jueves, 22 de septiembre de 2016

Expediciones Malditas

Una expedición es realizada con entusiasmo y dinamismo, con la finalidad de obtener hallazgos que mejoren la condición humana. Para emprenderla, se elabora un precavido plan que asegure su éxito sin contratiempos.  Sin embargo, los errores, la mala suerte o circunstancias paranormales contribuyen a que el viaje se arruine y quede marcado en la historia.

Conoce algunos casos que no cumplieron su objetivo:

10. Sputnik 2
Comenzando la lista maldita, se encuentra la odisea de la primera nave espacial que transportó material biológico: Sputnik 2.

La única —y desafortunada— pasajera fue Laika, una perra adoptada por la agencia espacial rusa, que emprendió su viaje el 3 de noviembre de 1957. El can sólo duró entre cinco y siete horas con vida, antes de morir por sobrecalentamiento y estrés, pero su cuerpo continúo orbitando la Tierra por cinco meses más, hasta que la cápsula se desintegró.
Los científicos rusos ni siquiera se molestaron por traer con vida a su valiente colaboradora y hoy en día es conmemorada con placas, estampas postales y libros de historia. Descanse en paz.

9. Everest 1996
El pico más alto del mundo, precisamente no tiene el mismo récord en seguridad. Desde 1920, cerca de 200 personas han perdido la vida en sus intentos por escalar el monte Everest.
Las condiciones aglomeradas, la inexperiencia y el mal clima, provocaron la muerte de 15 sujetos en el año 1996, convirtiéndolo en el más mortífero de la historia de la elevación.
El incidente fue muy sonado, y el sobreviviente Jon Krakauer, publicó el libro Mal de altura, provocando un gran debate acerca del montañismo.
Hoy en día, cientos de individuos escalan anualmente la montaña, y parecen no temerle a su reputación asesina.

8. Apolo 13
' Houston tenemos un problema'. Seguramente has escuchado esta popular frase que fue emitida por James Lovell, capitán del Apolo 13, en 1970; marcando el inicio de cuatro infernales días se supervivencia.

La misión del cohete era la de explorar la formación 'Fra Mauro', un área selenológica de la superficie lunar, pero el equipo nunca llegó.
Después de un corto circuito que provocó la explosión de un tanque de oxígeno el 13 de abril (número de mala suerte), los astronautas Lovell, Swigert y Haise, se encontraron a miles de kilómetros lejos de la Tierra, con energía limitada, una nave descompuesta y un ambiente cargado de dióxido de carbono.

Con minuciosas hazañas, enorme valentía y ayuda por radio, la tripulación fue capaz de utilizar el combustible sobrante y la gravedad de la Luna para regresar con vida a la Tierra. ¡Por poco!

7. El paso del Noroeste
Hace mucho tiempo, la búsqueda de esta ruta marítima era el trofeo que todo explorador buscaba.
La obsesión de los marineros creció entre los siglos XV y XX, cuando se creía que el paso podía agilizar el intercambio entre Europa y Asia. Países como Gran Bretaña, enviaron a individuos como John Franklin a buscar el área.

Franklin era un experimentado explorador que embarcó con grandes esperanzas en mayo de 1845, con la seguridad de encontrar la pieza faltante del rompecabezas.

Desafortunadamente, los sueños no siempre se hacen realidad, y el famoso paso del noroeste fue obstruido por una inmensa capa de hielo durante todo un año. El barco se convirtió en un gigante cubo gélido en 1846 y la tripulación murió por inanición, hipotermia —y quizá también, de envenenamiento y botulismo por la comida enlatada.

Sesenta años más tarde, el noruego Roal Amundsen pudo cruzar el trayecto, pero en la actualidad, no es una ruta confiable.

6. Expedición Polaris
Cuando el explorador estadounidense Charles Francis Hall emprendió su aventura al Polo Norte en 1871, estaba consciente de que podía morir en el intento; pero probablemente nunca imaginó que sería por envenenamiento.

Bajo el mando de Hall, el Polaris zarpó en junio de 1871. Problemas como la incompetencia , desconfianza y falta de liderazgo por el capitán, promovieron que la expedición fracasara.
A principios de noviembre, Hall murió por haber ingerido grandes cantidades de arsénico —seguramente administradas por la enojada tripulación.

5. Expedición de Percy Fawcett
Los verdaderos arqueólogos no experimentan emociones al estilo Indiana Jones, ¿cierto? Pues Percy Fawcett fue la excepción.

En 1925, el explorador británico se sumergió en la selva brasileña junto con su hijo, en búsqueda de la ciudad inca 'Z'. La emoción duró poco, ya que Fawcett dio un mal paso y desapareció.
Desde entonces, existen diversas teorías y rumores que tratan de explicar qué fue lo que realmente sucedió. Unos aseguran que el viajero fue asesinado por nativos de la región, mientras otros dicen que se convirtió en caníbal.

Hoy en día nadie sabe en donde quedaron los restos de la aventurera pareja, y peor aún, la ciudad perdida de Z sigue extraviada...

4. Amelia Earhart 
¿A dónde se fue? y ¿en qué? La aviadora estadounidense Amelia Mary Earthart desapareció junto con su aeronave en 1937, durante uno de sus intentos por cruzar el mundo.
Frederick Noonan fue escogido como acompañante por su familiaridad sobre el Océano Pacífico, así que éste y Earhart emprendieron su vuelo el 17 de marzo de 1937, cruzando Puerto Rico, Karachi, Bangkok y Singapur, entre otros.

La última vez que fueron detectados fue en Lae, Nueva Guinea, en donde se comunicaron con el Herald Tribune. En las grabaciones se escuchaban desorientados y preocupados por la falta de combustible.

El final de la pareja sigue siendo un misterio. Nadie sabe si sobrevivieron o se estrellaron sobre el océano, y los debates continúan vigentes.
Básicamente, todo Estados Unidos se puso a buscar los restos del avión, y el gobierno gasto US$4 millones para localizarlos, pero ni Earhart y Noonan fueron encontrados...

3. Robert Falcon Scott y el Polo Sur
¡Qué decepción! Cuando la emocionada expedición de Robert Scott finalmente llegó al Polo Sur en enero de 1912, se llevó una mala sorpresa: un equipo noruego, liderado por Roald Amundsen había explorado el área 4 semanas antes.

Y como si no fuera suficiente, Scott y sus compañeros tuvieron que recorrer miles de km para intentar regresar a casa. Nunca lo lograron.

El mal clima provocó que el grupo muriera en su regreso, y lo único que consiguieron fue un reconocimiento póstumo.

2. Los Donners
El ''sueño californiano' era más bien una pesadilla en 1846.
Seducidos por la creciente expansión de la época, los granjeros provenientes de Illinois, George y Jacob Donner, hicieron sus maletas y junto con su familia, iniciaron su recorrido hacia California en 1846.
Les tomó exactamente 6 meses llegar a la Sierra Nevada, debido a que intentaron probar una nueva ruta.
Cuando llegaron a la cordillera, una intensa nevada bloqueó su camino, provocando que las familias quedaran incomunicadas y sin provisiones.

Un grupo de 15 personas salió a pedir ayuda, pero la mitad murió por el frío y el hambre. La otra mitad, temerosa a sufrir el mismo destino, optó por el canibalismo.

Finalmente, cuando la ayuda llegó, los brigadistas encontraron que los restantes también se habían empezado a comer entre sí.

1. Expedición Imperial Trans-Antártica
Sabes que las cosas no están bien cuando tienes que comerte a un perro.

A pesar de que la desafortunada expedición Endurance tuvo que comerse a sus mascotas para sobrevivir, el famoso viaje liderado por Sir Ernest Shackleton no fue un desastre total.
De hecho, se convirtió en un legendario cuento de heroísmo y supervivencia. Después de que el barco se hundió en el mar, la tripulación escaló hasta llegar a diversos témpanos de hielo y, más tarde, a una isla desierta.

Shackleton se dio cuenta que necesitaba dejar al grupo para poder pedir ayuda, así que tomó una lancha y emprendió una travesía de miles de kilómetros hasta llegar a una isla inglesa.
Tiempo después, el explorador regresó con un enorme equipo de ayuda, y todos regresaron sanos a sus hogares, excepto los canes.

Fuentes : Science Channel/ Wikipedia

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada