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Mitología Personal

Siempre he sostenido que la memoria es la peor de las embusteras. No podemos confiar en ella ni un instante, sobre todo si se trata de un recuerdo importante: Lo evocamos tantas veces que acabamos deformándolo por completo.

Es importante entender esto porque cuando convivimos con alguien, cuando interactuamos con otra persona, no lo hacemos solamente con el individuo actual, sino con la suma de sus recuerdos. Entender esta parte de un amigo, de un cliente o de nuestra pareja es tan importante como saber lo que le sucede ahora mismo, ya que nos permite entender cómo reaccionará ante un suceso específico.

Nosotros, por supuesto, somos también susceptibles al mismo análisis, Es algo bueno (aunque a primera instancia dé algo de miedo) pues nos permite saber a quién tenemos enfrente, y viceversa.

Sólo así puede darse la auténtica comunicación.

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