sábado, 26 de septiembre de 2015

Baroja y la Sugestión

Refiere Baroja en sus Memorias, que una tarde estuvo bebiendo unas copas con Alejandro Sawa y un escritor francés.

Sawa me pidió tres pesetas. Yo no las tenía, y se lo dije.

─¿Vive usted lejos? ─me preguntó Alejandro, con su aire orgulloso.

─No, bastante cerca.

─Bueno, pues vaya usted a su casa y tráigame ese dinero.

Me lo pidió con tal convicción, que yo fuí a mi casa y se lo llevé.

Él salió a la puerta de la taberna, tomó el dinero y dijo:

─Puede usted marcharse.

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