lunes, 20 de junio de 2016

30 días sin probar vaca, pollo ni puerco. #Retoblog día 20

Imaginen no hacer durante 30 días algo que es parte integral de su rutina. Imaginen renunciar voluntariamente a algo que les hace feliz, inmensamente feliz. En mi caso, y si acaso me leen, hace 30 días dejé de comer carne. No, no se trató de vegeteranismo, sino de veganismo. Como toda nueva rutina, es particularmente complicado en un inicio, paulatinamente se crean nuevos modelos de comportamiento, pasadas algunas semanas se vuelve parte de uno, de mi en tal caso. Antes, solía decir en clase que si acaso deseabas ser diferente, tu familia, la familia no te iba a ayudar; las familias crean rutinas heredadas de generación en generación, en éstos tiempos de cambios vertiginosos de paradigmas, el cambio (como siempre) es inevitable, salvo que ahora se da a la velocidad de Internet. Pues bien, en ésta ocasión, todas las partes de mi familia ayudaron a complir mi objetivo, no comer carne durante un mes. Por supuesto hubo detractores, si los hubo.... incrédulos, también los hubo... hubo indiferentes, si, si los hubo.... hubo payasitos burlones, pocos, pero los hubo de quien menos me lo esperaba.

Los cambios que noté fueron los siguientes: podía dormir de inmediato, despertaba antes de sonar el despertador, una hora y media antes que de costumbre, sin sueño. No necesité más el café matutino para terminar de despertar. Mi humor mejoró considerablemente; resuelvo los problemas de un modo más tranquilo, mi estado normal es de alerta, sin somnolencia a medio día. Me siento ligero y día con día necesitaba más variedades de comida, entre ellas la cruda.... si, cruda, al final mis comidas más pesadas del día consistían en frutas y verduras crudas; aunque es verdad que cocinaba algunas con excelentes resultados... gracias Youtube por tantas y tantas ideas.

Como dije, si hubo quien me echó la mano. Al inicio mi esposa no sabía ni que cocinarme, luego, ella también hizo gala de su ingenio, me ayudo a descubrir algunas formas de preparar algunas comidas, mismas que fueron mi salvación en más de una ocasión en las cuales no había ni una idea para degustar. Por cierto, no bajé mucho de peso, pero si se me desinflaron algo los cachetes y la barriga. Reinicie la rutina de correr por las tardes, me percaté de que cada día corría un poco más suave.

Ahora bien, ya comí machacado, tacos y pozole... toda una fiesta norteña mexicana de sabor. El estómago me reclamó el jolgorio, y tal cual resaca... prometo no volver a hacerlo. Es decir, de ahora en adelante procuraré comer la menor cantidad de carne posible, magra en todo caso, abundar en las verduras y de postre las frutas. No es tan difícil como parece. ¡Ah¡ Lo olvidaba... desde mañana procuraré dejar las harinas, tanto las de maíz como las de trigo, del mismo modo eliminaré de mi dieta las azucares procesadas. Lo de abandonar la Coca Cola nuevamente está en veremos.

Si acaso creen que les pueda servir de algo mi experiencia en éste caso, no duden en preguntar, responderé con gusto.

jueves, 16 de junio de 2016

Volvamos a hablar acerca de Facebook. #Retoblog día 16

En un blog de fotografía al cual era asiduo lector frecuente, antes de dejar de actualizarse en junio de 2015, en una de sus últimas publicaciones podía leerse un letrero diciendo así: No borres tus tuits... ¡DEJA DE ESCRIBIRLOS! No trabajes gratis para empresas que se enriquecen vendiendo tu intimidad y la de tus contactos... delatándolos a todos.  ¡Participa y comparte en redes libres!  GNUsocial, Pump.io, Diaspora...

miércoles, 15 de junio de 2016

Si, bueno ya... ahí ta! #Retoblog día 12, 13, 14 y 15 de un jalón

Hay días en los cuales no puedo parar de escribir, hay otros días, como los anteriores, en los cuales no tengo el tiempo, no tengo ganas, no tengo ideas, o quizás tengo demasiados pretextos. La cuestión aquí es que no he cumplido mi compromiso de escribir una entrada diaria.... recuerdo la frase: Desde que se inventaron las excusas se acabaron los pendejos. No tengo ganas de escribir, así de simple... pero siento que debo hacerlo... es decir, si he escrito fuera del blog, a mano en mi diario, a máquina a ratitos, pero no en y para el blog. Así que... pongo en modo aleatorio mi música en Google Play, voy por un café, tomo mi lugar preferido para aplastarme en la sala de mi casa (políticamente diré que también es su casa), espero a que el café se enfríe un poco, mientas se carga el Windows 10 (porquería de sistema operativo, no se en dónde está nada y no es intuitivo ni práctico y... en fin ¿qué se le va a hacer? Todo sea por el progreso tecnológico)... el café ya está bueno... aunque la leche casi casi se pone agria. ¿Cómo llegó esta canción de José José? A mi nada más me gustan algunas, las cuales me chuto en el karaoke a grito pelón cuando las cheves ya comenzaron a quitarme la pena y me vuelvo 30% más cariñoso...  ¿la dejo? ¿la borro? Ya pasarón 30 segundos y no me hace click, la voy a eliminar. Uta, sigue una peor de quién sabe qué grupo pop. NEXT... una de los Ángeles Azules... no es de las más conocidas... ¿Cómo llegó ésta? ¡Ah! ya se... si la elimino desacompleto el álbum.... bueno, vamos a darle una oportunidad. No... mejor no... DELETE... sigue una de Timbiriche... Con todos menos conmigo.... esa está chida... no porque esté buena... sino porque me trae buenos y malos recuerdos... La nostalgia vende... más que el sexo... El Diego se la vuela en ésta rola... pero el Capetillo nomás no se cómo diablos le hizo para colarse en el grupo.

¡CON TODOS MENOS CONMIGOOOOOOOOOOOOOO!

Neta que nunca le entendí... ni le entiendo al propósito de la rola... pero como dije, está chida.  ¿En qué iba? ¡Uta no pinches mames! Sigue la rola de mi vieja y mía... Es de una película... les doy un premio si adivinan cuál es.... Es el tema de la canción de la primera vez que fuimos al cine juntos hace ya un chingo de kilos, digo, de años. Es una señal... Una señal de que debería estar haciendo otra cosa en vez de estar aquí escribiendoles. ¿Ustedes creen en las señales? Yo si... pero vayan a pensar que fue por algún hecho sobrenatural... para nada... comencé a creer en las mismas cuando vi la película de Salma Hayek y Mathew Perry (Chandler, el de Friends), no consulté la Wikipedia, así que si me equivoco se joden, de por si les estoy dedicando estas líneas. Pues si... las señales Alz... en la película manejan el desenlace como un efecto de las señales... me gusta la película.

Ahora está una e los Beatles... Love me do.... también soy Beatlero, neta, herencia de mi padre... incluso antes de la moda de los karaokes me ponía cantar en los bares en donde se presentaba alguno de los grupos de imitadores del cuarteto de Liverpool. Claro que me sale de la fregada, pero le hago la luchita. De hecho me salen mejor las de José José (¡jajajajajajaj! si como no).

Notan como hace algunos post también le dediqué el tema a la música... si hago un artículo de cuáles temas te sacan del apuro, de seguro la música estará en los top 5, sino es que es el Top one (uan, para los que no leen en Inglés). Ya tengo sueño, me echaré un capítulo más de The Naked Truth en Clarovideo, si, como adivinarán, se me terminó la cuenta de Netflix, ahí si les sobra una se los agradeceré si me la comparten, incluso les dejaré que me asignen el icono más feo de los que tiene y el nombre de usuario como Lacra o Parásito.

Nos leemos mañana. 

sábado, 11 de junio de 2016

Minimalismo es una palabra muy larga. #Retoblog día 11

¿Han visto los vídeos en donde gente muestra lo que llevan en sus bolsas/backpacks?  Incluso hay un subgénero sobre la materia para presumirte lo poco que llevan consigo. Si, dije presumir, porque presumir es la definición. Intento por todos los medios ser minimalista, sin embargo, mi maletín y mi mochila llevan más madres dentro que las promedio de un convento.

Las maletas se llenan de por si acasos

Bien, ahora tengo tres lentes para la cámara, cada uno sirve para algo diferente, aunque a fin de cuentas todos son para tomar fotos de cosas que nada más a mi me importan... y de piñatas. Acá se les dice piñatas a las fiestas infantiles.

Todos los sitios de fotografía dicen que ideal es llevar consigo un Prime Lens de 50 mm; ni tardó ni perezoso compre uno, nomás no me hayo... si, es bueno para aprender a conocer la fotografía de verdad, quesque asegún parece la visión natural... pero yo quiero algo más.

Intentaré usar únicamente el lente de 50 mm, además, únicamente en blanco y negro, a ver si aprendo algo.

viernes, 10 de junio de 2016

Chavo ruco, rock and roll. #Retoblog, día 10

Tengo un primo quien alguna vez fue DJ, era quien me proveía de la música más reciente que existía; les estoy contando algo sucedido en los 80s, mucho antes de la era del Spotify. Mi primo no vivía en la misma ciudad, aún así nos veíamos con cierta frecuencia... él, por ser de la frontera con los EEUU podía darse el lujo de contar con la música que en México tardaba bastante tiempo en aparecer.... no me refiero únicamente a la música en Inglés, no señor... no tengo idea de cómo se hacía de la música española y la centro americana. Para cuando yo la escuchaba según sus recomendaciones podía pasar un año antes de que llegase a  la radio local. El alguna ocasión contaré más de mi primo; sírvame ahora ésta introducción para comentarles que no viví al 100% la era del Rock en tu idioma.... lo mío en aquellos días eran los mixes pop.

Algo que aprendí de aquella era dorada de la música, fue a cuidar todos y cada una de mis adquisiciones: 8 track, cassettes, discos LP, CD's. Los tengo todos, TODOS. Ahora bien... ¿Cómo escuchar tanta música? ¿Cómo lograr que no acumulen polvo sin que nadie goce de tantas y tantas melodías? Con el tiempo desarrollé varias maneras, desde elegir únicamente las mejores para hacer una colección (¿han visto la película de John Cusack?), después hice mis colecciones según géneros, las pasé a discos duros y finalmente he encontrado la solución perfecta para ésta parte del siglo XXI: Google Play Músic.

En Google Play puedes subir tus canciones y disfrutarlas en donde se te de la chingada gana... mientras tengas conexión a Internet. Pues bien,  me puse a convertir a MP3 todos y cada uno de mis discos y cassettes, tardé dos años... es tal mi obsesión que incluso les agregué la caratula y a cada pista tiene su nombre completo en mayúsculas y minúsculas, la letra de la canción dentro del mismo archivo y los datos como autor y compositor, número de disco y número de pista. Subí las canciones a la nube, pensando hacer uso de los 50,000 lugares disponibles.... ¿Qué crees? Para mi sorpresa no llené tanto espacio. A pesar de que subí todos mis discos, no llegué a subir ni las 20,000 canciones... luego, no hay vida que alcance para escuchar todas, además, la vida es muy corta como para escuchar canciones malas. A eliminar.

A cada canción le doy una oportunidad, si me dice algo, si algo dentro de mi se mueve al escucharla, la dejo en la colección, si no, la elimino. Les he de decir que ya tengo menos de 4,000, y cada día borro algunas decenas... el proceso es lento, a veces no le veo sentido, pero ahí la llevo. Quiero una musicoteca especialm única, mía.

Tengo de todo, desde cumbias hasta heavy metal, desde salsa hasta Michael Jackson. En la medida de lo posible evito el rap, aunque admito que hay algunas canciones de tal genero muy buenas, y definitivamente no cabe el raeguetton.

A veces mis hijos se sorprenden que conozca la letra de las canciones nuevas, a veces ellos creen que descubrieron solos algunos géneros musicales, a veces me gustan las rolas calmadas, a veces necesito el glam rock, a veces música clásica. Apenas hace muy poco le tomé el gusto a los musicales y a las románticas en español. Nunca digas de esta agua no he de beber.

Siempre me ha parecido estúpida la pregunta "¿te gusta la música?", caray no seríamos humanos si no nos gustase la música. Siempre hay tiempo para una buena rola, el Youtube acabó con los VJs, pero nos hizo a nosotros el gran favor de convertirnos en los VJs de nuestros hijos. Aún recuerdo las tardes en las cuales grababa lo mejor de MTV, para poder disfrutarlo cuando quisiera. Aún tengo mis VHSs también. Justo en este momento le estoy mostrando a mi hija las mejores canciones de mi juventud...

Silencio, está por comenzar More than words.

jueves, 9 de junio de 2016

Corre panzon, corre. #RetoBlog, día 9

¿Qué escribiría en caso de purgar una condena en prisión?  Lo anterior se me ocurrió al recordar un documental el cual cambió mi vida (más o menos), específicamente al recordar a uno de los protagonistas.... Charlie Eangle, norteamericano quien corrió dos maratones diarios en compañía de un canadiense y de un taiwanés. Charlie consumía drogas en su juventud (yo nunca las he probado)... un día comenzó a correr y nunca más pudo parar. Para no hacer el cuento largo, decidió hacer la travesía por África de Oeste a Este, para ello mintió al banco sobre el valor de sus pertenencias para pedir un préstamo, lo detectaron y tuvo que cumplir una condena en prisión; ahí corría también, ayudó a sus compañeros a ponerse en forma, eventualmente escribía para su blog, cosas muy profundas, pero en lugar de rememorar las pasadas glorias,  daba su punto de vista sobre el propósito de la vida.

Facebook

¿Han notado que frecuentemente hago referencia a la Red Social? Resulta que Charlie tenía un canal de Youtube, un blog, y por supuesto una página en Facebook. Al principio, cuando recién salió de prisión, se le podía enviar una  solicitud de amistad, luego ya no, y ahora ni siquiera tiene la opción de poder seguirlo. ¿Para qué seguirlo? Quizás se pregunten... pues si han visto Forrest Gump, seguramente recordarán la escena en la cual un montón de weyes sigen a Forrest en su carrera por todo lo ancho de los EEUU, ¿Por qué? Para darle un sentido a sus propias vidas vacías. Del mismo modo, sigo al tal Charle Eangle para darle un sentido a correr.

Pero no lo necesito realmente

Ya en varias ocasiones he dedicado tiempo de mis tardes a correr, eventualmente lo abandono... porque no tengo tiempo, porque llueve, porque hace frío. Al principio corría con música, luego ya no, correr sin interferencia acústica permite escucharse a uno mismo. Al principio instalaba aplicaciones para llevar el seguimiento de cuántos kilómetros recorría, cuántas calorías gastaba, llevar un registro en un mapa virtual de mi recorrido y en cuántos tiempo lo realizaba. Ya no, ahora nada más llevo el teléfono por si me llaman... sin música, sin registro digital, nada más que las ganas de correr.

Correcaminos, el coyote te va a comer.

El Correcaminos no corre porque el Coyote lo esté persiguiendo, corre porque es su naturaleza, no lo hace para relajarse, no lo hace para olvidar sus pedos en la oficina, no corre por comida... corre porque no está dibujado para otra cosa, Yo no nací para correr, pero me gusta, mis mentores son corredores quienes con gusto comparten sus conocimientos en la materia por medio del Youtube. ¿Acaso creen que es nada más correr y ya? No, para nada, hay que saber qué comer, cómo calentar, posturas, manera de frenar y formas de volver al paso regular. Yo ignoraba todo eso.

Ya superé la mitad del reto vegano, me siento ligero, pero no he bajado drásticamente de peso. Hoy comenzaré a correr de nuevo, pase lo que pase iré a trotar 6 días a la semana, media hora, para completar primero 5 kilometros, luego, tras un periodo de tiempo convertirlos en 10, que se convertirán en 20, para finalmente llegar a los 42 requeridos para un maratón.

El Coyote el cual si me persigue es la edad, ya no estoy chavo, hace mucho que dejé de serlo, no estoy gordo pero tampoco uso la ropa que quiero, mi propósito es darle gusto a mi vanidad y ponerme la ropa que haga verme mejor, antes de que la vida se me vaya de las manos he de conseguir lucir guapo, flaco y elegante.

Más pronto cae un hablador que un...

Cojo el teléfono, apuro la Google Play Store, busco la app Google Fit, ya se, ya se, dije que correria minimalista, carajo!!! Soy un analista de sistemas, necesito datos para convertir en información. Será la única aplicación que utilice, se los primero.

P.D.

Acabo de correr/caminar 5km. Estaba lloviendo, la energía y el calor recorren mi bello cuerpo.  Se siente bien... on the road again.

miércoles, 8 de junio de 2016

El Facebook de Sísifo. #Retoblog, día 8

Como sabrán, y si no se los recuerdo justo ahora,  hace poco comencé a dejar de utilizar Facebook... bueno, como todos (creo yo), hubo una o dos ocasiones en la cuales pensé eliminar la cuenta por completo; como cuando se es adolescente y se decide que por el bien de todos y para que te extrañen te irás de casa nada más con lo que quepa en una mochila, del mismo modo decidí abandonar al Face, hace ya mucho tiempo de eso. Luego, igual que el adolescente que alguna vez fui, volvía arrepentido a casa cuando el hambre arreciaba, porque a todo se acostumbra uno, menos a  no comer; del mismo modo, el hambre por saber lo que no me importa y sentirme apreciado me hacía regresar a escribir el login y el password de la red social.

Y ahí estoy de nuevo, haciendo scroll en un muro atestado de pendejadotas, pendejadas y pendejaditas... que si Fulana odia al Ex porque se fue con la Güera oxigenada quien lo sonsacaba, que el hijo de Perenganito por fin hace caca solito en el la taza, con fotos para dar fe del acto majestuoso, que si Mengano opina sobre la política que es un asco y que el Presidente es un Pendejo, el Presidente de la Fifa, por supuesto, no vayan a creer que otro.

Babosadas las justas, nada más.

Durante años consultaba asiduamente los anuncios de cumpleaños, felicitaba con un mensaje particular a quien tal o cual día celebraba una vuelta más en la canica azul, con la vana esperanza de que alguna vez, cuando fuera mi propio aniversario, se me felicitase de la misma manera. ¡La manga que! Ni madres... por supuesto que recibía un mensajito, corto y simple, a veces ni eso. Opte por no felicitar a nadie más por medio del muro, si Facebook me avisa, iré a buscar al cumpleañero para felicitarlo, y si vive lejos o no lo encuento, pus ni modo, se chingó el asunto.

¿Cientos de amigos?

Se que hay quienes llenarían una sección completa del Estadio Azteca con la cantidad de "amigos" que ha acumulado en su cuenta. La teoría dice que no podemos atender eficientemente a más de 15 personas, aunque conozcamos a 5,000, por lo tanto, tener más de 15 amigos es, para cuestiones prácticas, imposible de controlar. Yo tenía unos cientos, así que me dediqué a saludar a uno por uno, a todos, TODOS... dejé pasar algunas horas, unos días, unas semanas, un mes... si para ese entonces no me había devuelto alguien el saludo... "... eliminar de mis amigos".  Luego, veía quien era conocido de épocas pasadas, ese monito con el cual no había cruzado palabra en años, ese individuo con quien compartí un curso o algún trabajo eventual, con quien intercambie alguna vez la cuenta de Facebook, quien me agregó o lo agregué pero que jamás hemos vuelto a coincidiar .... "...eliminar de mis amigos".  Eliminar, eliminar, eliminar.... por las razones más variopintas.

De Política... y cosas peores.

Lo anterior es el título de la columna de Armando Fuentes Aguirre "Catón", la traigo a colación porque con la campaña pasada me di cuenta que muchos quienes se quejaban del partido regente en éste Estado, se quejaban amargamente de tal administración, a pesar de vivir de la misma, de ser aviadores, de cobrar sin trabajar... luego, comenzó la campaña y se desvivían en elogios por el partido. ¡Malditos hipócritas! Si por mi fuera les aplicaría la misma estrategia que en su momento realizó el partido Nazi. En fin, una razón más para eliminarlos. Eliminar, eliminar, eliminar.

La gran purga.

Lo que comenzó con una limpieza sencilla, terminó por ser una masacre Stalinista, pasé de cientos de "amigos" a una centeta, a 50 nomás... y sigo analizando quién se irá. Por supuesto que mi esposa, mis papá y mis hermanos se quedan, uno que otro primo y los amigos que se cuentan con la mano, nomás... ¿para qué chingados quiero más? Mi muro luce cada vez más limpio, minimalista, aún se leen pendejadas, pero son mi elección leerlas. Además, existe otra magnífica opción que dice "... dejar de seguir", asunto arreglado.

Dicen de mi.

No hay peor error que andar contándole a Facebook qué carajos nos gusta, libros, películas, canciones, programas de televisión, de cuál partido somos, en dónde estudiamos, cuál religión profesamos, en dónde trabajamos, de cuál color hicimos la popó y lo que pasa por nuestra relación sentimental. ¿Para qué lo quiere saber? Pues para darte la mejor publicidad que el siglo XXI te puede proporcionar. A quien le importas no necesita saberlo en la red, y a quien no le importas, pues no le importas. Así que... también me dediqué a eliminar lo que alguna vez compartí... los videos, los extractos de libros, las fotos, los fragmentos de vida que uno va recopilando.

El síndrome de Díogenes

O lo que es lo mismo, las redes sociales nos vuelven acumuladores compulsivos, como los locos de los programas de pseudo realidad, en donde ves que alguien vive con 30 gatos en un departamento en Nueva York donde apenas se puede pasar por la cantidad de periódicos, libros, zapatos, platos y demás objetos que cubren  piso, techo y paredes. Así, lo mismo las redes sociales, son una acumulación de cosas que no necesitamos. Entonces, eliminar, eliminar, eliminar.... ¡Uf! tardé mucho tiempo, dedicándole una hora al día tardé semanas en acabar con cualquier Like, comentario, foto, grupo, etc, que alguna vez cometí el error de clickear en Facebook. No se como se llame esto en psicología, pero he descansado mucho haciéndolo, hasta puedo decir que es muy ZEN, quien sabe si aplica.

... y volveeer, volveeeeeer, vooooooolveeeer.

Como dije, alguna vez ya había hecho algo remotamente parecido, pero ésta vez fue muy  en serio, únicamente dejé mi foto de perfil y ya. Ni siquiera tengo activado el chat, de hecho eliminé la aplicación de mi teléfono; en caso de necesitar entrar, porque hay que admitir que el Facebook aún estará muchos años dando lata, puedo entrar desde la página web. Lo mismo para el Twitter o el Instagram, al cual por cierto, no le veo modo tampoco. Si alguien se quiere comunicar, que me llame por el Whatsapp, el cual por cierto, también he limpiado de todo a todo. Pero eso, como dijo la abuelita, es otra historia, digna de su propio artículo.

Si quieren saber cómo me he desintoxicado de la era digital, basta con que me pregunten, los puedo agregar al Facebook para charlar por inbox más a gusto.

martes, 7 de junio de 2016

Tu último artículo, tu último twit, tu última foto. #Retoblog, día 7

Los libros son (eran) la única máquina del tiempo funcional; con un libro podías conocer lo que personas en otros lugares, en otros idiomas, en otro tiempo pensaban. Si tu tataratatara abuelo había tenido la gracia de escribir su diario, quizás pudieras descubrir entre sus líneas algo que explicase tu propia existencia... quizás únicamente era un chamaco sin quehacer por la vida. Sin embargo, aquellos libros podían perderse, podían quemarse, podían haber sido heredados por una línea familiar diferente a la tuya y alguno de tus primos en veinteavo grado quizás lo tuviese, en el mejor de los casos, arrumbado en el rincón de alguna biblioteca familiar, o quizás haya servido en alguna ocasión como sustituto de papel de baño... supongo que vieron esa escena en Danza con Lobos.

Pocos son los libros que sobreviven a más de una generación. Además, esas maquinitas del tiempo carecen de una característica: únicamente los seres del pasado pueden hablar con los seres del futuro.

[Inserte aquí un hueso fémur en un cielo azul, luego imagina que se convierte en una nave espacial orbitando el planeta Tierra]

Luego de tantos y tantos esfuerzos por convertir a nuestra canica azul en una aldea global, por fin se ha conseguido... gracias a los portugueses y holandeses en los siglos pasados, y al Internet, muy recientemente. Puedes enterarte de todo lo que pasa en el mundo en tiempo real. ¿Quién imaginaría que podría ver un concierto de Paul McCartney desde la comodidad de mi casa, gracias a Youtube? ¿Quién? Pues si hay quien, hay muchos quienes tenían esa fantástica y descabellada idea de darle la vuelta al mundo en menos de 80 días, como Verne, o en algunos segundos.... a color, como a González Camarena. Poco a poco la brecha espacio temporal se cerraba, los medios masivos de comunicación, que de comunicación no tenían nada pasaban de hablar uno - escuchar millones, a hablar millones y escuchar miles de millones.

... bueno, no tanto.

Imagina esto... ¿cuántas personas saben hacer algo? Algo... lo que sea. ¿Cuántas de tales personas (en el mundo) tienen ganas de compartir lo que saben? ¿Cuántas personas tienen una cámara digital y el tiempo para editar lo que quieren compartir? ¿Cuántas de esas personas tienen acceso a Internet con una velocidad digna? ¿Cuántas de esas personas tienen una cuenta en Youtube? Si acaso sacaron las cuentas como Amelíé (el palito sobre la e es para el otro lado), entonces no tienen ni puta idea... pero son muchos, pero no tantos, tan pocos son que no llegan ni al 2% de la población mundial.

... tantos videos como granos de arena.

Ahora, con todo ello es imposible ver todos los videos compartidos en las diferentes páginas en Internet, simplemente en Youtube y en Facebook se pueden contabilizar cientos de años en video subidos diariamente. Como nunca antes la humanidad ha tenido tanto para ver, sin embargo, sigue aburrida y todos ven lo mismo... lo mismo... lo mismo... lo mismo.

¿Tu ya hiciste un video? Por supuesto que no... si has de ser bien huevón, te la pasas consumiendo los memes, y nada más los que tienen pocas palabras. Sin embargo, hay otros que se han dado a la tarea de hablares a los video espectadores desconocidos. Se dan su tiempito para hacer algo digno y compartirlo.... cómo reparar la pintura del coche, cómo hacer empanadas a la michoacana, cómo construir un columpio con una llanta, cómo pintar con acuarelas. Luego, tienen la opción de recibir comentarios, y de responderlos, mientras vivan y no violen los derechos reservados, tienen la capacidad de incrementar audiencias. Eso nunca antes había sido posible de manera tan simple y espontanea.

... hay quienes descargan esos videos.

Se supone que para mantener el sistema tal como se menciona, no se debe permitir descargar los videos, ya que no se podría mostrar la publicidad asociada a la cuenta. Pero la realidad es otra, la gente los descarga para su disfrute personal en su celular. Lo bueno es que si es eliminado por razones justas o injustas, se tiene un respaldo. Porque.... Aunque Internet nunca olvida, es cierto que las cosas quedan en el olvido.

... para muestra basta un MySpace.

¿Llegaste a tener cuenta en MySpace? ¿Tuviste tu primera página en Geocities? ¿Si? Entonces estás ruco como tu servidor. Sucede que los servidores desaparecen, las fotos se esfuman, los datos se borran, la información se corrompe... la entropía carcome también al mundo digital, y con ello llega la nada.

Entonces... volviendo a la frivolidad del título del ésto ¿Qué ha sido lo último que has compartido en la red? ¿Una queja? ¿Un sarcasmo? ¿Una ironía? ¿Una foto? ¿Un like? ¿Y si fuese eso lo último que puedas publicar? ¿Qué pasaría si mueres dentro los cinco minutos después de que has compartido algo como: "¡Chigue a su madre el América¡"? ¿Qué pensarán de ti las futuras generaciones... tus hermanos.... tus amigos... tu ex? Llorarán por tu partida y buscarán incansablemente consuelo en lo que sea que hayas dejado tras de ti, en tu muro de Facebook por ejemplo. ¿Y si eso último fue un meme contra la compra perros en favor de la adopción? Triste, muy triste.

Cada cosa que compartimos puede ser la última. Así que no chinges, al menos déjanos algo de calidad... no seas ojete pinche mamón ridículo.

(¿Si se entendió la ironía?)

lunes, 6 de junio de 2016

¿Tu jefe es tu amigo(a)? #Retoblog, día 6

Todos rendimos cuentas a alguien, todos
... todos. Dicho lo anterior, es de suponer empíricamente la existencia de tener un jefe quien tiene un jefe quien tiene otro jefe quien... la idea es esa. Antes de continuar, desechen de sus mentes las ideas sobre leer acerca de líderes, eso se trata de jefes... y de jefas.

Como no puedo hablar de experiencias no vividas, únicamente puedo llenar mi universo de concepciones acerca de jefes dependiendo exclusivamente en los momentos transcurridos en la convivencia de aquellos seres humanos quienes he alguna ocasión denominado:  mi jefe.

He tenido jefes borrachos, mujeriegos, enojones, corajudos, me vales madres, ratas, paranoicos, estúpidos, ignorantes, locos, neuróticos, esquizofrénicos, radicales, pendencieros, rebeldes, intransigentes, hipocondríacos, melómanos, misóginos, narcisistas, tecnócratas, pero sobre todo... burocráticos.

Un jefe no te ayuda, te jode; no te alienta, te regañ;, no te entiende, te limita; no te promueve, te sofoca; no te presume, te opaca; un jefe no es tu amigo, tu eres su achichincle.

Al jefe no se le quiere, se le desprecia, se le hace burla a sus espaldas, se le critica desde el cabello hasta la punta de los pies (creo eso ya se le había ocurrido a Arjona), al jefe se le oculta la.verdad porque no sabría que hacer con ella (eso se lo dijo Nicholson a Cruise), al jefe hay que hacerle la barba para salirnos con la nuestra, el jefe sabe menos, pero le pagan más porque es compadre de la persona adecuada y ha tenido sexo con los contactos necesarios para mantenerse el en puesto más de lo que el puesto lo podría soportar en caso de un análisis de ISO 9000.

Un buen jefe le vale madre tu tiempo de calidad, un buen jefe te llama a deshoras para hacer lo que al pendejo se le olvidó encargarte a las 13:30 Hrs. El jefe puede disponer de ti, pero tu no puedes disponer de él, para eso es el jefe.

El jefe tiene la necesidad de ser titulado Licenciado Fulano o Ingeniero Perengano, aunque no haya pasado ni siquiera el tercero de secundaria.

Los jefes no saben hacer lo que mandan hacer, mucho menos saben cuánto tiempo tarda en hacerse, de ser por ellos pedirian a las madres que hicieran a los bebés en 5 meses. Vamos, ustedes pueden, contamos con su profesionalismo.

Mi suegra me dio un consejo fenomenal: Si quieres que a tu jefe le vaya mal, basta con hacerle caso en todo... es decir, no le desees mal, solito, tarde o temprano, meterá las cuatro patas él solito.

Profético, se los juro.

domingo, 5 de junio de 2016

Crónica de una elección anunciada. #Retoblog, día 5

Cuando era niño, lo cual fue hace ya bastante, hubo una campaña de concientización (dice el corrector que "concientización" no es una palabra reconocida), la campaña a la cual me refiero tenía como protagonistas a un niño gordito quien decía a la chacha quien hacía el aseo en su casa que cerrase la llave del agua... "¡AMANDA, CIÉRRALE!. Quizás fue el momento, quizás fue la manera, quizás fui yo... la promoción sobre el cuidado del agua fue de un éxito total, los mexicanos entendíamos sobre la importancia del cuidado del agua, de manera chusca, pero lo entendíamos.

De unos años para acá, el IFE, otrora INE, encargados de velar por la democracia, se encarga de llenar todos los medios de comunicación habidos y por haber de la república (impresos y digitales) con sus anuncios hiper, mega pinche PENDEJOS. Si, así como lo leen; llenan horas y horas y horas de audio y video con la idea de difundir su mera existencia... es decir, no hablan del concepto mismo de democracia o de cualquier dato que le sea relevante al elector... la cúspide de la idiotez la alcanzaron con el "Camaleón de Oro", luchador de fantasía quien tenía que ir a votar.

Si todo ese tiempo de difusión se le dedicase a la promoción del uso del condón, o a enseñar la manera de utilizar en la vida cotidiana la regla de tres simple, vamos, enseñar a sacar el 16% de lo que sea para ayudar a pagar impuestos, otro gallo nos cantaba. Para comenzar, habría menos madres adolescentes embarazadas, menos deserción escolar y por supuesto más contribuyentes cumplidos... en ese orden.

Pero qué hace el INE??

En fin... cada tres años procuro aislarme lo más que puedo de los medios masivos. Si alguna vez me dijeran que dejaría de ver la televisión por culpa de la democracia, no lo hubiera creído, apenas veo un anuncio del INE en la tele y le apago, no el cambio, porque están en todos los canales, todo el tiempo. Lo mismo en la radio. Y eso si bien me va antes de que comiencen las campañas, porque los partidos políticos han hecho lo que también me parecía impensable, que se rebajen a atosigar a la gente hablando mal del otro partido en lugar de decir cuáles son los propuestas a la ciudadanía.

Guerra sucia

Las elecciones de éste mes fueron las más sucias que había visto, digo, es normal verlo en las elecciones de los Estados Unidos, en dónde la libertad de expresión están grabadas con sangre en la enmienda de su Constitución; en cambio, quien se supone cuidar la calidad de los dicho en las elecciones (el INE) resulta ineficiente en tal tarea... aplican lo del "más vale pedir perdón que pedir permiso". Dejan que digan lo que quieran y luego los "castigan". ¿Vieron el anuncio contra Donald Trump? ese de "EEEEEEEEE P.........". Nada que ver, nada... nada... nada.... En el mismo canal están todos los de tal partido, luego hasta me enteré que contratarón a unas chicas con body painting en un cierre de campaña. Mal... muy mal.

Los demás partidos no cantan mal las rancheras, se acusaron de todo y la verdad, a pesar de que si participo activamente en la política, casi nunca me enteraba de lo que se proponía para el bien de todos. Y si yo, que de manera objetiva lo buscaba sin éxito, imaginen aquellos a quienes nada más les da por opinar sin informarse.

... mientas tanto en el país de la F blanca con fondo azul.

Aproveché las semanas pasadas para eliminar de mis "amigos" a todo aquel apasionado  de la política quien le dio por saturar el muro con cada imagen que encontraba en la cual expresaba su descontento con la política nacional. Si, dejé a los políticos de verdad quienes les he de confesar, estaban muy tranquilos. También dejé a los apasionados de la política quienes si andaban en chinga ayudando a la campaña de sus respectivos partidos. Todo en paz, de todos modos no entraba ni a saludar para no tener que ver los cuadros de publicidad del INE. Apliqué lo mismo para el Youtube... tarde se me hacían los segundos que tienen que pasar antes de poder saltarse la publicidad.... porque no era publicidad oficial siquiera, se puede pagar para hablar mal de los candidatos con datos falos y encasquetarselos a los youtubenautas. Mal, muy mal.

Pero ya se acabó, las elecciones fueron el día de hoy. Fui a votar, supe de problemas en las casillas, el helicóptero pasaba intermitente mente  por la colonia, lo cual confirmaba eso de que había broncas, pero, hace tres años no me quedaron ganas de saber nada más de las casillas, si quieren saber porque, lean mi resumen en éste mismo blog.... un avance, fui el secretario de mi casilla, con una presidenta quien no tomó el curso de capacitación.

Ya es de noche, hay tanto que contar, pero se que les vale, ni siquiera viven en mi mismo Estado. Escribo para el #Retoblog, y no quería que fuesen tan sólo dos líneas y sentir con ello que cumplí mi compromiso de hoy.

A ver si mañana lunes tengo algo más interesante que decir.

sábado, 4 de junio de 2016

Cervantes no sería nadie sin editor y corrector. #Retoblog , día 4

De seguro a quienes les gusta escribir han leído o consultado alguno de los consejos de los grandes escritores, como Hemingway, quien aconsejaba escribir borracho y editar crudo, o a Stephen King, quien aconseha dejar enfriar el documento alguno tiemoo antes de volver a revisarlo. En mi caso, durante el #Retoblog no voy a seguir esas recomendaciones... publicaré como se me ocurra y sin regresar a editar o revisar la ortografía siquiera... lo que escribo aparecerá según lo pienso, y miren que no lo meditaré dos veces.

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Les dejo un montón de signos para que los pongan donde haga falta el resto del mes, si hacen falta más me avisan.

viernes, 3 de junio de 2016

Estoy enfermo.... #Retoblog , día 3

Hoy les escribo desde la comodidad de una silla en la sala de espera del ISSTE. Ayer amanecí con tremendo dolor cabeza, de garganta y moquera. Gripe pues. La vida se compone y llena con decisiones, desde el alba hasta cuándo volvemos a colocar la cabeza en la almohada. Era momento de decidir, iré a trabajar o me quedo en la casa. Me quedo en la casa... entonces hay que avisar a la oficina y sacar cita para justificar falta. Saqué la laptop del maletín, ingreso al complicado sistema de citas del ISSTE, no hay citas para hoy, para mañana entonces, a la oficina pues, llegué un poco tarde, me sentía de la chingada, osea muy mal, no me dejan firmar "quesque" porque ya pasó la hora... no tengo ganas de discutir, que me descuenten el día, yo me siento re mal, me voy a casa.

Dormir.

Sueño pesado causado por la calentura, sed, más sueño, me dieron de comer dos gorditas de nopales, no me supieron a nada pero llenaron en algo el vacío de mi estomago vegano (jajaja, cuando se es vegano hay que mencionarlo cada que es posible). Dormí el resto de la mañana, la tarde, la noche... me despertaron para darme de comer un guacamole del cual publiqué foto en Instagram, ley los comentarios en el blog, no hay agua en todo el sector de la ciudad, lluve a cántaros. Se fue el jueves y ni me enteré, no lo viví, lo padecí.

Viernes

Llegué temprano a la cita, media hora antes. ¿Saben? Me reemputa que haya gente que se mete al consultorio para ver su el doctor atiende sin cita previa. La báscula no sirve, como siempre, la enfermera sale y grita el nombre del paciente en turno, no falta los mamones y mamonas diciendo, también a gritos: "No está" o "No vino", como si fuera el pase de lista en la primaria. Además, el tipo si está, hacen semejante pendejada para que lo salten de su turno y salir los otros más rápido del trance de la antesala a la consulta.

Facebook

Para perder el tiempo no hay nada mejor que leer lo que no me importa en el facebook... hay un mensaje de mi papá, no lo puedo ver porque ahora resulta que tengo y debo tener instalada la aplicación de mensajería.... paso, ocupa demasiado espacio y no la uso, mejor hablo con el por una vieja y sencilla llamada telefónica. Facebook no me va a servir que hacer, que se queden esperando.... me avisa que mi hermano cumple años, dejo la felicitación... lo mejor que les ha pasado a los cumpleaños (y lo peor) es el Facebook mismo. Te dejan una frase y ya cumplieron, noooo chingada madre, compren un regalo y entregenlo en persona.

Mi turno

Sale la paciente quien estaba antes en consulta. Le piden que diga mi nombre, pasó, las preguntas de rutina, me explica la distribución de las medicinas, salgo contento, una simple gripe nomas. Voy a la farmacia a hacer fila para que me den las medicinas, una señora se adelanta y pide turno, quien atiende en la farmacia estalla en colera pidiéndole que se vaya a la fila, que no era su turno. Yo ando de buenas, enfermo pero de buenas, Señor, atienda a la dama, por mi no hay pedo. Mientras le surte sus medicinas la regaña por abusiva.

En casa del herrero....

Debo ir al otro edificio a pedir cita para los análisis. Justo afuera del hospital existe una gran variedad de puesteros callejeros vendiendo tacos grasientos y fritangas, además de cigarros y aguas frescas. La orden de 4 tacos cuesta $20 pesos, suaves o dorados. Puedo ver el problema de salud al que se enfrenta México, para donde voltees hay obesidad. Frente al hospital no hay únicamente gorditos, no, hay personas quienes no pueden estar de pie de tanta masa corporal. Todos los puestos de tacos están llenos, entre ellos un vendedor de guayabas ofrece las frutas a buen precio, espantando las moscas espera clientela, nadie... los tacos le arrebatan la atención.

Hambre

... yo también quiero comer, lo único sin carne son nopales, no me gustan los nopales, en casa de mi suegra los como sin hacer gestos. Ni modo, nopales serán

Guacala.

jueves, 2 de junio de 2016

Caminante no hay camino, se lo acabaron los micros #Retoblog, Día 2

¿Cuándo fue la primera ocasión en la cual viajaste en “micro” (hay quienes les dicen “peseros” o “la combi’. Claro, quizá tal evento no sea de importancia alguna, quizá hayas tenido viajes memorables en un micro cuya travesía fue memorable. Por mi parte si recuerdo aquella primera vez. Tal sistema de transporte era aún novedoso, pequeños buses sustituían a aquellos enormes camiones, las nuevas rutas de transporte sisean por las colonias de un modo que los camiones urbanos les resulta imposible.

El primer micro al cual me subí era de color verde, he olvidado la ruta; era una combi VW modificada para que los asientos de madera formasen una U dentro del vehículo. El nombre de pesera venía de los pocos pesos del costo del pasaje, no de que pareciese una pecera (con c), en tal caso le quedaba mejor mote “lata de sardinas”.

Así fue como hice mi primer viaje, todo era nuevo aunque hechizo a la mexicana, música a todo volumen, peluche multicolor cubría el tablero, calcomanías de los personajes de moda, una bolsa de acrílico simulando un paisaje nevado en la palanca de cambios, letreros pintados a mano dando indicaciones servicio y un chofer como cualquiera, ningún rasgo a destacar.

No viajamos tantas cuadras, la ciudad, mi ciudad es apenas pueblo grande, resultaba más económico ir a pie, pero mi mamá en aquel entonces no sabía manejar y quería conocer de qué se trataba aquello de los micros.

¿A que viene esto?

Lo traigo a colación porque estoy escribiendo desde un micro cuya ruta recorre desde cerca de mi casa hasta el centro. Después de tantos años de vivir tan lejos, es apenas la segunda ocasión en la cual hago uso del servicio de transporte de la ruta amarilla. No, no crean que nací en auto, de chamaco he necesitado de algunas otras rutas en diferentes ciudades de forma cotidiana. Escribo esto primero de pie, ya que cedí el asiento a una señora con un bebé, luego me senté de nuevo porque han bajado tropel en el Walmart. Ya antes había intentado escribir mientras viajo, cosa que a letra cursiva en papel es una hazaña imposible, al menos para mi. Frecuentemente escribo en el teléfono gracias a la magia del teclado deslizante de varias marcas y el mismisimo de Google, no es perfecto pero me agrada.

Cuando me baje de éste micro, en esa misma esquina tomaré un camión urbano, de los más viejitos en la ciudad y cuya ruta es la única con tal tipo de vehículo auto motor. El camión tiene un ritmo sereno, nada que ver con la esquizofrenia trepidante y ondulante de viajar en micro. El el camión vas sentado a tus anchas, en el micro se pierde todo sentido de espacio vital. Lo anterior comparo con escribir en tabletas/PC/Celular yo con máquina de escribir mecánica… los primeros te mantienen en un estado de latencia inquietante, el cursor parpadea incesantemente a la espera de tu decisión sobre cuál palabra sigue, te interrumpe la alerta de mensaje nuevo en las redes sociales o estás al pendiente de cuanta batería le queda al aparato, por lo que tú tiempo de calidad pasa a ser tiempo de busca un enchufe. La máquina mecánica, en cambio, no te apresura, te ronronea con ese clac tlaca clac clac propio cada modelo, y sigue en silencio a la espera también de tus ideas.

En el micro y en los camiones me han pasado cosas tan curiosas que, si me la cuentan no las creo. 
En una ocasión, allá por los 90s, equivoqué ruta aca en Monterrey, Nuevo León; han de saber que era nuevo en ese lugar, de ahí mi confusión… fui a dar una de las colonias más peligrosas de la ciudad, un grupo de pandilleros quiso robarme, pero no traia caso nada de mis pertenecías no dinero… se les ocurrió la idea de ponerme a cantar y pedir unas monedas a los demás pasajeros… Página blanca fue mi corazón, donde escribimos una página de amor.

En un camión perdí mi fe en la humanidad, mi esposa con 8 meses embarazo y yo tuvimos que utilizar uno porque el auto estaba averiado, creanme que de haber podido lo hubiésemos evitado, no había taxis por no ser cual motivo. Durante el trayecto nadie, NADIE, ni hombre, mujer o niño le cedió el asiento. Espero de todo corazón que todos esos se vayan al infierno y como castigo tengan que ir de pie embarazados en un camión lleno, por toda la eternidad.

También he visto la flor de loto entre el lodo en los camiones… un chofer de la ruta azul, siempre, siempre de siempre saludaba caballerosamente a todos y cada uno de quienes subían a su unidad.
En uno de la ruta roja vi lo contrario, el chofer se quiso pasar de listo con una vecina de mi misma edad cuando estábamos en la secundaria y debíamos utilizar tal ruta para ir a la escuela, mi vecina lo cacheteo. No se si aprendió la lección pero recibo Una buena educación inmediata.

Ya voy llegando… ¡BAJAN! ¡BAJAN!

… luego les sigo contando.

miércoles, 1 de junio de 2016

Hoy inicia el #RetoBlog … ¡Que pinche emoción!

El año pasado lo dejé comenzado (El #retoblog), no lo terminé… eso solía hacer, ese solía ser yo, comenzar cosas y no terminarlas. Pero no quiero comenzar hablando de mi, mucho menos de mis defectos. Mejor les diré en qué consiste el reto… porque ahora ando muy clavado con eso de los retos (clavado = metido… ok, eso no resuelve nada para los que no hablan “mexicano”, favor de preguntarle a su mexicano de confianza qué es lo que significa). También el año pasado inicié y terminé un reto, completito, sin fallar: Dejar de tomar Coca Cola por al menos 100 días. Lo terminé sin tomar ni una gota, fue genial, los resultados espectaculares. Por fin concluí algo con bastante satisfacción. ¿Qué? ¡Ah! Si, lo del reto blog. Pero antes permítanme decirles que ahora estoy en otro reto… no como carne, algo así como vegano, pero no tanto, ya que he tenido que comer alguno que otro queso de boronitas (... favor de preguntarle al mismo mexicano que tengan a mano qué significa boronitas), pero todo bien ¡eh!, todo bien… claro que se me antoja una hamburguesa, y tengo ansiedades ocasionalmente, y por poco me como un pedazo de carne asada, me la saqué de la boca a punto de darle la mordida. Decía que es algo así como vegano porque, después de una ardua investigación (en Youtube), ahora se que hay hasta variedades de veganismo; sin proponermelo, al parecer estoy siguiendo una dieta “crudivegana” (favor de preguntar que significa a Wikipedia o a su nutriólogo de confianza, además, si es mexicano ya chingarón, matan dos pájaros de un tiro). Eso de crudivegano no ha sido planeado… miren que acostumbro a planearlo todo, incluso si voy a un viaje, tengo que verificar en dónde estarán las estaciones de servicio por la carretera en caso de que tenga ganas de ir al baño a hacer pipí, o del uno, como le decimos infantilmente por acá, han de suponer de qué va lo del número dos, y no, nunca hago del dos en carretera, prefiero aguantar hasta llegar, incluso a veces espero hasta regresar del viaje para ir… nada como hacer del dos en la casa propia, así se ha de sentir Homero, el de los Simpson, no el de la Ilíada, en sus huequitos del sofá. ¿En qué iba? ¡Ah! Ya… en que lo de el crudi veganismo no fue intencional, simplemente por ignorancia comía frutas y verduras, me gusta cocinar, pero nunca me había enfrentado a lo complicado que resulta comer sin pollo, puerco o res a un lado de las verduras. ¡Caramba! Si los hindúes pueden, por qué yo no… esperen, los hindúes, y no todos, no comen carne de res, pero si huevo o pollo. ¿Entonces? Veamos videos de veganos… ¡Chingao! (Me voy dando cuenta que acentúe “chingao”, primero en la última a, luego en la o… pero eso rompe el diptongo, el diccionario no conoce la palabra, al parecer es más educado que su servidor, dejémoslo sin acento, de ese modo la Mtra. Licha, mi maestra de tercero no se revolcara en su tumba por haber yo ignorado sus enseñanzas en cuestiones de ortografía). Los veganos… los veganos, no todos, los que salen Youtube parecen locos… sí, locos dije, sacan teorías macuarras (Nota: Goooglear “macuarras”), que si el daño a los animales, que si el sufrimiento de los marranitos que si los odian, que si presumen demasiado de tal estilo de vida que si siempre andan presumiendo y evangelizando sobre el veganismo… ¡Esperen! ¡Eso estoy haciendo! ¡CHINGADO! En fin, a mi me gusta la carne, si quieren saber porque no la estoy comiendo favor de leer los pasados artículos en el blog, ahí lo explico. Este artículo es para hablar de el Reto Blog. Bonito reto, no recuerdo como me enteré del mismo el año pasado… ¿O si? Creo que fue por Twitter. El reto es escribir una entrada diaria en el blog de uno mismo durante todo el mes de junio de 2016, además, dejar comentarios, relevantes, en al menos tres blogs de alguien más. El año pasado descubrí un blog, ahora de mis favoritos “]La Niña que había dejado de escribir.” cuya dirección no tiene nada que ver con el título del mismo, es la siguiente https://pokzybo.wordpress.com/ , la recomiendo amplia y sinceramente, no me ha pagado ni una Coca cola Light por hablar bien de tal blog, me gusta, neta que la forma en la que cuenta las cosas la envidio (no existe eso de envidia de la buena, si pudiera con un conjuro mágico robarle la gracia lo haría sin pensar en cuántos corazones de vírgenes princesas tomaría). El caso es que elegí tal blog como uno en donde dejaría mis comentarios… ¿qué creen?  Nunca me respondió a ninguno, ni siquiera con un “OK”; me sentí como las palomitas dobles azules del “visto” en el “Güasap”. Pensé, así de gacho se ha de sentir que no te respondan en los comentarios (¡Ja!). Entonces me enseñó una lección… ¿cómo qué cuál? Pues a responder comentarios… así que dispuse mi buena intención y comencé por los del blog, tampoco eran tantos, nunca doy pie a que dejen un comentario, a pesar de que en la descripción lo pido, lo ruego caray… pero no, no me comentan nadie casi nada… y luego resulta que los que me dejan nada más los leo y no les digo nada… bien, ya lo hice, revisé de uno por uno y les contesté a quienes muy amablemente se tomaron el tiempo de mentarle la madre, del mismo modo a quienes hacían preguntas y a quienes me decían que el sitio les había servido en algo. Después le seguí con los de mi canal de Youtube… Si, neta que tengo un canal de Youtube, claro que es de tutoriales no muy útiles, pero es mi canal… de hecho hasta hace poco aparecí en uno de mis videos…. para qué les miento, me da chingos de pena salir en video, pero en este afán de reinventarme (de los cual les contaré lugo), decidí aparecer en uno, imitando la fórmula ganadora de los Youtuberos famosos… nunca lo hubiera hecho, me veo tan idiota, no soy un chamaco… más bien soy un chavo ruco (o lo googlean o le preguntan al mexicano), tengo mis añitos… al menos me sirvió par comprender que tengo que decir las cosas como soy, no como imagino que a los demás les gustaría que se las dijese. Total, que respondí comentarios dejados incluso años atrás… de las decenas y decenas que respondí, sólo uno me volvió a escribir algo. Se rompe por lo tanto ese de la relación 80 - 20… en mi caso fue 99 - 1, pero con ese 1 me bastó para echarle más ganas. Retomando el tema del reto blog… ¿Cuántas palabras por artículo están pidiendo? Hasta donde sé no hay ni un mínimo ni un máximo, por lo tanto escribiré los artículos de la longitud que se me de mi rechingada gana (nótese el uso de otra maldición sin necesidad, nada más para exaltar que ya casi termina y no tengo un cierre interesante ni un climax). Si tengo algo que decir en más de mil palabras, lo haré en más de mil palabras, pero si la hueva me alcanza, será del tamaño de un tuit, pero este reto lo cumplo o me dejo de llamar Roberto… ¿Le entendieron? ¿No? No me llamo Roberto. ¿No saben cómo me llamo?


Francisco Hernández… a sus órdenes ¡Mucho gusto en conocerlos! Gracias por leerme.


¡Ah! casi lo olvido! Aquí está el enlace http://retoblog.com/participantes/