El iPod mató (otra vez) a las estrellas de la radio

(No recuerdo cuando fue publicada ésta nota, siempre me pareció interesante y guarde una copia del periódico. La reproduzco aquí como homenaje al texto el cual me inspiró a tener mi propio podcast). 

¿Aburrido de locutores que fuerzan la pronunciación en inglés para sonar más interesantes? ¿Harto de oír los "éxitos universales" de Demis Roussos? El iCast ofrece la alternativa: una radio personal, sin comerciales y con lo que siempre quiso escuchar. La tecnología la pone al alcance de la mano

Por: Hiroshi Takashi, SUN

Esas cajitas blancas están ya en todas partes: en un yate blanco, frente a las playas de Acapulco. En el auto, volando sobre la carretera México-Oaxaca, soltando canciones sin parar. En el bolso de presuntos agentes federales junto con dólares, armas y droga.

Los iPod llegaron para quedarse. "Es tecnología que te cambia la vida", dice la analista política Ana María Salazar. "Nos está cambiando la forma de hacer las cosas". Los iPod, mini, shuffle y los que se agreguen a la lista mientras los laboratorios de Apple siguen funcionando, son aparatos pequeños que pueden grabar desde ocho horas de audio, equivalentes a unas 120 canciones, hasta más de 15 mil títulos, cientos de videos y datos. Meses de música sin interrupciones, o bibliotecas completas en la mano. Son dispositivos de almacenamiento de información, principalmente canciones, que han revolucionado la industria musical, quizá más incluso que la aparición del walkman o el disco compacto.

"Para los que nos gusta la música es el mejor juguete", dice Ulises Ramírez Zárate, ingeniero del Politécnico que actualmente vive en Tampico, Tamaulipas.

De visita por la ciudad de México, recorre avenida Reforma a bordo de un costoso auto europeo blanco, con un enorme quemacocos. Pero lo que más llama la atención es que el estéreo del auto tiene pegado al lado un soporte con una cajita blanca, de la cual sale toda la música.

"Es un iPod de 20 gigas, aquí traigo todos mis discos, y le cabe más", dice Ramírez Zárate, admirando su juguete nuevo que le costó el equivalente a 2 mil 700 pesos en Chicago, Illinois.

Ana María Salazar, experta en temas de seguridad nacional y la relación México-EU, cuenta que internet fue una tecnología que llegó para cambiarnos la vida. No así algunos formatos de audio, como esos carretes de cinta gigantescos que ahora semejan reproductores de películas antiguos.

"El telégrafo cambió la vida de la gente, el fax, era tecnología que te cambiaba la forma de hacer negocios, de trabajar", dice Salazar.

El iPod también.

"No me gusta escuchar la radio, se la pasan hablando estupideces, ponen poca música de disqueras independientes, el iPod me salva", dice Ulises Ramírez.

En ese sentido, cuenta que llega al trabajo, mientras revisa sus pendientes y correos descarga simultáneamente programas de radio (iCasts) de cualquier parte del mundo, horas y horas de contenido. Después los escucha en Tampico sin desconectarse de las tendencias musicales que a él le interesan.

"Grabo conciertos de KEXP, de Seattle, compro algunas canciones de mis grupos favoritos, sin necesidad de ir a la frontera o al DF a una tienda de discos grande. Y cuando ando en la ciudad evito estaciones dizque de rock, que ponen pura música que le entregan los grandes sellos para masificar a los recién salidos .de secundaria".

Ana María Salazar advierte que esta tecnología no es pasajera. 'Algo va a pasar, que nos va a crear más exigencias", dice la conductora de IMAGEN News, el primer programa en México, de la radio comercial, que tiene archivos para descargar en formato MP3 al iPod u otros dispositivos electrónicos capaces de reproducir este tipo de datos.

"Si te acuerdas a principio de año los regalos de navidad eran los iPods. i Ese era el regalo!", dice Mazar; quien hasta 2001 fue la subsecretaria adjunta de Defensa para Política y Apoyo Antidrogas del Departamento de Defensa de Estados Unidos.

"¿Y esta chingadera qué es, por qué tanto alboroto?" se preguntó de sopetón Salazar en enero de 2005, cuando veía que el regalo más apreciado era una cajita blanca con audifonos.

"Traes miles de canciones ahí, so what?", preguntaba la exasesora de la Casa Blanca. Muy pronto interpretó las respuestas como cambios en las exigencias de la gente.

"Quieren traer todo en un aparatito. La percepción de qué es ser cool y moderno se centra en personas que traen pocas cosas, curiosamente. Es una moda muy limpia, muy zen".

Ana María Salazar cuenta en el comedor de su casa que a partir de eso sintió la necesidad de adaptar su programa de radio a las nuevas tendencias; para no seguir perdiendo tiempo.

Desde meses atrás había creado blogs -páginas de internet gratuitas, que tienen apariencia de diario en línea, sin tanto despliegue de diseño— para entrar en contacto con sus lectores.

Encuentra esta plataforma como una vía para comunicarse más directamente con la gente. Pero los iCasts son otra de las herramientas multimedia que siente desaprovechada en México, pues mientras lleva más de un año siendo explotada comercialmente en EU y Asia principalmente, aquí se ve como un juego de nerds.

"Antes nos sentíamos muy orgullosos porque recibíamos llamadas telefónicas. Después eran e-mails, luego correos de voz. Eso ya no es suficiente. La gente quiere chatear, tener acceso a los blogs, tener una forma más directa de nutrirse de información", dice Ana María Salazar.

En ese sentido, dice que la gente que se dedica a generar información tiene la responsabilidad de estar escuchando lo que dice el público.

"Todo esto fue lo que proyecto 2005", dice la analista. "Mi intuición es qué vamos a ver el año que entra nuevos contenidos para el público mexicano, y mucha demanda, más allá de música, porque toda la gente recibe estos aparatos de regalo de navidad. Entonces: ¿qué le metes a esos juguetes?" Ulises Ramírez Zárate dice que no tiene necesidad de escuchar más la radio mexicana, a él le gustan las estaciones de radio universitarias de Estados Unidos, y ya las

reproduce en su iPod.

Tiene 31 años y dice que sus sobrinos, entre 10 y 15 años más jóvenes, le enseñan a usar su• iPod, le recomiendan programas para descargar de internet y. consideran hasta de mal gusto, fuera de onda, hablar de AM o FM.

Él también.

PRODUCE TU PROGRAMA

De acuerdo con la revista Make, estos son algunos de los pasos para realizar tu programa de radio casero, decir lo que te venga en gana y, tal vez volverte famoso:

GRABA TU MATERIAL

En una grabadora digital o una laptop puedes guardar tu voz, entrevistas, esas ideas que te gustaría lanzar al aire, mejor dicho, a la red para que alguien las recoja. Make Magazine recomienda usar el programa Audacity para editar ese audio, es gratis (audacity.sourceforge.net).

EDITA TU PROGRAMA

Una vez que grabas, es necesario borrar los "mmmmsss",. el "bueno" repetido infinitamente y tal vez el exceso de "wey". Explora el Audacity, tiene las herramientas., hasta para ajustar el volumen de todas las grabaciones y dejar un programa uniforme.

COMPRIME EL ARCHIVO

Tienes que volver el programa una cápsula MP3. Audacity no cuenta con la herramienta, pero si consigues el programa LAME (spaghetticode.org/lame), entonces desde Audacity puedes transformar tus archivos.

Dale un nombre a tu programa y guárdalo

Como cualquier otro archivo almacenado en tu computadora, sólo varía la terminación.

PUBLICA TU PODCAST

Para comenzar a dominar este arte, tienes que' descargar el programa BitTorrent (bittorrent.con-i), diario surgen nuevas herramientas para dar a conocer tus programas gratis en internet. Revisa estos sitios: audio.weblogs.com.; podcastalley.com, y odeo.com, te pueden servir.

(Nota a Agosto de 2020: Lo de hoy en Anchor)




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