lunes, 2 de febrero de 2015

Cinco empleos peligrosos relacionados con la investigación científica

Cualquiera pensaría que las nuevas generaciones han desarrollado una aberración natural por las carreras científicas, pues en apariencia son cuadradas y aburridas, pero ¿peligrosas? Lee lo siguiente y celebra por vez primera que tu aburrida elección de 'carrera tras el escritorio' al menos te mantendrá vivo.

Astronauta

Desde que arrancó la carrera espacial en 1961, 23 cosmonautas estadounidenses han muerto: diez en despegues, seis en vuelos de entrenamiento y siete en aterrizajes. En 1971, tres más de origen ruso fallecieron sofocados a causa de una fuga de oxígeno.

Investigador de Bioseguridad Nivel 4

Son los laboratorios que manejan las enfermedades mortales más peligrosas de la Tierra. En 2004, dos investigadores, uno ruso y otro estadounidense, se picaron por accidente con una aguja infectada con ébola. Sólo el norteamericano sobrevivió.

Cazador de huracanes

Existe un escuadrón especializado en el rastreo y análisis del comportamiento de estos fenómenos meteorológicos. Se le conoce como 'Air Force Reconaissance Squadron' y consiste en naves que vuelan 10 mil pies sobre el ojo de los huracanes para analizar su comportamiento y, bueno, el riesgo es más que obvio.

Vulcanólogo

Se dedican a estudiar volcanes. En 1991 tres investigadores murieron en el monte Unzen en Japón. En 2001, uno más falleció al caer poco más de 300 metros dentro del cráter de un volcán y, en 2005, cuatro científicos filipinos se estrellaron en el helicóptero en el que viajaban.

Biólogo

El estudio animal es más peligroso que una simple reacción alérgica, pues los científicos están expuestos a mordidas y rasguños mortales. En 1997, un investigador falleció tras contraer herpes B, luego de tratar de retirar 'material biológico' del ojo de un mono. Y no es para menos, hoy día se sabe que al menos 70% de los macacos en cautiverio están infectados con el mismo virus.

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