miércoles, 1 de junio de 2016

Hoy inicia el #RetoBlog … ¡Que pinche emoción!

El año pasado lo dejé comenzado (El #retoblog), no lo terminé… eso solía hacer, ese solía ser yo, comenzar cosas y no terminarlas. Pero no quiero comenzar hablando de mi, mucho menos de mis defectos. Mejor les diré en qué consiste el reto… porque ahora ando muy clavado con eso de los retos (clavado = metido… ok, eso no resuelve nada para los que no hablan “mexicano”, favor de preguntarle a su mexicano de confianza qué es lo que significa). También el año pasado inicié y terminé un reto, completito, sin fallar: Dejar de tomar Coca Cola por al menos 100 días. Lo terminé sin tomar ni una gota, fue genial, los resultados espectaculares. Por fin concluí algo con bastante satisfacción. ¿Qué? ¡Ah! Si, lo del reto blog. Pero antes permítanme decirles que ahora estoy en otro reto… no como carne, algo así como vegano, pero no tanto, ya que he tenido que comer alguno que otro queso de boronitas (... favor de preguntarle al mismo mexicano que tengan a mano qué significa boronitas), pero todo bien ¡eh!, todo bien… claro que se me antoja una hamburguesa, y tengo ansiedades ocasionalmente, y por poco me como un pedazo de carne asada, me la saqué de la boca a punto de darle la mordida. Decía que es algo así como vegano porque, después de una ardua investigación (en Youtube), ahora se que hay hasta variedades de veganismo; sin proponermelo, al parecer estoy siguiendo una dieta “crudivegana” (favor de preguntar que significa a Wikipedia o a su nutriólogo de confianza, además, si es mexicano ya chingarón, matan dos pájaros de un tiro). Eso de crudivegano no ha sido planeado… miren que acostumbro a planearlo todo, incluso si voy a un viaje, tengo que verificar en dónde estarán las estaciones de servicio por la carretera en caso de que tenga ganas de ir al baño a hacer pipí, o del uno, como le decimos infantilmente por acá, han de suponer de qué va lo del número dos, y no, nunca hago del dos en carretera, prefiero aguantar hasta llegar, incluso a veces espero hasta regresar del viaje para ir… nada como hacer del dos en la casa propia, así se ha de sentir Homero, el de los Simpson, no el de la Ilíada, en sus huequitos del sofá. ¿En qué iba? ¡Ah! Ya… en que lo de el crudi veganismo no fue intencional, simplemente por ignorancia comía frutas y verduras, me gusta cocinar, pero nunca me había enfrentado a lo complicado que resulta comer sin pollo, puerco o res a un lado de las verduras. ¡Caramba! Si los hindúes pueden, por qué yo no… esperen, los hindúes, y no todos, no comen carne de res, pero si huevo o pollo. ¿Entonces? Veamos videos de veganos… ¡Chingao! (Me voy dando cuenta que acentúe “chingao”, primero en la última a, luego en la o… pero eso rompe el diptongo, el diccionario no conoce la palabra, al parecer es más educado que su servidor, dejémoslo sin acento, de ese modo la Mtra. Licha, mi maestra de tercero no se revolcara en su tumba por haber yo ignorado sus enseñanzas en cuestiones de ortografía). Los veganos… los veganos, no todos, los que salen Youtube parecen locos… sí, locos dije, sacan teorías macuarras (Nota: Goooglear “macuarras”), que si el daño a los animales, que si el sufrimiento de los marranitos que si los odian, que si presumen demasiado de tal estilo de vida que si siempre andan presumiendo y evangelizando sobre el veganismo… ¡Esperen! ¡Eso estoy haciendo! ¡CHINGADO! En fin, a mi me gusta la carne, si quieren saber porque no la estoy comiendo favor de leer los pasados artículos en el blog, ahí lo explico. Este artículo es para hablar de el Reto Blog. Bonito reto, no recuerdo como me enteré del mismo el año pasado… ¿O si? Creo que fue por Twitter. El reto es escribir una entrada diaria en el blog de uno mismo durante todo el mes de junio de 2016, además, dejar comentarios, relevantes, en al menos tres blogs de alguien más. El año pasado descubrí un blog, ahora de mis favoritos “]La Niña que había dejado de escribir.” cuya dirección no tiene nada que ver con el título del mismo, es la siguiente https://pokzybo.wordpress.com/ , la recomiendo amplia y sinceramente, no me ha pagado ni una Coca cola Light por hablar bien de tal blog, me gusta, neta que la forma en la que cuenta las cosas la envidio (no existe eso de envidia de la buena, si pudiera con un conjuro mágico robarle la gracia lo haría sin pensar en cuántos corazones de vírgenes princesas tomaría). El caso es que elegí tal blog como uno en donde dejaría mis comentarios… ¿qué creen?  Nunca me respondió a ninguno, ni siquiera con un “OK”; me sentí como las palomitas dobles azules del “visto” en el “Güasap”. Pensé, así de gacho se ha de sentir que no te respondan en los comentarios (¡Ja!). Entonces me enseñó una lección… ¿cómo qué cuál? Pues a responder comentarios… así que dispuse mi buena intención y comencé por los del blog, tampoco eran tantos, nunca doy pie a que dejen un comentario, a pesar de que en la descripción lo pido, lo ruego caray… pero no, no me comentan nadie casi nada… y luego resulta que los que me dejan nada más los leo y no les digo nada… bien, ya lo hice, revisé de uno por uno y les contesté a quienes muy amablemente se tomaron el tiempo de mentarle la madre, del mismo modo a quienes hacían preguntas y a quienes me decían que el sitio les había servido en algo. Después le seguí con los de mi canal de Youtube… Si, neta que tengo un canal de Youtube, claro que es de tutoriales no muy útiles, pero es mi canal… de hecho hasta hace poco aparecí en uno de mis videos…. para qué les miento, me da chingos de pena salir en video, pero en este afán de reinventarme (de los cual les contaré lugo), decidí aparecer en uno, imitando la fórmula ganadora de los Youtuberos famosos… nunca lo hubiera hecho, me veo tan idiota, no soy un chamaco… más bien soy un chavo ruco (o lo googlean o le preguntan al mexicano), tengo mis añitos… al menos me sirvió par comprender que tengo que decir las cosas como soy, no como imagino que a los demás les gustaría que se las dijese. Total, que respondí comentarios dejados incluso años atrás… de las decenas y decenas que respondí, sólo uno me volvió a escribir algo. Se rompe por lo tanto ese de la relación 80 - 20… en mi caso fue 99 - 1, pero con ese 1 me bastó para echarle más ganas. Retomando el tema del reto blog… ¿Cuántas palabras por artículo están pidiendo? Hasta donde sé no hay ni un mínimo ni un máximo, por lo tanto escribiré los artículos de la longitud que se me de mi rechingada gana (nótese el uso de otra maldición sin necesidad, nada más para exaltar que ya casi termina y no tengo un cierre interesante ni un climax). Si tengo algo que decir en más de mil palabras, lo haré en más de mil palabras, pero si la hueva me alcanza, será del tamaño de un tuit, pero este reto lo cumplo o me dejo de llamar Roberto… ¿Le entendieron? ¿No? No me llamo Roberto. ¿No saben cómo me llamo?


Francisco Hernández… a sus órdenes ¡Mucho gusto en conocerlos! Gracias por leerme.


¡Ah! casi lo olvido! Aquí está el enlace http://retoblog.com/participantes/



5 comentarios:

  1. Jajajaja qué buen post, muy explicativo, mucho gusto, también estoy en el reto, como unamujercomotoda.com nos estamos leyendo . Saludos

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  2. Pues muy bienvenido al Reto Blog y el gran chiste será la constancia... Te lo digo yo que llevo 6 años publicando diario, sin fallar. ¡Saludos y éxito!

    @monoaureo

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  3. Pues a echarle un chingo de ganas, que no me oyera mi esposa diciendo palabrotas pq se enoja, en fin suerte!!!

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