martes, 14 de marzo de 2017

¿Dónde está el negocio?


ADMINISTRACION DE TECNOLOGIA,
POR ENRIQUE CANALES

A veces siento que estamos entrando en una etapa muy crítica en los negocios, tan crítica que nos conviene pensar totalmente de nuevo todo. Empezar mentalmente de cero. Empezar nuestro negocio, sin querencias antiguas.

Para triunfar en el futuro, ningún quehacer de la empresa debe permanecer igual. Por eso cada quehacer debe ser analizado de raíz, como si fuera un negocio nuevo que nos proponen para ver si le entramos o si pasamos.

Cualquier negocio, empresa chica, enorme y mediana, se compone de mil y pico de negocios. Unos chicos y otros grandes, unos perdedores, otros a medio chile y otros ganadores.
Exagerando, cada quehacer se puede ver como un negocio. Quehacer que no convenga, quehacer que no se haga. Un negocio que deja, debe contener más quehaceres que dejan que aquellos quehaceres que no dejan.

Los quehaceres que dejan son los que el cliente nos agradece o son los que le hacen daño al competidor. Los quehaceres que no dejan, son los que el cliente sospecha que somos muy malos y no les conviene pagarnos por ello.

Los quehaceres nuestros que no dejan son los que mantienen vivo al competidor.

Eso quiere decir que si es que todavía nosotros vivimos es porque algún competidor no sabe hacer algo en forma competitiva y no le deja.

Si yo le compro algo a una tienda y veo que en esa tienda todo mundo está platicando y chorcheando, me queda un mal sabor porque siento que a la mejor son buenos para comprar pero son malos para atender y que si fueran buenos para comprar y para atender entonces me podrían vender más barato sus cosas y les iría mejor.

Los negocios que tenemos dentro del negocio son como mil más menos pico. Es cuestión de verlos y distinguirlos. Desde luego es obvio que cada línea de productos es un negocio, es obvio que cada cliente puede llegar a ser un negocio, cada abastecimiento y demás.

Pero debemos ver como negocio cada quehacer en la empresa.

Por ejemplo, si yo tengo una secretaria en mi nómina, ¿cuál es el negocio de tenerla?

Ese negocito de tener una secretaria en mi nómina debe ser examinado ya que ese negocito puede tener varias alternativas que debemos concientizar para evaluar.

Por ejemplo, puedo no tenerla en mi nómina y contratar una secretaria de alguna compañía de servicios profesionales y tenerla los lunes, miércoles y viernes.

Claro, yo tengo que organizarme un poco diferente, ella también y mi gente también.

Pero me va a salir casi igual de caro o igual, me dirán. ¿Será? Lo dudo. Pero de todas maneras la esencia es que si yo la tengo tan solo para ahorrarme lo que me cuesta si la contrato por fuera, entonces estoy reconociendo que con ella yo tengo un negocito que me deja un poquito de lana.
Conste, de ese tipo de negocitos ratoneros tenemos miles en la empresa y nos mantienen bien entretenidos.

Cada empresa la veo como compuesta de mil negocitos que dejan tajada grande. Son negocitos que hacemos pensando en ahorrarnos unos centavos. Centavos que no nos ahorramos porque a la mejor ni los ejecutivos japoneses ni los alemanes necesitan tanto tiempo de secretaria.
Todo trabajo que se hacer porque se tiene que hacer y que no tiene casi nada que ver con la estrategia para darle en la maceta al competidor, debe pasar a la báscula:


  • Vigilancia Mantenimiento
  • Contabilidad
  • Sistemas
  • Ventas estándar
  • Recursos humanos
  • Supervisión
  • Calidad estandarizada 
  • Almacenes
  • Auditorías
  • Nóminas


La mayoría de las veces tenemos estas y muchas áreas más dentro de nuestra nómina porque simplemente nos sale más barato hacerlo nosotros que contratarlos por fuera y nos ahorramos por ello buenos centavos.

¿Debemos de seguir teniendo ese tipo de negocios, que nos ahorran centavos, dentro de la empresa, dentro del gran negocio del futuro?

No tengo nada en contra de ahorrarse o ganarse unos centavos, contando con gente propia para hacer trabajos estandarizados. Lo que tengo en contra es que por andar con mil bronquitas al encargarnos de esos negocios chiquitos, olvidamos dónde están los negocios grandes que debemos tener dentro de nuestro negocio.

Por eso cada vez me convenzo más de que necesitamos organizarnos no por funciones, sino por ventajas.

Quehacer que no sea una ventaja, es un negocio que no deja y te cuesta mantenerlo. Quehacer que sea negocio, es una ventaja y te deja dinero tenerlo.

La neta es que todos los negocitos que tenemos adentro tenemos que renovarlos; por eso: mexicanos, al grito de guerra, las diez uñas poned en acción. Garra, mucha garra.

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