viernes, 20 de mayo de 2016

Comeré la comida de mi comida

Quizás en Internet has visto los chistes sobre los veganos, o sobre los vegetarianos; donde hacen burla de quienes practican tal estilo de vida . ¿Cuál es la característica más repetida? Pues la constante mención por su parte de la práctica de no comer carne. Es decir, n vegano o vegetariano no pueden dejar de decir que lo son, así como tampoco dejan de intentar de evangelizar a quienes tienen a   mano para unirse a ellos.

Y ahora soy unos de ellos.

Quizás debería escribir éste artículo dentro de 30 días, pero se me ha antojado hacerlo ahora, por consejo de tantos y tantos blogs que he leído y podcast que he escuchado.

¿De qué va este rollo?

Durante los próximos 30 días no comeré carne, únicamente podre ingerir frutas y verduras, nada de pollo, aún, puerco ni mucho menos res. Y eso no es todo, tampoco incluiré en mi alimentación a la azúcar procesada, ni tortillas de maíz y... lo más  trágico, tampoco Coca Cola.

No escribo "Refrescos de Cola", porque la mera verdad no tomo casi nunca Pepsi, es decir, no la prefiero en lo absoluto. Quienes me siguen, de seguro recuerdan que ya una vez hice el reto de lo tomar refrescos de cola (lo hice) durante 100 días...  días nefastos y difíciles de sobrellevar la primera semana.

Eso me demostró que tengo fuerza de voluntad. Si es que necesitaba ser demostrada. Ahora le toca el turno a la carne. Pero ahora permítanme explicarles cómo ha surgido tal idea.

Un amigo, muy amigo, que digo mi amigo,  uno de mis hermanos (y, ya, estoy exagerando) está pasando por la crisis de los 40s, no dudo que yo también esté en ese tránsito, lo cual explicaría esta loca idea. En fin, que su salud se ha deteriorado por su consumo, entre otra cosas, de alcohol. Como todo buen adicto a algo, es difícil para aceptar dejar la botella, aunque sea por un tiempo. He aquí que en una mesa redonda en nuestro grupo de Whatsapp surgió la idea de otro de mi compadres de hacer una "intervención" (porque aparte éste cuate anda en la onda depre de que a vida no vale nada).

Es así que, la propuesta es que mientras él esté sobrio yo no comeré carne, ni azúcares, ni Coca Cola.

Por supuesto que puso el grito en el cielo. No quiere dejar su ritmo de vida autodestructiva, cada uno decide como morir lentamente. Para demostrarle que no está solo, la propuesta está en la mesa. Primero renuente, después aceptándolo, luego queriendo torcer las reglas ya ha transcurrido el primer día.

Ahora tuve que hacer algo que aborrezco... avisar a todo el mundo que estoy en un periódo vegano, que no comeré carne, obviamente, ya he recibido las primeras muestras de asombro e incredulidad, como era de esperarse.

Ahora tengo que buscar en Google qué puedo comer, qué no puedo comer, de paso haré algún video para Youtube y les escribiré por medio del blog lo que vaya sucediendo.

¿Quién se une?

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