miércoles, 28 de octubre de 2015

¿Cómo explicarle la muerte a los niños?

Ayer, la perrita de la casa entró en labor de parto. El primer cachorro en nacer venía de patitas y no podía salir, impidiendo a su vez el nacimiento de su hermanita. Mi esposa llevó a la perrita al veterinario, quien hizo lo que pudo para salvar tanto a la madre como a la cachorrita aún por nacer. Afortunadamente la operación fue un éxito, y desafortunadamente el primer cachorro no pudo superar el difícil trauma de nacer. 

Cuando nos avisaron que ya podíamos pasar por ellos, la nueva madre aún no se ajustaba a su nueva realidad, por lo cual no atendía a una fría, muy fría cachorrita que ni siquiera lloraba, no había comido y que necesitaba de inmediato la atención para poder sobrevivir. Tras algunas horas de intentar enseñarle sus nuevas funciones de mamá, la perrita por fin pudo descubrir la manera tanto de llorar como de comer, la nueva mamá ya no se despegaba y también le surgió el apetito voraz. Hata aquí todo bien… pero ¿Le diríamos o no sobre la muerte del otro cachorrito a mi hija? Ella aún no ha tenido contacto directo con la muerte, quizás solamente de forma abstracta, como en el caso de la celebración del Día de muertos.

Tanto para adultos, adolescentes y niños, en el asunto de la muerte se implican ciertos asuntos emocionales que nos determinan. ¿Cómo le explicas la muerte a un ser querido? ¿Cómo se la explicas a un niño?

Que difícil. 

Según psicólogos especialistas, un niño menor de cinco años aún no entiende aspectos fundamentales sobre la muerte; como por ejemplo que ésta es irreversible, definitiva, permanente, que se caracteriza por la pérdida de funciones biológicas vitales y que es universal. En un niño de esa edad, la muerte tiene más un aspecto mágico. Si cuando tiene tres o cuatro años desaparece un ser querido, es importante demostrarle nuestra tristeza en ese momento, intentando que comprenda su propio dolor para que lo exprese como parte de una reacción sana ante la muerte. 

Si se trata de un niños en la edad preescolar, es muy natural que piense que la muerte es algo temporal y no definitiva; y, que como sus dibujos animados, se muere y se revive una y otra y otra vez. Si se trata de un niño de entre cinco y nueve años, sus pensamientos sobre la muerte serán más profundos pero simples. Si ya acepta la muerte, es probable que demuestre su tristeza por intervalos, quizás en momentos inesperados ante los cuales debemos actuar con naturalidad y comprensión. 

Para explicar la muerte a los niños se deben utilizar términos sencillos y sinceros; por ejemplo: cuando las personas mueren ya no respiran, no comen, no hablan y tampoco sienten. Evita referirte a la muerte con términos como: “Ya descanza en paz” o “El descanso eterno”, ya que pueden asociar la muerte con el hecho de dormir. 

Ayudarlos a entender el dolor y compartir el sentimiento con ellos, en el caso de que la muerte se trate de una persona muy cercana al niño, acompañarlo en el duelo, no alejarlo de la realidad a fin de ahorrarle el sufrimiento, pues el simple cambio en la rutina de casa o la ausencia del contacto físico con la persona fallecida les afectará. Hacerlos partícipe en alguna ceremonia en torno al ser querido, como encender una vela o decir plegarias. 

Algo muy importante, evita escenas desgarradoras de dolor o pérdida de control de los adultos, pues ello puede crearle confusión. Así mismo, expresarle el dolor por el fallecimiento de ese ser y sobre todo, abrazarlo, decirle lo mucho que lo queremos, brindándole la mayor seguridad posible, y así ayudarlo a superar esa triste pérdida. 

¿Cómo explicarle la muerte a los niños?

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