lunes, 2 de febrero de 2015

¿Las redes sociales son adictivas?

En mayo de 2011, Roberto Gómez Bolaños (Chespirito), se iniciaba en el Twitter con un mensaje que decía: “Hola, soy Chespirito tengo 82 años y esta es la primera vez que tuiteo. Estoy debutando, síganme los buenos.” Llenando de júbilo a miles y miles de seguidores alrededor del mundo. En paz descanse Chespirito...

En estos días parece que todos tienen una cuenta en Facebook, en Twitter y hasta en Google Plus. Las personas se conectan todos los días obsesivamente, actualizando sus perfiles y comprobando las actualizaciones de sus amigos. Es una forma divertida de pasar el tiempo y estar en contacto, pero estos sitios pueden ser peligrosos.

¿Puede uno volverse adicto a las redes sociales?

Las redes sociales no son un concepto nuevo, de hecho, han estado con nosotros desde el principio. Una red social es simplemente la estructura de las relaciones entre los individuos. Todos en el planeta pertenecemos a una re social gigantesca, pero también pertenecemos a otras más pequeñas, subredes distintas. Definimos a estas subredes con criterios como: familia, amigos, trabajo, escuela y muchas más. Tienes una red social en tu oficina, con tus colegas del trabajo, con tus compañeros y / o ex compañeros de la escuela. La lista sigue y sigue… y es muy probable que las personas que son parte de tus redes coincidan. Además, tus contactos se multiplican constantemente, ya que conoces a gente nueva a través de tus redes existentes.

Los sitios de redes sociales en internet evolucionaron a partir de las redes cara a cara. Los sitios en línea, sin embargo, poseen un gran alcance y aprovechan los recursos e internet para gestionar esas relaciones. Puedes ver cómo están integradas esas redes… ves a tus amigos, a los amigos de tus amigos, a sus amigos y así continuamente, y la manera en que se conectan entre ellos.

Las redes sociales permiten a las personas manejar sus relaciones, y también a descubrir nuevas. Algunas comunidades agrupan a personas con intereses específicos, y con ello forman grupos más pequeños dentro de las mismas. Una vez que te inscribes a una red social, puede ser que pases mucho tiempo allí.

¿Acaso es sólo por diversión, o las redes sociales en línea pueden ser adictivas?

Los niños de hoy pasan mucho tiempo con aparatos electrónicos. La mayoría de los padres pensamos que nuestros hijos gastan mucho tiempo en la televisión, o navegando en Internet. En el 2005, un joven de Corea del Sur murió después de jugar 50 horas consecutivas en línea. Por ello las autoridades de muchos países, preocupaos por tal situación, impulsan a que los niños tengan más actividades físicas y socialicen con otros niños.

Pero nos niños no son los únicos que pueden engancharse a Internet. En 2008, la American Journal of Psychiatry publicó una editorial que apoyaba la denominación de la adicción a Internet como un estado mental de bona fide. En aquel entonces, la mayoría de la comunidad médica no estaba de acuerdo, por ello, actualmente la adicción a Internet no es formalmente un trastorno. Sin embargo, el uso excesivo de la red sin duda puede causar problemas.

Aunque no está clasificado oficialmente, muchos centros de rehabilitación alrededor del mundo ofrecen servicios que tratan la adicción a Internet. Incluyen el tratamiento de la compulsión por consumir ciber pornografía, juegos de azar en línea, búsqueda de aventuras sexuales por medio de internet o adicción a comprar en sitios de subastas. Por supuesto que, todos estos comportamientos tienen graves consecuencias. El sello distintivo de una adicción se termina si tus acciones te afectan a ti a otros de manera negativa.

Entonces ¿reunirse en Facebook es lo mismo que hablar por teléfono durante horas, o a charlar con los amigos en el café? Pues no… no si pasas una cantidad anormal de tiempo ahí. El usuario promedio pasa 15 horas al mes en línea; así que haz tus cuentas.

Los expertos afirman que si pasas gran cantidad de tiempo en línea, podrías estar perjudicando tus relaciones, por la falta de contacto cara a cara, afectándote tanto de manera física como social. Depender de una pantalla de computadora para la interacción humana puede socavar la habilidad de seguir las señales sociales y de entender el lenguaje corporal. Los investigadores afirman que nos beneficiamos con el contacto personal más allá de lo que nos imaginamos.

Si eres de los muchos que ya pertenecen a una red social, quizás ya tienes una idea de cuan adictivos pueden llegar a ser esos sitios. ¿Qué es lo que nos obliga a mantenernos conectados a una o a varias de ellas?

Adictivas por diseño

Los sitios web son un producto, y cualquier dueño de ese producto quiere que sus clientes regresen, lo que le significa más ingresos por publicidad… y aunque el dinero no da felicidad, compra lo que más se le parece. Los programadores del sitio diseñan cada elemento para que te enganches y quieras volver una y otra y otra vez.

¿Cómo lo hacen? Sitios como Twitter y Facebook ofrecen “actualizaciones de estado” donde los usuarios pueden comprobar constantemente que ha publicado sus amigos, o cambiar sus propias actualizaciones de forma regular. Si alguien hace un comentario sobre algo que escribiste o sobre alguna foto que has compartido, el mismo sitio se encarga de avisarte de inmediato. Poseen juegos, encuestas y demás elementos que te mantendrán regresando varias veces al día.

Con la creciente popularidad de los dispositivos inalámbricos, como los Blackberry y el iPhone, dispositivos que pueden manipular grandes cantidades de datos muy rápidamente, los usuarios tienen acceso a sus redes sociales las 24 horas del día. La mayoría de los sitios ya han desarrollado aplicaciones para los teléfonos, por lo que puedes iniciar sesión en donde sea que estés y cuando lo creas conveniente. Las redes sociales también aprovechan la condición humana de desear estar siempre en contacto. La nostalgia nos invade al reencontrar a un amigo de la primaria y se aprovechan de ese tipo de emociones para serles fiel.

Entonces ¿Cuál es la razón principal de que estos sitios sean tan adictivos?

Es el vil y llano narcisismo... exponemos nuestras personalidades en línea con cada cosa que publicamos… un pensamiento, una foto, un video en Youtube, al responder una encuesta o cuando le damos seguimiento a un meme… ponemos información par que otras personas la vean, lo escuchen, nos juzguen y nos respondan con sus comentarios. Con ello sentimos que estamos en contacto. Ser parte de una red social es como tener un séquito de seguidores que comentan y alaban todo lo que hacemos… algo que resulta muy seductor.

En el 2008, investigadores de la Universidad de Georgia, estudiaron la relación entre el narcisismo y el Facebook. Como era de esperar, encontraron que cuantos más “amigos” y publicaciones tuviese un usuario en su muro, más narcisista se volvía. Señalaron que las personas narcisistas utilizan al Facebook como un sitio de auto promoción, en vez de como una herramienta para mantenerse en contacto.

Puede ser una teoría bastante obvia, pero también sugiere que las redes sociales sacan al narcisista que todos llevamos dentro.

Las redes sociales son también una experiencia voyerista para muchos usuarios. Seguir las conversaciones ajenas, los mensajes de otros y las publicaciones de desconocidos les resulta muy entretenido y permite enterarse de lo que no les importa sin consecuencias.

Las redes sociales también publican tu lista de amigos o de seguidores, así como lo más reciente que has comentado. De eso se aprovechan otro grupo numeroso de personas que para todo su tiempo en línea a la caza e nuevos “amigos”, y esos amigos atraen a más amigos y esos a más amigos… sin parar. Cada uno de ellos elevan nuestra autoestima, y es precisamente eso lo que nos obliga a seguir publicando cosas de nuestra vida diaria en el mundo real.

¿Las redes sociales son adictivas?
¿Las redes sociales son adictivas?

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