jueves, 31 de diciembre de 2015

Conciencia, presencia, congruencia

Conciencia

Tonto de mi, pensé que la señal de televisión analógica desaparecería el día último del año a la media noche; pero analizando un poco más los anuncios comerciales, se referían al apagón analógico un día antes. ¿Que estabas viendo (si es que acaso estabas viendo la televisión) cuando ocurrió la muerte de la señal de toda la vida? ¿Yo? Yo estaba viendo No te metas con Zohan, justo en la parte final, cuando el padre del protagonista solicita que su hijo pródigo le haga un corte de cabello.

Así nomas de repente… pssssssss.

No fue una despedida dolorosa, aunque por si las dudas chequé todos los demás canales. Ahora tenemos varios equipos inútiles, no adquirimos en casa ningún convertidor digital. Hay buenas razones, una razón es verdadera, pero todas son buenas.

Para comenzar, tenemos ya años dependiendo para nuestro entretenimiento de Youtube, luego de Netflix, y recientemente de Claro Video de Telmex; no es lo ideal, pero saca del apuro. ¿A que hora vemos televisión? Andamos todo el día en chinga. Además, la decadencia de la cultura moderna se aprecia mejor en la programación matutina… la nocturna no se queda atrás, y como no veo la de media tarde supongo que está igual de mediocre.

No compramos el convertidor porque esta bien pinche caro la mugre cajita hecha en China, la cual de seguro cuesta 2 dólares, y lo venden por $600 pesos, paso. Como buenos norteños nos podemos esperar a que se abaraten. ¿De qué nos vamos a perder? De nada bueno… ni modo que de Laura, del Noticiero con López Doriga o de las repeticiones de los Simpson o Ninja Warrior.

Además, pero no menos importante, yo quiero que el convertidor que pueda reproducir vídeos en formato MP4, si señor, MP4; nada de la mamada esa de Divx o WMV. No nos hagamos tarugos, el formato estándar de facto es el MP4, punto. Me da igual si tiene para DVD.

¿Y si en vez de ver televisión le dedico más tiempo a la introspección? ¿A la meditación? ¿A la espiritualidad?  Es decir, a la conciencia y no a la caja de anuncios comerciantes…

Presencia

De todas partes, siempre que uno ponga atención, puedes encontrar perlas de sabiduría o los ingrediente básicos para las epifanías. Puede ser una canción, una receta de cocina, una película, un manual de operación de una impresora; es decir, de cualquier parte.

No recuerdo en donde vi que en la filosofía zen se considera muy importante el estar ahí, suena raro, pero aunque no lo creas, es muy complicado estar físicamente en el mismo lugar en donde se encuentra uno mentalmente… y a la inversa.

En la oficina hay días en los cuales sólo me comunico con personas a través de la computadora, dejando pasar la oportunidad de convivir con mis compañeros de trabajo. También, en muchas ocasiones les respondo a mis hijos con frases pre fabricada, como cuando Adam Sandler se encuentra en modo automático. Estar ahí significa dejar de consultar compulsivamente las redes sociales, enterandome regularmente de lo que no me importa, desperdiciando valiosas oportunidades de hacer otras cosas. Si las he de checar, será eventualmente, como para no dejar, y si he de compartir algo, primero lo anotare primero en la agenda, quizás una vez que lo plasme note que no era tan relevante. Poner atención, ir a donde está la gente que quiero y no enviarles únicamente un Like. Por eso quizás no me sabe a nada felicitar ya mediante el Face; si lo he de hacer, he de ir.

Congruencia

Lo que me cala me queda, lo que me choca me checa, dime de que presumes y te diré de que careces, lo que comes es lo que eres, lo que compartes es lo que piensas. Uno es el promedio de la cinco personas con quien más convive.

Si, es muy difícil en ocasiones hacer lo que es correcto, pero si bien es cierto, es mucho más sencillo cuando se hace siempre, de tal modo que uno no queda mal con uno mismo. A fin de cuentas, nadie creerá que eres un santo, porque nadie puede negar siempre el impulso de los deseos. Pero, quizás no importe lo que los demás piensan. Uno debe poner la basura en su lugar, respetar las señales de vialidad y ser fiel a sus convicciones, aunque es justo decir que estas últimas pueden adaptarse tan frecuentemente como sea necesario.

Me gusta ser congruente.

miércoles, 30 de diciembre de 2015

"Se la grúa”, le enseña Bob Esponja a Calamardo

Hace unos meses, durante un evento realizado por la oficina en la cual trabajo, desarrollado a manera de muestra en una de las plazas del centro de la ciudad, tuve la responsabilidad de recibir a los participantes convocados por nuestra parte.

Cometí ese día un grave, muy grave, gravísimo error… deje sólo por un momento mi agenda-diario y un buen libro de Robín Sharma. ¿Y qué creen? Pues los amantes de lo ajeno tuvieron el antojo de mis pertenencias. Seguramente el libro está arrumbado en una esquina acumulando polvo, y mi agenda sirve para llevar la cuenta de la deuda de lo que debe en la tienda de la esquina.

Bien, la agenda apenas tenía unos dos semanas de uso, no mucho, la verdad, pero pues eran mis anotaciones personales, y pues, se les extraña.  

¿Como que quien es Robín Sharma? Permiteme googlearlo por ti - sarcasmo mide off- . Robín Sharma, mi estimado y único lector (parafraseando a Armando Fuentes Aguirre, Catón) se trata de nada más y nada menos que el autor de El monje que vendió su Ferrari. Lo se, lo se, nunca hablo de libros de auto ayuda; es verdad que no son mis favoritos, pero hombre, sabrás ya para estas alturas que me gusta leer de todo, de todo, y el libro de cuyo título no puedo acordarme tuvo la mala fortuna de caer en mis manos.

No lo había leído ni a la mitad, estaba bueno, resultó una lectura amena, ligera, es más, diría yo que simplísima y simpática. Casi no recuerdo mucho de lo que leí, tampoco lo he encontrado en las librerías, ni en mercado libre, para recuperar la lectura en donde me quedé. El casi es que así recuerdo uno de los artículos, hablaba sobre Bob Esponja. Por supuesto que el planeta entero conoce a Bob Esponja.
INTERMEDIO

Cuando vio por primera vez a Bob Esponja. Fue allá por el año del caldo, en el área de tarjetas de regalo en el Target de Brownsville TX (o quizás fue en McAllen). En fin, me dirigida a la ya extinta área de música en discos, cds y casetes, cuando vio una bolsa de regalos con la figura amarilla, ojos saltones y sonrisa estúpida de Bob Pantalones cuadrados.

Desde la primera vez que lo vio me pareció repugnante. Si yo fuese un personaje en el micro Universo de Fondo de Bikini, sería nada menos que Calamardo. 

FIN DEL INTERMEDIO

Como dirían los Borg de Star Trek, la resistencia es inútil, y después de odiar las situaciones inverosímiles por las cuales atraviesa la Esponja, llega un momento en el cual corres por un refresco de dos litros y palomitas de microondas porque ha comenzado un maratón de Bob.

¿Has notado la gran cantidad de filosofía que se esconde en tal serie animada? ¿No? Quizás no has prestado suficiente atención, o quizás no sabes mucho de filosofía. La belleza está en los ojos de quien la busca. 

Para que te miento presumiendo que yo si sé mucho de temas metafísicos, no es así; lo que sucede es que en un capítulo en particular puse suficiente atención que encontré un atisbo de trascendencia.

¿Qué haces mientras me voy a trabajar? - pregunta Bob a Patricio -
Esperar a que regreses, responde la estrella rosada.

¿Entendiste? ¿No?

En algún meme vi que comparaban a los personajes de Bob Esponja con los pecados capitales. A decir verdad, cualquier serie digna de tener fanáticos ha de ofrecer un abanico de personajes con características similares a lo que se vive cotidianamente en las casas y los empleos del mundo.

Bob siempre anda de buenas, ofrece lo mejor de él, ayuda sin mirar a quien, es muy difícil hacerlo enojar, toma siempre la decisión moralmente correcta, entre muchas otras virtudes. Como dijo Franco Escamilla de su vecino Cagastian, Bob nos recuerda lo pinche miserables seres humanos que somos los demás. Por lo tanto, no uno sino varios de mis propósitos de año nuevo serán si bien no emular a Bob, si intentar practicar sus virtudes.  Además, tengo un proyecto de superación personal el cual durará seis meses, del cual no puedo contar nada sino hasta que termine.  Ya lo conocerán en julio.

Tengo las idea clara de las 365 fotos, una diaria, las 52 foto proyectos, uno a la semana, el vídeo blog, la selfie, fabricar una agenda a la semana, bajar de peso… entre otros. 

Entre otros incluye no hablar en lo absoluto de mi jefa, con nadie, nunca, de nada, nada de nada. También el de no tomar Coca Cola, correr 5km diarios. 

Ya estoy hablando de los propósitos de año nuevo. ¿Ya tienes los tuyos?

El año pasado fui a correr el primero de enero, hacía frío pero de todos modos fui.  Deje de correr por marzo y ya no fui constante el resto del año. Lo decreto aquí por si se me olvida o si lo dejo, sean ustedes quienes me lo recuerden o me lo reclamen para continuar.

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Acabo de regresar de la tienda de ropa. Encontré y me probé una chamarra muy parecida a la que utiliza Tom Cruise en Misión Imposible. Mi esposa al verme me la arrancó con la mirada, puede ver como sus ojos se abrían para verme mejor y supe que la debía comprar. Pa’que les echo mentiras, no me alcanzaba para comprarla, así que se tendrá y me tendré que quedar con las ganas.

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Hace frío rico, aunque no tengo Netflix, si tengo ClaroVideo; es como aquel viejo video club de películas VHS, en el cual uno pasa horas eligiendo cuál película es la menos peor para ver. 

El fin de semana pasado vi una película en la televisión de Tom Hanks, me gusto y se la recomendé a mi esposa; la buscamos en el servicio de streaming con la fortuna de que si estaba… pero que robo, en la versión para televisión le quitan más de medios hora para poder darle chance a los comerciales, le quitan partes clave a la trama. 

Quizás con el apagón analógico de mañana la gente deje de ver la televisión abierta y sus pésimas ideas sobre la programación. Quizás el público no se vuelque a ir a comprar libros, quizás se ponga a hacer bebés, quizás no sea el Youtube la alternativa definitiva a la TV, pero si se que algo tendrán que mejorar para no tener que recurrir a Claro Vídeo. Nunca mejor dicho, peor es nada.

Nota. La foto no es a donde fuimos a ver la ropa. :D

martes, 29 de diciembre de 2015

Nadie sabe lo que tiene, hasta que recuerda que no hizo respaldo

Ya falta muy poco para finalizar 2015. No bajé de peso, entre otros propósitos incumplidos. Ya fui a ver Star Wars en dos ocasiones, la primera con mi peor es nada, en inglés, subtitulada al español, en tres de, a la media noche (por a aquello de no conjurar con la presencia ni de niños ni de nomecallonuncas; la otra ocasión, tres días después, doblada al español, en tres des, con mis sobrinos y hermano. Así que tal evento borra casi cualquier desastre acontecido durante el año por terminar.

Por fin pude hacerme de una cámara fotográfica más o menos digna, y su con las de medio pelo hacia maravillas, con esta me estoy divirtiendo de lo lindo, aprendiendo lo que no sabía a la vez que enseño a mi hija los conceptos de ISO, profundidad de campo, velocidad de obturación, enfoque manual y todos esos bichos del arte y técnica de disparar con la cámara.

Do you speak photograohy?

Tengo dos semanas de vacaciones, la primera la tire completamente a la hueva, lo necesitaba realmente para afilar el hacha. Esta segunda ya me he activado, comencé de nuevo con el encuadernado y la fotografía, dos de mis tantas pasiones. De la primera hablaré eventualmente; de la segunda es justo el momento de adentrarnos en el escabroso mundo de los respaldos y slash o copias de seguridad.

Caray, su es bien barato ir a imprimir las fotos en la Benavides, por cientos, por línea, en la USB! Entonces ¿por que sigues perdiendo esos valiosos recuerdos? No me vengas con que nunca, nuuuuunca, has sufrido la pérdida de fotos en algún disco dañado, en un celular robado, en una laptop pérdida… ¿NO? ¿NETA? ¡Ay, no m...s! Es más probable que no tengas la vacuna de la polio a no haber perdido nunca algunas fotos.

Esta época de modernidad será poco recordada en los siglos y milenios por venir, ya que gran parte de la herencia humana está en forma digital, misma que se puede perder en apenas un suspiro. Por supuesto que hay forma de guardar los preciosos recuerdos, pero hacer respaldos quita tiempo, cuestan dinero, requieren esfuerzo, paciencia y una dosis de organización. ¿Quien posee tales características? Quizás los contadores y los del signo de Acuario, de así en fuera, el resto de los mortales les viene valiendo madre contar con un duplicado de las fotos… hasta que de repente, se busca y rebusca en las bolsas del pantalón, la respiración se acelera, el corazón sufre una punzada, la frente suda, las manos tiemblan, las piernas fallan, los ojos sueltan tremendas lagrimotas… el teléfono celular no aparece.

Quizás lo dejaste en OXXO mientras cargabas veinte presos de saldo, quizás se quedó en el hotel (o en motel), quizás se cayó a la calle o te lo robaron en la oficina. La cofa es que con todo y la sincronización en la nube de iOS o de Google en Android, acabas de perder media vida.

¿Por qué no tenías activada la sincronización? Quizás lo olvidaste, quizás tenías fotos comprometedoras, quizás ni sabes de qué diablos te estoy hablando? El caso es que esas fotos son irrepetibles. Chingaó, la música se puede volver a comprar (jajajaja, no nos hágamos tarugos -dijo la chimoltrufia-, claro que la música no la compraste, la bajaste ilegalmente o compraste en el tianguis en DVD con los éxitos del momento; ni sabias que puedes subir a Google Play Music hasta 50,000 canciones, ¿a que no? 

También perdiste los libros y los audiolibros que tenías en la memoria microSD de 32 GB. ¡NAAAAA! De seguro ni lees. El caso es que las fotos son irrecuperables; quizás los amigos te pasen por Whatsapp las que se compartieron en la peda, quizás subiste algunas al Facebook, pero el resto o están dañadas o están en las manos de un desconocido, quien piensa usar las fotos de tu novia como fondo de pantalla en el chat más cercano de su colonia.

En fin, la vida es así.

Ahora bien, un respaldo, uno sólo no vale de nada. Uno no es ninguno, dos son la mitad de uno, ya tres son uno, pero tu no tienes ni eso. Un respaldo debe tener al menos tres copias: una en tu casa, otra en casa de tu mamá, y una tercera en casa de tu suegra. De tal manera que si algo le sucede a cualquiera, tienes dos más como seguro contra desastres como inundaciones, incendios, terremotos o pendejadas diversas.

El bautizo de tu hija no se va a repetir, la piñata de tu sobrino no la volverán a hacer, la boda de tu compadre y la torna fueron eventos únicos, por supuesto que merecen la pena quemar un DVD, pasarlas a un disco de un tera, o ya de perdido en una USB (que alabado sea Steve Jobs ya están bien baratas). Total las canciones como quiera, pero las fotos ni a mentadas las vas a recuperar.

Yo me siento en la PC de la casa cada quince días a juntar las memorias de las cámaras fotográficas de la casa, de los teléfonos celulares, del iPod, todo va a dos discos duros y a Google Fotos. Este último medio de respaldo lo hago tanto en mi teléfono como en la PC, siendo prácticamente no intrusivo y de lo más sencillo. Generalmente el respaldo lo hago en la noche, cuando ya todos nos vamos a dormir, mientras hay wifi casero y el aparato recarga la pila, una maravilla.

En un inicio Googlw Fotos era en desmadre, no sólo era difícil de usar, sino que no ofrecía ni una calidad digna para subir las fotos y una vez en la nube no se podían localizar ni ordenar eficientemente. El servicio aún dista mucho de ser bueno, mucho menos de ser perfecto, pero pues ahí la llevan, ahí la llevan.

Ni se les ocurra usar Dropbox o Flikr.

Les decía, cada dos semanas junto todas las memorias, organizo las fotos por día, por mes y año, para verlas en la PC me auxilio de Picasa (Otro hijo bastardo de Google, como lo es Blogger). No hace muchas maravillas, no tiene manera de hacer grandes efectos, pero funciona bien como organizador de fotos.  Luego de borrar algunas indeseables, la verdad no borro muchas, soy de la creencia de que es mejor tenerlas y no extrañarlas que extrañarías y o tenerlas, las copio en uno de los discos duros y se va de regreso a casa de mi papá, y la siguiente quincena lo mismo con el otro disco.

Ya una vez me pasó que un disco duro nuevecito Seagate se fregó a los tres meses, con fotos de los primeros meses de mi hija, aún lo tengo como muestra de mi idiotez de no hacer respetuosos. También me pasó que una vez me robaron la cámara con las fotos de una fiesta de cumpleaños de mi hijo. Jure que no me volvería a pasar, así que he sido dedicado al respecto y considero que hago bien trabajo.

Con el año que inicia tengo nuevos proyectos fotográficos, también retomaré algunos viejos, de los cuales ya les hablaré después. De entre los que pienso realizar esta el de imprimir mis mejores fotos en papel, en un tamaño mayor al clásico 4x6, para que se aprecien mejor. También haré un calendario y al fin del año un libro con las mejores de 2016. Pero bueno, como dijo la viejita: esa es otra historia.

By the way, ósea, postdata.

Dije que iniciaría hoy a correr nuevamente, pero he estado demasiado ocupado. Tendré que hacerlo muy temprano en la mañana. 

lunes, 28 de diciembre de 2015

Es más fácil hacer otro blog que revivir a uno asesinado por Google

Cuando no te queda nada y te quedas en la calle, al menos te queda la calle. 


Heme aquí, frente al teclado, sin tener una idea clara de cómo fue que mi blog perdió todo el tráfico hasta llegar a - literalmente- cero, nada.  Durante los dos años anteriores el descenso fue imparable, al inicio imperceptible, hoy por hoy… es un sitio completamente olvidado por el único buscador del mundo. Justo cuando llegó un momento cuando parecía ser rentable, incluso llegué a plantearme dedicarme por completo al blogeo; carajo, dejaba suficiente ganancia como para resolver mis asuntos financieros primordiales. No supe cuál era la enfermedad que le aquejaba. En mi desesperación intente de todo para recuperar su gloria pasada: éliminé cientos, quizás miles de artículos, cada semana (quizás cada tercer día) modificaba la plantilla, la posición en la cual estaban colocados los anuncios, pedía consejos para mejorar el contenido, aprendí y subsecuentemente apliqué técnicas de mejora en el posicionamiento del buscador y, al final, nada de ello resultó de alguna utilidad. 

¿Qué terapia es ésta?

Estoy recordando una historia que le escuché a Jorge Bucay, sobre un tipo que va a terapia porque sae caga encima. No la voy a reproducir aquí, mejor compra el libro o escucha el audiolibro; lo que sí te diré es que al fin de la historia el susodicho acepta que se caga encima, pero ya no le importa. 

Bien, yo no he llegado a tanto; no estoy contento de haber perdido la alegría de publicar en el blog, menos de perder los ingresos que generaba. Algo he aprendido de todo esto. Me queda la satisfacción de que a pesar de no contar con un manifiesto, mentalmente siempre seguí una línea de acción y moral al publicar los post. Antes que nada, Pulso Digital contiene material apto para todo el público, sin importar del tema que se tratase, por muy delicado o escabroso que éste fuera, siempre lo aquí compartido contenía la máxima objetividad de la que me era posible disponer. Cabe destacar que nunca he publicado un desnudo, ni parches para software original, ni películas pirata, ni ideas para hackeo, entre otras minucias ilegales. Lo que sí, fui penalizado por Google, ya que mi ignorancia no respeté algunas reglas sobre los métodos de promoción de sitios de terceros y el financiamiento externo a mi blog.

¿Qué fue lo que hice más mal?

Muchas de las cosas que no supe desarrollar desde el inicio,. allá por 2007, las averigüe a la mala, luego fue reprendido por tal ignorancia sin más remedio que intentar de recuperar parte de lo perdido. Me explico, en un inicio no colocaba nada de publicidad en Pulso Digital, luego puse anuncios en donde mejor me parecía a mí, después acepté el patrocinio directo y los artículos con enlaces a sitios que me pagaban por decir cualquier cosa* buena o mala - de algún negocio en la red. Las sumas de tales servicios se acumulaban, siendo mediante paypal que podía cobrar por trabajos de éste tipo de patrocinadores radicados en los más diversos países de habla hispana. Individualmente no pagaban mucho, a la larga se iba engordando el marranito y tales montos me ayudaban a que pudiese adquirir material para el blog. Destinia fue uno de los constantes, los casinos eran quienes mejor pagaban y Zync fue un dolor de cabeza permanente, por mencionar a algunos. Google, por otra parte, me suministró un espacio en Blogger, de lo cual me arrepiento desde casi el comienzo, ya que al parecer su sitio de blogs es un hijo bastardo olvidado, del cuál se acuerdan cada dos años de darle una paleta de chocolate. Adsense al principio no daba nada, luego daba poco, por un momento dio mucho (sólo un mes) y después de dejarme disfrutar la gloria y hacerme creer como a la Lechera del cuento, que podía disponer de un futuro cierto con lo ganado con ellos. O mai gad ! Pero que tonto fuí.

Lo de los casinos fue mi primer error, los enlaces que patrocinaban no eran (ni lo son) del agrado del buscador de colores. Los artículos que solicitaban tales empresas no eran tediosos y si muy lucrativos; uno solo equivalía a seis meses de trabajo en Zync. Google dijo que nada más eso no estaba bien según sus normas, por lo tanto elimine los que tenía. Luego no le gustaron los artículos en los que se mencionasen consejos de salud y menos los de los temas de sexualidad. Como dije, incluso cuando en el blog leen de sexualidad, se trataba el tema de manera humanista, pero eso los bots de Google no lo entendían, si ellos dicen que de sexo no, pues no, y se chingan. Hay que entender que uno no es libre de decir lo que uno quiera y esperar que Google lo respete. Para nada, si uno quiere ganar dinero con Adsense, debe apegarse a las reglas de contenido. 

Como seguí siendo castigado, sin nadie a quien preguntar cuáles artículos no eran correctos, tuve que eliminar todos aquellos que mencionaron marcas de productos, como el mismo Google, Yahoo!, Microsoft, Adsense, Pepsi… y un largo etcétera. Traslade algunos de esos artículos a otros blogs, mismos que a pesar de indicar cual es la temática establecida, están bien muertos en cuanto a visitas. No los van a ver nadie, nunca, ni de error. 

¿Con melón o con sandía?

Sólo me detendré a decir que reitero mi error en elegir a Blogger como plataforma para el bloggeo. Si ustedes piensan abrir uno para sí mismos, elijan sin duda a Wordpress. 

Volviendo a la frivolidad de mi relato.

Además elimine los enlaces a otros sitios, los códigos java, los scritps de servicios de terceros, los contadores de visitas, los protectores de contenido y cualquier cosa ajena a texto y Adsense. En Webmastertools simplemente te dicen: La estás cagando. Pero lamentablemente no te dicen cómo la estás cagando, ni lo que que tienes que hacer para limpiar la porquería. Los fotos de ayuda son tan o más inútiles que las ventanas de ayuda de Windows y, por qué no decirlo, es más fácil encontrar un billete de 500 dólares que la ayuda que necesitas para que un blog opere de manera correcta sin tener que ser un genio de la programación. 

Un día, después de meses y meses de esfuerzo; de horas y horas de moverle, de picarle, de hacer ajustes, de repente me quitan el castigo. Para entonces el sitio ya no era el mismo. Perdí seguidores, posicionamiento y dinero. Dejé de escribir constantemente y porqué no decirlo, la ilusión de mantener al elefante blanco en que se convirtió Pulso Digital. Antes cobraba un cheque cada mes, ahora pasa cada cuatro meses, si es que bien me va; no gracias a Blogger, sino a Youtube, que, a pesar de que no publico muchos videos, y no lo hago desde hace mucho tiempo, me deja más dinero con menos esfuerzo que el de escribir y compartir datos curiosos. 

De Bing ni hablar. Por medio del buscador de Microsoft no llegan ni los extraviados. De donde si llega tráfico es de los buscadores que se instalan sin querer queriendo. Llegan más visitas incluso que de Google. Me pregunto si habrá un modo de obtener ganancias con ellos. No lo se.

También he pensado en seguir varias ideas en diferentes blogs. Pero tengo que afrontar que, el que mucho abarca, poco aprieta. Por ejemplo, quiero hacer un proyecto fotográfico 365, un blog de cocina, otro de videoblog,  pero me da gueva tener que entrar y salir de diferentes cuentas. Si lo hago en Pulso Digital quizás nunca nadie se entere de lo que hago, pero si mal no recuerdo no comencé a hacerlo por dinero. 

Entonces…

Seguiré el proceso de sanación, llegando a la aceptación de que mi blog está muerto para Google, que nada lo revivirá ni como zombie, que compartir contenido en Google Plus es como sembrar palomitas de maíz, y que mi pasión no ha muerto con las ganancias. Tengo la idea de seguir al pie de las letra los consejos de 31 Days to Building a Better Blog  de ProBlogger, para ver si resulta que al final de cuentas logro sacar a flote mi barco hundido.

Mi blog, hasta suena raro decirlo. mi blog…. mi…. blog. Mi blog que sufre las consecuencias de no tener un dueño que sepa leer los mensajes cripticos de Google para corregir los errores que contiene, mensajes que contienen la clave para reparar la destrucción por desesperación a la que lo sometí. 

¿Te pasó algo similar? Cuéntamelo, estaré esperando tus comentarios. Le voy a echar más ganas al blog, esperando que lo veas crecer de nuevo.


martes, 1 de diciembre de 2015

18 Formas de invertir en la vida

¿Inviertes tu dinero? Destinar una parte de tus ingresos a un plan de inversión crea más dinero para después. Con los niveles de interés y los fondos financieros es fácil ver por qué la inversión financiera tiene sentido.

¿Pero qué acerca de invertir en otras áreas? ¿Inviertes en tu tiempo, cerebro, cuerpo o espacio? ¿Qué acerca de invertir en los libros que lees y en los amigos con los que te encuentras? Aunque pocas áreas de la vida tienen la precisión de una cuenta de inversión, aplicar los principios de la inversión a otras situaciones puede producir increíbles ganancias.

He aquí algunos puntos iniciales a considerar en tus inversiones para la vida:

Mente. 

¿Cuánto tiempo dedicas a aprender? No solamente a estudiar los cursos obligatorios, sino a temas que elijas sólo para aprender. No puedes predecir el valor que la nueva información tendrá hasta que la aprendas. Así que levanta un libro y comienza a invertir en tu cerebro.

Cuerpo. 

Hasta que la ciencia médica permita hacer transplantes de cuerpo completo, estás atado a tu cuerpo por un buen rato. Invertir adecuadamente en ejercicio y comida sana te dará dividendos en el futuro. Más energía, menos días de enfermedad, mayor movilidad y una vida más larga son solamente algunas de las ganancias.

Habilidades. 

¿Qué habilidades te serán útiles mañana? ¿Saber cómo las personas calculan sus impuestos? ¿Cómo arreglar tu computadora? ¿PHP? Dedica media hora cada día invirtiéndola en una habilidad.

Orden. Dedicar una pequeña cantidad de tiempo creando y organizando un sistema te puede ahorrar docenas de horas que de otra forma se perderían. Un sistema simple para ordenar tus tareas y tu oficina te librará del desastre.

Herramientas. ¿Necesitas actualizar tu computadora? O tal vez sólo necesitas reformatear el disco duro para limpiarlo. Los artesanos mantienen sus herramientas en buenas condiciones, ¿por qué no tú?

Escribir. 

¿Tus e-mails se ven como si hubieran sido escritos por un chico de trece años en Facebook? Escribir no es algo que vaya a desaparecer pronto, así que aprende a comunicarte claramente con las palabras.

Red. 

Construir un círculo profesional y personal de amigos es algo que no puedes hacer bajo demanda. Toma grandes recursos invertir en ello, frecuentemente cuando no lo deseas. Pero tener una amplia red te puede dar puntos de acceso a oportunidades más tarde.

Comunicación. 

¿Qué tal andan tus habilidades para hablar? ¿Puedes hacer una fantástica y controlada llamada? ¿Eres bueno hablando con los extraños? ¿Qué tal eres para empatizar con un amigo? Busca oportunidades de invertir en tus habilidades de comunicación.

Historias. 

¿Vives una vida digna de ser contada? Me gusta ver a las experiencias interesantes como una inversión para las historias de más tarde. Haz cosas que te permitan contar esas historias después.
Valor. Haz del sentirte incómodo un hábito. Si ejercitas tus músculos emocionales regularmente para dominar nuevas situaciones, estás mejor preparado para cuando realmente los necesites. No necesitas dar grandes pasos, sólo pequeñas inversiones.

Ética del Trabajo. 

Invierte en crear las tendencias de caracter que te permitan terminar las cosas. Invertir en estas costumbres escenciales es fácil porque el acto mismo de la inversión es útil. Aunque ejercitarte en el gimnasio te puede dar un cuerpo saludable, ésto no crea nuevos valores. Terminar los proyectos, construir una disciplina y desarrollar un sistema de productividad serán inversiones para una ética del trabajo que, además, añadirá un valor.

Grifos que Gotean. 

El gota a gota de un grifo que gotea puede desperdiciar grandes cantidades de agua después de un tiempo. Pero los grifos que desperdician agua no son los único que sueles encontrar en las personas. Si un problema es pequeño pero recurrente, resolverlo inmediatamente puede ahorrar enormes costos después.

Hábitos. 

Tu rutina regular es un aspecto frecuentemente subestimado pero muy importante de considerar. No puedes convertirte a tí mismo en un robot, pero puedes tomar pasos simples para asegurar que tus actividades diarias fluyan suavemente. Los hábitos de comida, de sueño, de trabajo y tus rituales diarios contribuyen a tu vida.

Conexiones Fuertes. 

Formar un red no es sólo añadir nombres al rolodex o al Blackberry. Tener lazos profesionales y personales puede ser un increíble acierto. Invertir en la empatía, en la capacidad de escuchar y en habilidades más suaves y pasivas puede ser un increíble acierto en hacer de tí una persona popular.

Descanso. 

El estrés que provoca la frustración es una deuda emocional. Aunque es bueno tener retos, también necesitas invertir en tu bienestar psicológico. Encontrar salidas para las frustraciones y crear rituales para recuperar tu energía puede asegurarte que no acumularás deudas más tarde.

Lo Básico. 

Invierte en áreas de tu vida que uses con frecuencia. Si las dominas, esas habilidades básicas, rutinas y situaciones pueden reducir la cantidad de trabajo que necesitas hacer. Habilidades báscias como cocinar, leer, ejercitarte y escuchar se benefician de las inversiones.

Apariencia. 

Dirás que el mundo es demasiado vacío, y tendré que estar de acuerdo. Pero tu apariencia y aliño es una sutil forma de comunicación acerca de tí mismo. Así que si tu camisa tiene demasiados hoyos, tal vez es tiemjpo de invertir en aquella primera capa de comunicación.

Negocios. 

Cualquiera que te diga que tener un negocio online o de autoempleo es fácil, es un mentiroso o un farsante. Dicho esto, trabajar en tus habilidades empresariales tiene ventajas que van más allá del dinero. Además de hacer algo que amas, puedes hacer nuevas conexiones, construir una reputación y sumergirte en un ambiente de aprendizaje. Conozco mucha gente que ha comenzado empresas, y aunque definitivamente se requiere trabajo, por lo general vale la pena.


¿Cómo pueden los rockstars como Keith Richards y Ozzy Osbourne tomar tantas drogas y consumir tanto alcohol durante su vida, y aún así llegar a la vejez?

Los científicos han secuenciado los genes de Ozzy, y resulta que él tiene un hígado que produce radicalmente mucho más de una enzima llamada citocromo P450 que el resto de la gente común. El citocromo P450 son una clase de enzimas que descomponen las drogas como la cocaína, por lo que su cuerpo es capaz de desintoxicarse rápidamente de los medicamentos que toma, antes de que lo pueden matar.