las mismas.

Generalidades sobre deterioros

Las diferentes formas de daño en piezas fotográficas tienen como origen un deterioro inducido o un deterioro inherente.

El primer tipo, el inducido, mantiene en general una estrecha relación entre las condiciones propias del medio ambiente y el material fotográfico. Si existe una alteración en las condiciones del medio ambiente, éstas pueden provocar daño a las piezas, con la salvedad de que en un momento dado se puede realizar el control de estas variables; este tipo de deterioro también incluye la acción humana, que, debido a negligencia o ignorancia por parte de quienes tienen bajo su custodia acervos fotográficos, provoca daños mayores que las condiciones antes mencionadas.

Foto 1 y 2
Foto 1 y 2
El deterioro inherente comprende varios componentes que incluyen a la fotografía misma (materiales, manufactura, control de calidad de fabricación, etcétera) y está asociado estrechamente al proceso fotográfico, por lo tanto, aquí las diferentes variables son por lo general incontrolables y, en el mejor de los casos, parcialmente controlables.

Cuando la condición original o la apariencia de una imagen fotográfica se ha deteriorado, la restauración es una opción a considerar. Sin embargo, se debe garantizar que el proceso de restauración a emplear sea inocuo al material, reversible, y que no produzca efectos colaterales a la imagen, o que falseen, inventen y/o alteren la información de la misma; finalmente es de suma importancia poner en marcha un programa que permita implementar medidas preventivas, las cuales garantizarán a futuro la permanencia de las piezas fotográficas e impedirán que éstas sean sometidas a tratamientos restaurativos que pudieron evitarse con dichas medidas.

El personal que custodia la gran mayoría de las colecciones requiere de asesoría por parte de profesionales, que amplíen su panorama y actualicen sus conocimientos sobre la gran variedad de materiales y procesos empleados, desde los primeros daguerrotipos hasta los discos interactivos actuales, y se resuelvan problemas de conservación particulares, ya que no se pueden aplicar los mismos tratamientos a todas las piezas porque cada proceso fotográfico requerirá, finalmente, de técnicas específicas. 

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