miércoles, 9 de marzo de 2016

¿Por qué las gatas maúllan como si llorara un niño cuando se aparean?

Todos los chillidos, gemidos y gruñidos que emiten las gatas durante el sexo (y que a veces interpretamos como peleas) forman parte de los rituales de apareamiento de la especie. Pero además resulta que el pene de los gatos -igual que el de los leones- está recubierto de unas 'espículas' o pequeñas púas de queratina llamadas papilas córneas. Cuando el miembro retrocede dentro de la vagina, las espículas le provocan dolor a la gata. Este sádico mecanismo de Mamá Naturaleza tiene su lógica: el dolor hace que aumenten las señales nerviosas hacia el hipotálamo, estimulando la liberación de hormonas. Así, en las hembras felinas, la ovulación es inducida por una cópula dolorosa. (Con razón advierten los boleros: "¡ay, cómo duele el amor!").

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada