viernes, 13 de marzo de 2015

¿Por qué hay personas que engordan más que otros?

Jóvenes o adultos, hombres o mujeres, activos o sedentarios… el metabolismo varía mucho entre una persona y otra, las razones dependen de muchos factores como el peso, la altura, el sexo o la edad, que a su vez influyen en la cantidad de músculo y grasa que tenga nuestro cuerpo.

El músculo en comparación con la grasa corporal es un órgano caliente que requiere de mucha energía y provoca que el metabolismo basal (gasto energético que nuestro cuerpo hace en reposo) sea más alto. Es decir, un cuerpo con un porcentaje mayor de masa muscular en relación con la cantidad de grasa, quema más calorías sin moverse que un cuerpo más bofo. 

En el hombre, el porcentaje aceptable de grasa es de un 15 por ciento hasta los 25 años y de un 23.5 por ciento pasados los 60. Pero aún así, la respuesta al ¿por qué unos engordan más que otros? sigue quedando en el aire. Con base en lo anterior se podría concluir que se debe simplemente a la genética de cada cuerpo o a la cantidad de ejercicio que lleva a cabo cada persona, y aunque no está lejos de ser verdad, lo cierto es que hay otra explicación más de fondo.

Tras una serie de estudios, la Universidad de Yale en Estados Unidos, concluyó que la respuesta está en ciertas diferencias en el funcionamiento cerebral que aparecen al nacer, todo está en el hipotálamo. Las personas con tendencia al sobrepeso poseen neuronas de saciedad perezosas que son mucho más lentas al momento de indicarle al cerebro que ya comió lo suficiente y que debe empezar a quemar calorías.

Caso contrario es el de aquellos amigos (todos tenemos uno) que come y come como troglodita pero no engorda, debido a que las señales de sus neuronas de saciedad son mucho más activas, lo que provoca que su metabolismo basal esté constantemente acelerado y sus neuronas manden órdenes de iniciar con la quema de calorías muchas veces al mismo tiempo que está comiendo.

Los científicos pretenden corroborar que este desequilibrio se produce durante el desarrollo embrionario, pero aún continúan estudiándolo.

Pese a todo, que lo anterior no te preocupe. Si eres un gordito feliz… sigue siéndolo, pero si quieres mejorar tu estado físico la única diferencia es que deberás esforzarte el doble y hacer un cambio en tus hábitos alimenticios y de vida, con mucha constancia y dedicación lo lograrás.

Mientras tanto disfruta de las fiestas decembrinas, ya llegará enero, un buen pretexto para volver a empezar. 

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