viernes, 24 de abril de 2015

Las primeras 24 horas sin Twitter

Seguro que tú también tienes alguna experiencia con un tuit que se te fue de las manos. Súmale a eso los estudios que dicen que los subidones de serotonina que te dan las interacciones son malos para tu cerebro, por no hablar de lo idiota que pareces cuando vas a comer a casa de tu madre y no dejas de mirar el móvil. La estrategia de Patton Oswalt no parece mala idea: abandonar Twitter durante una temporada puede venir bien para oxigenarte, ¿verdad? Cómo serían las primeras 24 horas.

10:00 AM. Decides que lo mejor es cortar por lo sano. Borras la aplicación de tu teléfono: hasta la vista, baby. Comienza tu vida sin Twitter.

10:01 AM. Te arrepientes inmediatamente de esa decisión. ¿Qué daño te hacía tener ahí la app, sólo por si acaso? Pero no la vas a volver a instalar. Hay que ser fuerte.

11:00 AM. Ni siquiera te has dado cuenta de que te falta algo en la vida. Si la primera hora ha sido tan fácil, el resto ya está hecho. Te sientes invencible.

12:15 PM. Te llega un wassapp sobre la que está liando en Twitter cierto famoso. Oh-oh.

12:30 PM. Será alguna tontería de la que nadie se acordará dentro de dos días. Además, si es realmente importante, aparecerán noticias en la web. Mirar los tuits incrustados en una noticia no es mirar Twitter, ¿verdad? ¿Verdad?

13:00 PM. Nada en las noticias. Decides ver un vídeo de animales haciendo cosas de personas: siempre te han calmado.

14:10 PM. Hora de comer. Le haces una foto a la ensalada y la compartes con todos tus contac… ¡Uy! Casi. Te guardas la foto y ya se la enseñarás a la gente de tu alrededor, a la gente que conoces físicamente, pues al fin y al cabo es la única gente que importa.

15:45 PM. Echas tanto de menos a la gente que sólo conoces de Twitter que incluso a ti te cuesta creerlo.

17:00 PM. Vale, lo has eliminado de tu móvil, pero quizá puedas mirarlo en el ordenador… Además, el hecho de que no vayas a tuitear no significa que no puedas mirarlo. ¿Qué pasa, que ahora te has vuelto un ludita? ¿Le vas a dar la espalda a la sociedad moderna? ¿Acaso es eso lo que quieres?

17:30 PM. Lo miras. Aquello del famoso incendiando las redes sociales era una tontería, tal como sospechabas. Aún así, te pasas media hora leyendo cada reply.

19:00 PM. Esa chica a la que seguiste porque publicaba fotos con peluches de personajes de Studio Ghibli que hacía ella misma te envía un DM. Los DMs no cuentan.

19:30 PM. Como los DMs no cuentan, pasas el resto de la tarde comunicándote con todos tus contactos a través de DMs. Ahora se pueden enviar fotos, así que ya nada les va a librar de admirar esa ensalada.

21:00 PM. Te sientes fatal por lo de los DMs. Has hecho trampa, te has engañado a ti mismo. Decides ir al cine con unos amigos y olvidarte de todo este asunto durante dos horas.

23:30 PM. Te tomas unas cuantas cervezas con los chicos. Les cuentas que te has desinstalado Twitter del móvil y hacen apuestas por cuánto vas a durar así. Esta gente es basura, piensas. La gente de Twitter me conoce MUCHO mejor.

01:40 PM. Vuelves a casa borracho, silbando y descargándote otra vez la app de Twitter, mientras piensas que todo el mundo se puede ir a tomar por…

02:05 PM. Te caes sobre la cama con la ropa de salir a la calle puesta y el móvil en la mano.

07:30 PM. Despiertas con resaca. Al final te volviste a descargar la dichosa aplicación, ¿verdad? Tus amigos tenían razón. Estás avergonzado.

07:45 PM. Parece que también pasaste toda la noche tuiteando borracho. 51 tuits. Por poco bates el récord de Patton Oswalt.

10:00 PM. Después de pasar un par de horas pidiendo perdón por todas las cosas que escribiste anoche borracho, te preparas para encarar otra jornada laboral caracterizada por pequeñas visitas furtivas a tu TL cada cinco minutos.


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